Política

Santos will rule with the left and aiming for peace
Santos gobernará con la izquierda y por la paz
16 de Junio de 2014


El presidente candidato logró dar la vuelta al resultado adverso de la primera vuelta, tras afianzar en las últimas tres semanas una alianza con la excandidata Clara López y lograr una holgada victoria en Bogotá y la Costa Atlántica.


Foto: EFE 

Santos es doctor en Leyes, estudió Economía y Administración de Empresas en la Universidad de Kansas, Economía y Desarrollo Económico en la Escuela de Economía de Londres y Administración Pública en Harvard. En la imagen, junto a su esposa Clemencia y su hijo Esteban.

El presidente Juan Manuel Santos, reelegido ayer, gobernará hasta 2018 y lo hará con la izquierda, la que ayudó a este político de corte neoliberal a ganar las elecciones más disputadas de las últimas décadas bajo la bandera de la paz.


El giro de Santos, un político tradicional de la llamada oligarquía bogotana y quien siempre ha estado más a la derecha que a la izquierda, responde al traspiés que sufrió en la recta final de la campaña tras la victoria de su rival, el uribista Óscar Iván Zuluaga, en la primera ronda electoral del 25 de mayo.


Su último objetivo es lograr la paz a través del diálogo con las Farc, un ambicioso proyecto que inició en 2012 en Cuba y que busca terminar con 50 años de conflicto armado, pero en el que muchos de sus compatriotas, la mayoría conservadores, desconfían.


A esto se ha añadido el anuncio, este último martes, de que el Gobierno de Santos y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (Eln), la segunda en importancia tras las Farc, iniciaron en enero pasado diálogos exploratorios para abrir un proceso de paz.


La gran paradoja es que los partidos de izquierda, movimientos sociales, sindicatos, artistas e intelectuales, quienes han sido los más críticos con Santos, también han impulsado su victoria para evitar el retorno al poder del uribismo.


Desde los líderes de la comunista Unión Patriótica hasta la polémica exsenadora Piedad Córdoba, siempre cercana a la Venezuela chavista, apoyaron a Santos a través de los medios, de las redes sociales y en la propia calle con el lema “Vota por la paz”. Hoy todos ellos celebraron al unísono esta victoria.


Y es que Zuluaga representaba los ocho años de gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010), quien optó por la vía militar para acabar con la guerrilla en Colombia y provocó el exilio de muchos que pensaban diferente.


Pasado uribista


Frío, poco carismático y un apasionado jugador de póquer, Santos llegó a la Presidencia en 2010 dispuesto a seguir los postulados de su antecesor, pero se distanció y eligió otro camino.


Como ministro de Defensa asestó los más duros golpes militares a las Farc e hizo frente al gran escándalo de los “falsos positivos”, cuando el Ejército mató a miles de civiles y les hizo pasar por guerrilleros muertos en combate con el único objetivo de engordar los éxitos militares.


Juan Manuel Santos nació el 10 de agosto de 1951 en Bogotá, en el seno de una de las familias más poderosas de Colombia y, desde niño, se movió entre los entresijos del poder, siempre imbuido en las ideas del Partido Liberal.


Su tío abuelo Eduardo Santos fue presidente (1938-1942) y su familia dirigió durante décadas El Tiempo, el periódico más influyente del país.


Comenzó su carrera política en Londres en 1972 como representante de Colombia ante la Organización Internacional del Café y a su regreso fue subdirector de El Tiempo.


En 1991 fue designado por el liberal César Gaviria ministro de Comercio Exterior y, durante el Gobierno del conservador Andrés Pastrana (1998-2002), ejerció como titular de Hacienda.


En 2004 se apartó del liberalismo para respaldar a Uribe y se sumó al Partido de la U, la fuerza que ganó las elecciones en 2006 y 2010, y al que hoy sigue perteneciendo.


Hombre de riesgos


Aficionado a las apuestas y adicto al poder, Santos es arriesgado y lo demostró abriendo un diálogo de paz con las Farc a sabiendas de que tendría muchos detractores.


También recompuso las relaciones con Ecuador y Venezuela, rotas durante el Gobierno de Uribe, y congeló un convenio militar con EE.UU. por el que se iba a poner a disposición de ese país siete bases militares. Aun así, cerró el Tratado de Libre Comercio con la Administración de Barack Obama.


Entre sus iniciativas está la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, que rubricó en 2011 junto al secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, y el Marco Jurídico para la Paz, base legal para estructurar el postconflicto.


Santos es un gran conocedor de los entresijos políticos, ha gobernado con el apoyo de prácticamente todos los partidos y con la única oposición de Uribe, quien le ha acusado de “castrochavista” y ahora, en esta campaña, de usar dinero del narcotráfico.



Relevo en la Vicepresidencia

El vicepresidente electo de Colombia, Germán Vargas Lleras, es un polémico político de cuna de origen liberal y actualmente líder de Cambio Radical, partido con el que en 2010 fue rival de Juan Manuel Santos en la pugna por la Presidencia, y quien representa hoy la mano dura del Gobierno.


Esa rivalidad se fue diluyendo cuando Santos le nombró ministro de Interior en 2010 y de Vivienda en 2012, para después dejar el Gobierno y concentrarse en la campaña de reelección del presidente.


Este abogado de 52 años tiene una fuerte personalidad y no son un secreto sus grandes disputas públicas tanto con sus propios asesores y compañeros como con sus detractores.


Santos lo eligió como compañero de fórmula para ser vicepresidente por “una íntima convicción sobre sus grandes cualidades como persona y como hombre público”, según dijo cuando hizo aquel anuncio.


Nacido en Bogotá el 19 de febrero de 1962, el vicepresidente electo reemplazará a Angelino Garzón, un veterano dirigente sindical comprometido hasta la médula con la defensa de los derechos humanos y de los asalariados.