Política

Santos and Zuluaga according to Machiavelli
Santos y Zuluaga, según Maquiavelo
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
24 de Junio de 2014


En un nuevo libro del político y profesor Armando Estrada se palpa la vigencia del pensador italiano en la pasada campaña presidencial.


En la conflictiva campaña presidencial que acaba de superar Colombia, se encuentran perfectos ejemplos de la aplicación de la teoría política de Maquiavelo.


Una de las bases del accionar político de este pensador tiene que ver con que los hombres son volubles o cambiantes de acuerdo con las circunstancias y con los tiempos.


Y la aplicación de este concepto en la campaña se vio claramente en el hecho de que los nueve millones de colombianos que votaron por Santos en el 2010 no se mantuvieron y los que hace cuatro años sufragaron abiertamente contra él hoy son los que lo respaldan.


En el 2010 el Partido Liberal votó contra Santos, lo mismo que la izquierda, pero fueron los que la semana pasada lo ayudaron a su reelección.


Maquiavelo es muy claro en eso y es lo que los políticos tienen en cuenta permanentemente, la volubilidad del ser humano, su cambio y el no mantener inmodificable su conducta.


Esta tesis del escritor, diplomático, funcionario y estadista florentino Nicolás Maquiavelo, la acaba de renovar o la volvió a traer a colación en su último libro el político, exministro y docente en Derecho y Estudios Políticos, Armando Estrada  Villa, quien acaba de publicar “Maquiavelo - maestro de la política”, en el cual hace una lectura renovada del que es considerado por muchos como el padre de la ciencia política.


Y Estrada Villa acudiendo a Maquiavelo también recalca otro ejemplo de lo cambiante que es el hombre, cuando dice que los liberales en Colombia eran hace unos pocos años seis millones y hoy no llegan a dos millones, porque se fueron para Cambio Radical, para la U y otros más ahora para el Centro Democrático. Situación que también afecta al Partido Conservador.


Desatinos


Para Estrada Villa, el candidato uribista Óscar Iván Zuluaga cometió un grave error quizás porque no ha leído al autor italiano. 


Maquiavelo es claro cuando advierte que “nunca salga de tu boca nada que signifique distinto a religión, prudencia o magnanimidad” y Zuluaga cometió la equivocación de no respetar la figura presidencial de Santos.


“Eso en comunicación política es un desatino monumental”, porque en política hay palabras que siempre hay que pregonar y otras no, según Maquiavelo que recalca Estrada Villa.


En su libro “El príncipe”, de Maquiavelo, escrito hace quinientos años, alertó que un político o un líder siempre tiene que hablar de piedad, de compasión, integridad, lealtad, entereza, humanidad y religión.


Y cinco siglos después el político de hoy siempre se tiene que comunicar con expresiones como paz, libertad, democracia, fraternidad, justicia, derecho, legitimidad y esperanza que son términos necesarios que funcionan bien.


En cambio debe evitar emplear vocablos como aborto, armamentismo, degeneración, terrorismo, dictadura que no gozan de aprobación pública.


Entonces, Zuluaga cometió el error de decirle a Santos que no lo respetaba, que no lo reconocía, que no tenía dignidad como jefe de Estado y la dignidad de un ser humano se reconoce respetándolo.


Es tan vigente el pensamiento del estratega italiano que el miedo sigue siendo un elemento  fundamental de la política y el uribismo lo utilizó para advertir que Santos con su proceso de paz iba a llevar a Colombia hacia el castro-chavismo.


Además el santismo se aprovechó del discurso de Maquiavelo al utilizar la paz como eje central de su campaña y como la esperanza de una Colombia mejor.


En cambio, Zuluaga produjo desesperanza entre los colombianos sobre el proceso de paz, en lo que también la embarró, lo que, muy tarde, trató de enmendar pero no lo logró, explicó Armando Estrada.



Consejos para acatar

En su nuevo libro, Armando Estrada lo que establece es que Nicolás Maquiavelo es un pensador de la modernidad, porque es el primero que utiliza la palabra Estado en toda la historia de la humanidad y tal como se concibe hoy en día. También recalca que para Maquiavelo lo más importante es el resultado, que es otro concepto moderno, al igual que el de conflicto.


Pero quizás el aporte más interesante de este escritor, es que separa la religión de la política y precisa que ambas tienen sus propias reglas.


En su nueva publicación, Estrada recoge los consejos que desde hace quinientos años dio Maquiavelo. 


Consejos a los gobernantes como que no se roben los bienes de sus súbditos, no conquisten a las mujeres de sus súbditos, hagan fiestas periódicamente para entretener al pueblo, mantengan al pueblo como aliado, concedan condecoraciones y premios a las personas que sobresalgan. 


Pero hay otro tipo de consejos que han llevado a catalogar a Maquiavelo como un ser perverso, lo que para Estrada es una lectura muy parcial de este autor.


Explicó que Maquiavelo recomendaba a los gobernantes que ordenaran traiciones, que fueran crueles y no cumplieran la palabra, pero cuando estaba en juego el poder. Pero cuando no lo estaba, él no aconsejaba nada de lo que hoy se conoce como posiciones maquiavélicas, con lo cual lo han desacreditado.