Columnistas

El mandato por la paz
Autor: Juan Manuel Galán
23 de Junio de 2014


¡¡¡Que golazo el que metieron más de 7 millones de colombianos el pasado domingo en las urnas!!!.

¡¡¡Que golazo el que metieron más de 7 millones de colombianos el pasado domingo en las urnas!!!. Ahora viene el gran reto del Gobierno Nacional, que consiste en canalizar los sueños, las expectativas y la esperanza de 7.784.916 ciudadanos que, con su voto, reeligieron a Juan Manuel Santos como Presidente de la República.


Efectivamente, el mandato de los colombianos fue en favor de la paz. Sin embargo, este mandato va más allá de llegar a unos acuerdos en una mesa de negociación, de la expedición de leyes o de la creación de una estructura institucional para el posconflicto. Todas estas cuestiones son muy importantes, pero son medios, no fines.


Ese anhelo que expresamos los colombianos el pasado 15 de junio lo expresa bien el lema de la campaña: “con paz haremos más”. Pero, ¿Para qué queremos la paz? ¿Qué “haremos” con ella? Responder esta pregunta debe convertirse en un propósito de todos los colombianos y en la visión del país que queremos. Ahí es muy importante el liderazgo del Presidente. Esta no es una tarea fácil, sin embargo, creo que no hay ninguna posibilidad de lograr lo paz si no existe una meta común entre gente diferente; es decir, si no logramos reunir a quienes se consideran parte de la extrema izquierda o la extrema derecha, a quienes votaron en favor de la reelección y a quienes no estuvieron de acuerdo con ella y sobre todo, a ese 52% de ciudadanos aptos para votar que se abstuvieron de hacerlo.


Es fundamental reunirlos a todos, en torno de un propósito lo suficientemente importante, como para entusiasmarnos y mantenernos unidos. Bajo ese marco es posible asumir el reto de encontrar el común denominador entre un terrateniente de Córdoba o Urabá y un directivo sindical, entre una campesino que ha vivido el conflicto en todas sus formas, un estudiante de la Universidad del Cauca, un industrial de Medellín, un vendedor estacionario de Bogotá, un pescador en Nuquí, o un trabajador portuario de Buenaventura.


El reto entonces que debe asumir ahora el Presidente Santos consiste en liderar ese proceso que le da un rostro humano a esa esperanza de que CON PAZ HAREMOS MAS…. y proveer las condiciones para que todos los colombianos, nos podamos imaginar en qué consiste el propósito común que nos une como colombianos, sin pretender disolver nuestras diferencias.