Columnistas

El ordenamiento estatal y la justicia
Autor: Abelardo Ospina López
12 de Julio de 2014


“es necesario debate sobre unas tantas manifestaciones de la crisis de la justicia y sobre las reformas constitucionales que el Congreso debe realizar en procura de restaurar su majestad”.

Como lo reza Editorial del 27 de junio/2014, este liberal medio, con razones de “doble cuño”, manifiesta: “es necesario debate sobre unas tantas manifestaciones de la crisis de la justicia y sobre las reformas constitucionales que el Congreso debe realizar en procura de restaurar su majestad”. 


Con razones de orden profesional y el vertebrado afán porque “las cosas” siempre anden bien, nos hemos referido reiteradas veces a “la ausencia” de un ordenamiento jurídico, conforme con las situaciones de orden social y legal que vivimos y habremos de vivir los colombianos. Pero, ¿hasta cuando nos van (el Congreso, especialmente), a dejar clamando porque el engranaje legal del país, se encuentre al día? Sí, la urgente reforma que diferentes flancos del quehacer nacional con severidad reclaman, debe incluir y definir un sistema de “elección y control” a los magistrados que garantice la independencia de sus actuaciones y el alma de nuestra Patria, esté libre de contradictorias y afugiantes disquisiciones sobre unos mismos temas. Y no olvidar que, en la rama jurisdiccional, descansa el reconocido Estado de Derecho.


Sobrados argumentos asisten al columnista  Luis Fernando Alvarez J., cuando en su trabajo “La institucionalidad de la justica”, El Colombiano 27/VI/2014, dice: “No es posible concebir una sociedad sin la institucionalidad funcional de la justicia, que atraviesa en forma transversal todas las demás actividades del Estado, para encausarlas dentro de un ordenamiento racional, que haga posible cada uno de los pasos de la convivencia”.


Clarísimo. Las reformas deben debatirse dentro del marco de Estado social – como se dijo -, jamás con desconocimiento de sus bases legales. Desde meses atrás, hay urgencia de “reunir esfuerzos con el fin de ofrecer una serie de cursos y seminarios, encaminados a actualizar y capacitar o mejorar las calidades profesionales en magistrados, jueces y empleados de la rama y, ultra recomendable, haya más conferencias sobre la “acción de tutela”, sus alcances y limitaciones.


¿Cuándo tendremos confianza ciudadana en la eficacia de toda la legislación, esa que ahora nos mantiene en caminos inciertos y hasta oscuros? Da grima saber que apenas un 23% de compatriotas, cree en las normas que nos rigen y de que el 80% del sistema judicial, está colapsado, especialmente por el financiero.


A propósito: alegra saber que 48.000 empleados de la Rama Judicial, se están beneficiando con nuevos sueldos, pues a partir de 1º.de julio/2014, con excepción de magistrados de las altas cortes, perciben ajustes que, en promedio, oscilan entre el 70 y el 100 por ciento, según fuentes de buen crédito, incremento gradual que se ejecutará durante 5 años. 


A quienes hemos sido jueces de la República y resto de colombianos, satisface que el importantísimo poder de marras, está rindiendo “viento en popa”, sin malestares financieros. ¡Buena suerte!