Mundo deportivo

Homeless people also celebrated the qualification
Los habitantes de calle, también festejaron la clasificación
Autor: Carlos Alberto Restrepo
29 de Junio de 2014


No importó la condición de habitante de calle para apropiarse del logro histórico de la selección Colombia. La alegría fue una y el sentimiento patrio se expandió por todos los rincones donde se respira fútbol.


Foto: Esneyder Gutiérrez Cardona 

En Centro Día hubo propiedad del tema. Se habló, se analizó y se desgustó del buen fútbol.

@carrangas


La hora estaba pactada, los once guerreros estaban listos para salir a  cambiar la historia del fútbol colombiano. En el estadio Maracaná, 75 mil almas atentas a lo que pasaría en el terreno de juego y en un pequeño lugar de Medellín, tal vez despreciado por muchos, se vivía un partido diferente. En el Centro Día 1, lugar de acogida para los habitantes de calle en la ciudad, cerca de 50 personas seguían minuto a minuto lo que pasaba la pantalla de televisión existente en el lugar.


El ambiente no era igual a otros sectores tradicionales en Medellín, no había grandes decoraciones, camisetas tricolores muy pocas, solo unas cuantas y eso que eran portadas por los funcionarios de la Administración Municipal. Solo tres banderas de las que son llevadas en los vehículos  eran la energía del Centro, sobre ellas pesaba el desgaste y la suciedad por haber estado en alguna bolsa de basura, pero aun así eran ondeadas con orgullo por los fanáticos. La pinta fue lo de menos, solo bastó una buena ducha momentos previos al pitazo inicial y cada quien a buscar su mejor ubicación. 


El ambiente del lugar era generalizado al igual que el de todo el país, el sueño mundialista estaba intacto en el Centro Día, el ambiente mejoró cuando fueron informados de que EL MUNDO había llegado para estar con ellos, algunos se alejaron otros en cambio modificaron su posición en búsqueda de ser captados por el lente de Esneyder Gutiérrez. 


“Vamos Colombia”, era el grito generalizado de los que provienen de la calle. Animaron, alentaron, aplaudieron cada pase, admiraron cada rostro femenino colombiano que mostraba la producción internacional del Mundial, hasta que llegó el momento de la euforia, en el Maracaná James la bajaba de pecho y sacando un zurdazo dejó sin nada que hacer al portero Muslera, en ese momento la calma del Centro Día se vio interrumpida con la joya del 10 colombiano. La emoción no cabía y el algarabío hizo que quienes dormían y estaban en otra tónica diferente al fútbol llegaran a observar la pintura majestuosa que se realizaba en Brasil, “James eres grande” le gritaban desde Medellín. En cada toma que hacían las cámaras de televisión del técnico  Óscar Tabárez era una mar de abucheos para el uruguayo, y cada repetición del gol eran elogios y aplausos para el colombiano y todos mostraban la cara de asombro ante ese golazo.


Así quedó el primer tiempo, los 22 en el Maracaná se fueron a los vestuarios y en Centro Día 1 también se retiraron a hacer el entretiempo. La orden fue impartida por los “profesores”, así les llaman a los funcionarios de la Administración, y la cocina se abrió, esos 15 minutos fueron aprovechados para el almuerzo de los habitantes de calle y como un pretexto para recargar energías para el segundo tiempo. 


“Se dejó venir, se dejó venir”, fue el grito que se escuchó dando la señal que la parte final había comenzado, poco a poco “el Maracaná” de los habitantes de la calle se fue colmando, solamente habían pasado cinco minutos y a muchos les tocó correr porque la segunda anotación se vio llegar, el grito de gol se comenzó a confundir con el “goleador James goleador” y la alegría estaba al máximo. 


Aplaudían, gritaban, seguían abucheando al técnico Tabárez y se reían de los uruguayos. El pitazo final sonó y todos brincaban y se abrazaban, no lo podían creer, Colombia estaba en cuartos de final.


Reacciones


“Lo que se analiza es destacar que el equipo es un conjunto, una familia. No se escatima, no se regaña y por eso hay tanta efectividad”, señaló Roberto Jaramillo.


“Colombia mostró que hay con que para seguir adelante. Los goles fueron muy bonitos”, dijo Juan Isaza.


“Colombia debería tener un campeonato Mundial en las espaldas, faltaba quien organizará el equipo, porque jugadores hay. En Europa hay jugadores en los mejores clubes y faltaba el organizador y ahí está Pekermán”, señaló José Alfredo Monsalve.