Economía

Special Coffee, Antioquia’s agro-export bet
Café especial, apuesta agroexportadora de Antioquia
Autor: Duván Vásquez
24 de Junio de 2014


La Gobernación Departamental ha puesto su empeño en fortalecer la competitividad agrícola de la región, por medio de programas que incentiven las prácticas de calidad en la producción como lo hecho con las familias cafeteras.


Duván Vásquez


economia@elmundo.com 


Twitter: @duvanandvasquez


Jaime Velilla es un medellinense, pero de padres oriundos de Ituango, que ha enfocado su trabajo hacia el acompañamiento de los procesos de emprendimiento y de la mejora continua de la productividad empresarial.


Sin embargo, el gusto de este antioqueño por la base empresarial está motivado por su profesión de economista de la Universidad Medellín, su especialización en Negocios Internacionales y los estudios en Emprendimiento Social, como el realizado con la Organización Gino Mattarelli en convenio con la Universidad Eafit.


Un hombre de familia, casado y con dos hijos. Pero antes de ello, un trabajador. Por eso, inició labores desde que estaba en la universidad, acompañando a Acopi (Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas, Medianas Empresas), seccional Antioquia, en la década del 90 cuando empezó a correr la Apertura Económica, con las primeras misiones comerciales con pymes con visitas a mercados en Miami (Estados Unidos). 


Luego, Velilla entró a trabajar a la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia y de allí terminó vinculado con Cooperación Internacional de la Unión Europea, con lo que se empezó a hablar en Medellín de emprendimiento juvenil, porque ese proyecto era para apoyar jóvenes emprendedores. Después, pasó de predicar a aplicar y formó su propia empresa de consultorías.


Es así que con los estudios que realizaba en Enfoque Social, porque tenía líneas investigativas de educación para el trabajo, se conoció con Sergio Fajardo y lo empezó a retroalimentar en su campaña de 1999, cuando este se presentó por primera vez a las elecciones de la Alcaldía de Medellín, en la que no ganó.


Sin embargo, casi cinco años más tarde, Velilla acompañó de nuevo al elegido alcalde Fajardo, pero esta vez con asesorías en temas de emprendimiento y desarrollo empresarial en la Secretaría de Desarrollo Social de la Administración Municipal en el periodo 2004-2007.


Cuando terminó, porque quedó agotado del sector público, decidió tomarse un año sabático, pero este no duró ni un día porque lo buscaron nuevamente de la Unión Europea para asesorar al Gobierno de Guatemala en políticas de empleo y emprendimiento juvenil. En ese país se quedó casi cinco años con la Presidencia de Álvaro Colón, quien estuvo hasta el 2011. Luego entró el mandat o de Otto Pérez, quien sigue en el poder guatemalteco.


Después de ese proceso, su nuevo destino era en Honduras para trabajar con el Banco Alemán, otro proyecto de emprendimiento juvenil, pero cuando preparaba todo para dirigirse con su familia a ese país centroamericano, apareció en diciembre de 2013 otra vez la invitación de Fajardo, quien ya era gobernador, para apoyarlo en la Secretaría de Productividad y Competitividad, cartera que Jaime Velilla lidera desde enero de este año.


-¿Por qué aceptó trabajar con el gobernador?


“Porque hubo un trabajo muy apasionante en Medellín y fue diseñar todo ese ecosistema de emprendimiento, que todavía está con el Banco de las Oportunidades, los Cedezos, los proyectos de Ruta N y el Parque del Emprendimiento. Entonces la tarea ahora es cómo no copiar sino adecuar un ecosistema para Antioquia, pero a partir de los aprendizajes que tuvo la ciudad. Por eso, el departamento también tiene el Banco de las Oportunidades, hay quince centros de promoción para el emprendimiento, lo que llamamos Centros ‘Antioquia e’, serán 16, y es un modelo que salió de los Cedezos”.


 “Eso lo estamos haciendo en las nueve regiones del departamento, con condiciones muy diferentes en cada una de ellas, unas más desarrolladas que otras, unas más adecuadas desde el punto de vista de la infraestructura, el capital humano, el capital social, las instituciones  y con diferentes costumbres”. 


-Entonces, ¿cómo lo están haciendo?


“Fue así que se hizo una pregunta ‘¿de qué van a vivir los rurales?’. Entonces ahí hay que empezar a innovar y un ejemplo es Cafés Especiales. Si nos ponemos en la terea en seguir vendiendo el café de siempre, vamos a ir cada vez más de para atrás porque ese es un sector que está con problemas por precios internacionales y eso no lo podemos manejar nosotros”.


-¿Por qué enfocarse en la producción cafetera?


“En el mundo hay una nueva corriente hacia el consumo de café y es consumirlo de calidad. Generalmente las tacitas de café que nos tomamos en la calle no son de calidad. Es uno que viene de un proceso de la famosa pasilla, que es el grano que sale fruto de unas malas prácticas de cultivo. Pero, si por el contrario se hacen unas buenas prácticas en la finca para sacar una buena producción de la cosecha, pasándola luego por el trillado y un buen proceso de tostión, se va a dar como resultado una buena tacita de café”.


