Columnistas

Metas y brechas ambientales (I)
Autor: Carlos Mauricio Jaramillo Galvis
11 de Julio de 2014


En este campo es necesaria una fuerte presi髇 para que se haga uso de fuentes energ閠icas alternativas y la reducci髇 de emisiones de carbono y metano (promesas incumplidas), pero se evidencia falta de apoyo financiero y t閏nico en los pa韘es que se encuentran en v韆s de desarrollo

EL Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) ha puesto a consideración de la comunidad internacional el quinto informe de la serie GEO que actualiza el estado y  las tendencias del medio ambiente mundial y, a su vez, mide el progreso y las brechas que se presentan con relación al cumplimiento de los Objetivos Ambientales Globales (AOG).


El  documento en mención enseña cómo en el mundo desde el año de 1972 (Conferencia de Estocolmo y fundación del Pnuma) se han concertado más de 500 acuerdos ambientales internacionales, entre los que se destaca convenios sobre el comercio de especies en vías de extinción, desechos  peligrosos, desertificación, cambio climático entre muchos otros y, sin embargo,  a pesar de que  han pasado más de 30 años a la fecha, la solución a los  problemas de esta índole siguen aplazados y el medio ambiente sigue deteriorándose.


Los OAG  tienen su origen en acuerdos de carácter multilateral sobre el medio ambiente (Protocolo de Montreal, Convenio de Diversidad Biológica, Convenio Marco de las UN para el Cambio Climático entre otros) y de instrumentos legales no vinculantes como la Declaración de Estocolmo (1972), La Declaración de Río (1992), la Declaración de la Cumbre del Milenio y otros de notoria importancia.


El informe GEO evaluó el cumplimiento de 90 objetivos y metas específicos que fueron diseñados para dar respuesta a los retos más sentidos que enfrentan la humanidad y el planeta en materia ambiental y de desarrollo, utilizando para ello unos indicadores clave, aunque en muchos casos no se contó con metas concretas y que fuesen susceptibles de medirse.  


Los avances sobre cada tema fueron analizados con detalle y se presentan en el documento GEO-5 que desde esta columna se tratarán de resumir en varias  entregas.


Cambio Climático: en esta área se ha evidenciado poco o ningún progreso para contenerlo,  puesto que las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero (CO2, metano, óxido de nitrógeno) se siguen incrementando con la probabilidad de que la temperatura terrestre se eleve por encima de 2°C.  Los análisis muestran que entre el año 2000 y 2009 se registraron las temperaturas más altas y un incremento ostensible de CO2 atmosférico a la par del uso de combustibles fósiles, lo que se evidencia en los cambios de los patrones de lluvias, la presencia de  oleadas de fuerte calor, reducción de fuentes de agua dulce en muchas partes del mundo, acidificación de los océanos y descenso en la producción agrícola.


En este campo es necesaria una fuerte presión para que se haga uso de fuentes energéticas alternativas y  la reducción de emisiones de carbono y metano (promesas incumplidas), pero se evidencia falta de apoyo financiero y técnico en los países que se encuentran en vías de desarrollo


Plomo en la gasolina: El informe asevera que en casi todos los  países se ha eliminado peligroso químico de la gasolina pero aún hay  pruebas sólidas de que en siete países se vende aún la gasolina con este elemento con sus concebidos peligros.   ya que ataca los sistemas reproductivo, cardiovascular, nervios  e inmunológico.  


Contaminación en el aire interior: en este aspecto hay poco o ningún progreso.  La contaminación del aire interior por material particulado (especialmente en las cocinas)  afecta sobremanera la salud de los niños de los países en desarrollo y, se estima que cada año mueren el mundo alrededor de  900.000 infantes por neumonía.


Contaminación del aíre exterior: Existe algún progreso en el control de este tipo de contaminación  pero sigue generando graves impactos en el medio ambiente y en la salud de los humanos,  causando alrededor de 1, 2 millones de muertes al año de acuerdo con la OMS. El ozono troposférico mata aproximadamente 700.000 personas por año, donde el 75% de esas muertes se presentan en Asia. Por otra parte, el dióxido de azufre es la principal causa de la lluvia ácida, factor destructor de suelos comprometiendo la producción agrícola e incrementado la humbruna


En la próxima columna: estado de la biodiversidad, especies cultivadas con fines alimentarios y médicos, reservas pesqueras, áreas de producción bajo gestión sostenible, hábitats naturales y acceso y distribución de beneficios.