Columnistas

Una “Parada Juvenil” exitosa
Autor: Iván Guzmán López
24 de Junio de 2014


Los pasados días sábado 21 y domingo 22 de junio, con su noche incluida, bajo la organización de la Alcaldía de Medellín y en asocio con la Fundación Taller de Letras Jordi Sierra i Fabra, se llevó a cabo en el Aeroparque Juan Pablo II, la llamada “6ª Parada Juvenil de la Lectura”, el segundo de los tres grandes eventos del libro y la lectura, que año tras año organiza la Alcaldía de Medellín.

ivanguzman790@gmail.com


Los pasados días sábado 21 y domingo 22 de junio, con su noche incluida, bajo la organización de la Alcaldía de Medellín y en asocio con la Fundación Taller de Letras Jordi Sierra i Fabra, se llevó a cabo en el Aeroparque Juan Pablo II, la llamada “6ª Parada Juvenil de la Lectura”, el segundo de los tres grandes eventos del libro y la lectura, que año tras año organiza la Alcaldía de Medellín. El primer gran evento  fue la 8ª Feria Popular Días del Libro, que se hizo el pasado mes de abril en inmediaciones del barrio Carlos E. Restrepo. El tercero será la 8ª Fiesta del Libro y la Cultura, a realizarse del 12 al 21 de septiembre, en el Jardín Botánico de Medellín y buena parte de la zona norte aledaña  a la Universidad de Antioquia y el Jardín mismo.


Asistí a estos eventos, porque están estrechamente ligados con nuestra esencia de periodista y escritor, pero por sobre cualquier consideración, de lector. Sin duda, han sido dos eventos exitosos para la ciudad, para los libreros, los talleristas de lectura, y los lectores.  Estos dos eventos, de los tres citados en torno a la lectura, el libro, la cultura y muy especialmente los jóvenes, ya deja ver  el talante,  la mano generosa,  y el espíritu humilde y abierto al diálogo y la concertación del escritor y lector Juan Diego Mejía, el director de los Evento del Libro en Medellín. 


La Parada Juvenil de la semana pasada, congregó a cientos de jóvenes que embellecieron el Juan Pablo II, con su avidez de lectura, su capacidad crítica, su inteligencia y simpatía, cosa que pude evidenciar en algunas entrevista que realizó en mi presencia el amigo y colega escritor Víctor Bustamante, a lo largo y ancho del evento. Además, la temática tan oportuna y ampliamente trabajada en la literatura por los escritores terrígenos, americanos y del mundo, “las fronteras”, empezando por la piel, como lo cita Juan Diego Mejía, es absolutamente delicioso y pertinente a la vida de nuestros barrios y en general, de nuestra ciudad.


Proponer alternativas de uso del tiempo libre, en especial a los jóvenes, propiciar espacios de lectura  e intercambio de conceptos, ideas, comportamientos y modos de afrontar la escritura con los escritores mismos, siempre será edificante y necesario, si queremos una sociedad deliberante, productiva y gestora de su propio destino.


Sin duda, la 8ª Feria Popular Días del Libro y la citada 6ª Parada Juvenil,  van perfilando a una ciudad que está aprendiendo a consumir y a disfrutar de la cultura del libro y la lectura: en esta última parada, por ejemplo, se vivieron ocho conversatorios sobre la lectura, el teatro, la literatura y el periodismo; hubo una exhibición comercial de libros en 20 stands, donde se vendieron productos inspirados en la literatura, todo ello complementado con una muestra circense (desde el tema de la lectura), la feria artesanal, los talleres de creación literaria y otras actividades que hicieron parte del encuentro de los clubes juveniles que hoy cuentan con cerca de 3 mil jóvenes participantes en toda la ciudad. Felicitaciones, amigo Juan Diego, a ti y a tu “batallón” de entusiastas y alegres jóvenes que conforman tu equipo.  


Puntada final: sin duda, es sorprendente el fervor patrio que está inspirando la selección Colombia. Un grupo de muchachos, capitaneados por un argentino humilde, que no fanfarronea, que no acusa, que no insulta y que no tiene nada de prepotente, nos está uniendo como nación. Qué hermoso sería este país, si nuestra clase política aprendiera esta lección, y despertara fervor patrio en torno a los temas y las reformas de fondo que necesita este país, valga decir, en educación (seríamos entonces, verdaderamente, “la más educada”), en salud (para que Colombia sea, realmente, “un país para la vida”), en minería (y seríamos un país, verdaderamente, “sostenible”), en asuntos de conflictos (para ser realmente un país, próspero, pacífico, donde quepamos todos), y así, hasta llegar a convertirnos en “un país, al alcance de los niños”.