“Lo que pasa es que nosotros no tenemos cultura para consumir una buena taza de café en la que tengas que pagar $4.000 o $5.000, pero en el mundo sí hay países que sí están pagando hasta $15.000 por una taza de muy buen café y ese es el café especial que nosotros estamos yendo a descubrir en las familias cafeteras de Antioquia”.


-¿Cómo sacar mejor café en el departamento?


“Se estima que en Antioquia hay 90.000 familias cafeteras. Entonces, la tarea es conocer a 5.000 familias durante esta Administración para perfilar qué calidad de café tienen. Y ese café mostrárselo directamente a esos compradores que hay en el mundo, que están buscando un grano de altísima calidad para venderlos en sus tiendas de café de alto valor. Por ejemplo, en Corea del Sur hay ahora una cultura de consumo de altísima calidad y usted lo va a tomar a tiendas especializadas que tienen un concepto de boutique, donde van los jóvenes a encontrarse a charlar alrededor de una bebida de café”. 


-¿Ese tipo de café es como el que se vende en los Juan Valdez?


“Ese es un segmento. Nosotros vamos un poquito más arriba, porque hablamos de los microlotes, estos son cafés mucho mejores. Aquí en Medellín ya hay tiendas diferentes que el que lo vende allí sabe de qué finca viene. Por eso, lo ponen a escoger y entra a un proceso de preparación; y es allí cuando entra el barista a hacer una muy buena preparación del café. Porque no es solo saberlo cultivar sino también preparar”.


“Entonces esas nuevas tiendas, que son pocas, son las que nos están ayudando a mostrar una cultura en el consumo de café. Pero va a ser un proceso muy largo porque hay que buscar un consumidor que le guste y que sepa algo de ese producto. Además, que este entienda que le va a costar más dinero pero lo vale porque es de muy buena calidad. Eso es lo que está pasando en países desarrollados como Corea, China, Japón, los países nórdicos, Estados Unidos y algunos europeos, que están entrando en esa cultura de que usted va a unas tiendas muy bellas, estilo boutique, a tomarse una taza de café, pero esa tienda sabe que ese café vino de una finca antioqueña”.


-¿Cómo buscar este tipo de café?


“Hacemos los concursos de Taza de Café, vamos para el tercero que inicia ahora en octubre, buscando las muestras de las fincas para hacerle la catación, la prueba, para ver cuáles sacan un puntaje alto y las llevemos a una subasta trayendo compradores extranjeros de estas empresas”.


-¿Qué resultados les ha dejado?


“Este año el ganador fue una familia de Caicedo que no tiene más de cuatro hectáreas de siembra. Su café se lo pagaron a US$15,5 la libra, porque este es uno con valor agregado y diferenciado. No es el mismo café que te tomas comúnmente”.


¿En qué se nota la diferencia?


“(...)Cuando se logra hacer la prueba sensorial para saber si tiene nota a cítrico, a vino tinto o a frutales. Eso tiene que ver con la memoria olfativa y gustativa que tenemos desde niños. Así es que la gente se apasiona, como con los vinos, y se buscan esos sitios especializados para tomarse un buen café”.


-¿Y por qué no se hacen tiendas especializadas para vender aquí el café de los ganadores de  estos concursos?


“Los cafés especiales de nosotros no son para venderse en una tienda directamente. Nosotros estamos con la familia cafetera a la que le pedimos un buen café grano verde y ese es el que le vamos  a ofrecer al comprador extranjero que tiene una tienda. Prácticamente, se elimina la cadena de intermediarios. Ese café no se empaca en bolsitas sino que se va en sacos de café: del puerto al extranjero. Es prácticamente poner en contacto, por ejemplo, a esa finca de Caicedo, que vende a US$15,5 la libra, con el coreano que tiene una tienda en la que vende café de altísima calidad”.


-¿Entonces lo que se venderá son las buenas prácticas?


“Vamos a vender un buen café verde con buenas prácticas. Y eso se sabe con una buena catación, se prueba, se le hace un análisis sensorial de olfato y una degustación. Luego el catador dice si califica para un buen café especial. Hay otros que no dan tan alta talla, esos pueden ser vendidos, por ejemplo, a Juan Valdez o Starbucks. Pero los que dan puntajes muy altos no se van para allá sino que se van es para las tiendas superespecializadas”.


-¿Cómo darle continuidad a estos procesos?


“Cafés Especiales va a tener una ordenanza para apoyar a las familias cafeteras para que las podamos encontrar y se las presentemos a esos compradores internacionales”.



Cacao antioqueño

El secretario de Productividad y Competitividad, Jaime Velilla,  indicó que la Gobernación de Antioquia también tiene planes para el cacao de aroma. Por eso, ya empezaron a vender la idea de que el departamento también tiene potencialidades en ese tipo de cultivo.


“El cacao de aroma que se puede sacar del Urabá o del Magalena Medio, donde hay muy buena calidad y hay que sacarlo para que eso tenga un retorno para las familias cacaoteras”, manifestó Velilla.


La Administración Departamental trabaja actualmente con asociaciones de productores del fruto y con integradores de la cadena de comercialización para imponer ese cacao en los mercados internacionales en los que hay mejor precio de venta.