Política

And what about politics?
¿Y de la política qué?
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
13 de Junio de 2014


El futuro de figuras como la reelección presidencial, la Vicepresidencia, la politización de los jueces, la circunscripción del Senado y la labor del Consejo Nacional Electoral dependerá del presidente que gane este domingo.


A lo largo de esta semana los lectores de EL MUNDO se han venido enterando de las promesas, compromisos y propuestas de los dos candidatos que se disputarán este domingo la Presidencia de Colombia para los próximos cuatro años.


Se han plasmado en estas páginas lo que piensan ejecutar en salud, educación, justicia, deportes, en economía, cultura, infraestructura, etc.


Y la pregunta que sigue es qué están planteando en el delicado tema de la arquitectura política colombiana, mejor dicho qué piensan reformar o trasformar para hacer su quehacer más limpio y alejado de los vicios que la han salpicado, tales como la narcopolítica, la farcpolítica y la parapolítica, además de las presiones y lobby de gremios, contratistas y empresarios para influir en sus decisiones, sobre todo con la financiación privada, que aunque se ha logrado reglar, todavía quedan venas abiertas.


La misma y kilométrica temporada electoral nacional de este año y que concluye el domingo, definitivamente develó problemas en la estructura política colombiana.


Salieron a flote los inconvenientes que sucedieron con la elección del Senado, de varias Cámaras regionales, los desequilibrios en la financiación de campañas, la politización de la justicia y la judicialización de la política, y hasta los mismos desbarajustes que origina la reelección presidencial, todo lo cual puso a muchos a reaccionar y a poner el grito en el cielo en torno a que se necesitan nuevas reformas en este vital campo de la democracia.


¿Y que piensan de esto los candidatos?


La primera gran contradicción entre Santos y Zuluaga la origina la reelección presidencial.


Santos es partidario de revisar el “articulito” que cambió Uribe para reelegirse en el 2006.   


Entre tanto, Zuluaga ha planteado públicamente que mantendrá esa figura e incluso extenderla al ámbito territorial.


Este debate se volvió a prender y obviamente se impondrá el que gane el poder.


El principal argumento contra la reelección presidencial tal como opera, es que desequilibró el sistema de pesos y contrapesos de las ramas del poder.


No obstante ese poderoso argumento, el uribismo, que tiene un proyecto para estar unos veinte años en el poder, abrió esa puerta, con la disculpa que cuatro años son muy pocos para cumplir algunas tareas de Estado.


Otras reformas


La eliminación de la reelección trae consigo mismo una segunda propuesta y sería la ampliación del periodo de los mandatarios nacionales a seis años.


Este camino estaría dispuesto a transitarlo el santismo en caso de alcanzar la reelección.


Pero en el menú político para el 2014 -2018 aparecen otros suculentos platos muy apetecidos para ser debatidos.


También figuran en el menú acabar con el vicepresidente y resucitar al designado, convertir la circunscripción nacional de Senado en regional, también crear un estatuto para la oposición y reestructurar la organización electoral.


El país político está de acuerdo con esta minuta de temas, pero fruto de un gran consenso nacional.


Esa reforma la urge el país, comentan expertos,  por razones como la desconfianza en las instituciones, la agitación política que originan los fallos como el del procurador contra el alcalde Gustavo Petro, las peleas entre órganos de control y un umbral electoral que está cerrándoles cada vez más las posibilidades a las minorías.


Por los lados del uribismo, el senador electo José Obdulio Gaviria planteó, como integrante del Centro de Pensamiento Primero Colombia, que en caso de ganar Zuluaga, la propuesta que urge antes que reformar la política, es un revolcón en la justicia.


Y lo justificó diciendo que hoy los magistrados de la Corte Constitucional, de la Corte Suprema de Justicia y del Consejo de Estado están dedicados a imponer un nuevo contralor General de la República.


El ideólogo del uribismo dijo que se requiere acabar con esas funciones electorales de los jueces, que han politizado su labor y revisar la designación de magistrados, para lo cual deben imperar sistemas de meritocracia.


Y en el campo concreto de la política, el uribismo no ve la hora de que el CNE sea totalmente independiente del Ejecutivo y de los políticos.


Pero Uribe y sus alumnos deben tener secreticos muy guardados para revolcar la política en caso de ganar este domingo.



Sin consenso académico

El tema de una reforma política en el próximo cuatrienio divide hasta la opinión de académicos.


La docente en ciencias políticas de la U. de A.,  Bernardita Pérez, considera que se debe eliminar la reelección presidencial, mientras que su colega John Fredy Bedoya opina que el periodo presidencial se debe extender a seis años.


Pero el docente investigador del Instituto de Ciencias Políticas se aparta de sus colegas y dice que no ve necesario una nueva reforma política.


Explicó que las dos últimas enmiendas introducidas a los asuntos políticos, han contribuido progresivamente a generar los incentivos para estructurar un sistema de partidos ordenado y pequeño, y para perfilar la distribución de las fuerzas políticas de izquierda y derecha en Colombia.


Pero en la academia sí están de acuerdo en que una reforma política sí debería apuntar a facilitar los acuerdos que se logren en las negociaciones de paz con las Farc y el Eln.