Economía

Openness to the world brings Colombia afloat
Apertura al mundo saca a flote a Colombia
Autor: Duván Vásquez
9 de Junio de 2014


La suscripción de los acuerdos comerciales y la eliminación de las restricciones de viaje para los colombianos son un reflejo del buen momento económico que vive la Nación, que ahora cuenta con un mayor respaldo de los países con economías sólidas.



Santiago Rojas Arroyo (foto), dejó la dirigencia de Bancóldex para asumir la titularidad del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, luego de la renuncia de Sergio Díaz-Granados.

economia@elmundo.com 


Twitter: @duvanandvasquez


A pesar de que todavía hay una gran cantidad de naciones que ponen trabas a los visitantes colombianos, el ministro de Comercio, Industria y Turismo, Santiago Rojas Arroyo, en diálogo con EL MUNDO, manifestó que ya hay mayor confianza de la comunidad internacional y eso se ve reflejado en el repunte del turismo y de la estabilidad del comercio.


-¿Cómo está el sector turístico en el país?


“El turismo es un fiel reflejo de que la economía colombiana va muy bien. Hoy en día representa un importante índice en el PIB (Producto Interno Bruto) y las agencias de viaje crecieron un 9 % el año pasado. Se han generado más de 200.000 empleos en el turismo en los últimos cuatro años, lo que nos lleva a 1,6 millones de empleos en el sector. Además, los visitantes internacionales aumentaron de 2,5 millones en el 2010 a 3,7 millones el año pasado y trataremos de llegar a cuatro millones este año. Todo lo que nos indica es que ha habido un aumento importante del sector de turismo en el país”.


-¿Qué tan importante es para el sector que el Gobierno haya gestionado procesos de eliminación de visas para los colombianos?


“Colombia es un país distinto. El hecho de que se haya eliminado la visa de turismo a México, que se haya ampliado la visa a Estados Unidos a diez años y que esté muy adelantado el proceso de la eliminación de la visa Schengen, demuestra es que el mundo nos ve con ojos diferentes y que hemos hecho bien la tarea. Nuestro país es hoy un referente internacional en el cual le creen y que permite tomar esas decisiones frente a las visas. Eso significaría que más hombres de negocios puedan hacer acuerdos en el exterior; y cuando a uno le pidan ir a Europa, por ejemplo, para que presente unos productos y servicios para quienes quieren comprar, pueda hacer esa cita sin necesidad de esperar un mes para el tema de la visa”.


-¿Cuándo estaría realmente eliminada la visa Schengen?


“La decisión política ya se tomó, faltan temas más administrativos. Ojalá sea para finales de este año, pero no más allá del primer semestre del próximo”.


-¿Qué países todavía ponen restricciones a los colombianos?


“No tengo el número exacto de países que le exigen visa a Colombia. Pero yo creo que ya el país tiene una apertura en el ámbito internacional importante. Aunque Canadá es un país que le pide la visa a los colombianos, esperamos que gracias a tener un Acuerdo Comercial con los canadienses y al incrementarse el flujo de comercio, se llegue a tomar alguna determinación sobre esa restricción”.


-Ya van más de 20 años de una Apertura Económica, ¿cuál es el balance sobre los acuerdos comerciales que ha suscrito el país?


“Los acuerdos comerciales son fundamentales para la economía nacional. El hecho de que la economía esté creciendo a niveles realmente importantes y que esté generando más de 2,5 millones de empleos, que se esté reduciendo la pobreza; en buena parte es por el modelo económico que adoptó Colombia hace 20 años: negociar con el mundo e integrarse a él. Precisamente lo que se está haciendo ahora es lograr la diversificación de la oferta exportadora colombiana en bienes y destinos. Por ejemplo, hoy en día Colombia todavía es un país que depende mucho de las exportaciones minero-energéticas, y para lo que han servido los tratados es para diversificar esas ventas externas. El solo hecho de que acá en Antioquia las exportaciones industriales hayan crecido 9,6 % es muy significativo, eso es aprovechar un acuerdo internacional”.


-Pero las exportaciones totales disminuyeron...


“Cuando uno mira en general las exportaciones de oro o de banano, en el tema de precio han disminuido, uno dice es que hay que seguir trabajando para impulsar otro tipo de exportaciones con valor agregado, agroindustriales e industriales, sin descuidar obviamente las importaciones tradicionales”.


-Por estos días se viene postergando la votación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Corea del Sur en el Parlamento, pero sin duda hay temor de los manufactureros porque el 35 % de lo importado de ese país son vehículos y autopartes. ¿Se puede proteger a la industria automotriz y autopartista ante sus efectos?


“Todavía falta mucho tiempo para que el Tratado con Corea llegue a entrar en vigencia, porque todavía falta la aprobación por el Congreso de la República y de la Corte Constitucional. Aunque el mismo Acuerdo estableció unos plazos de desgravación de más de diez años para el sector automotor y de electrodomésticos. Sin embargo, lo más importante es que tenemos una política muy agresiva de apoyo al sector automotriz colombiano. Por eso existe el programa de fomento, que acaba de entrar en vigencia, en el que se busca una mayor integración de las autopartes y de las ensambladoras nacionales, con el fin de que sigan participando en mayor medida en el mercado y sigan exportando. El apoyo al sector automotor es fundamental y se seguirá dando con créditos especiales. Frente al TLC con Corea lo importante es entender que para eso todavía falta un proceso interno de ratificación bastante largo y que no habrá una competencia de vehículos coreanos en el corto plazo”.


-Entonces, ¿el sector no debe preocuparse tanto por ese TLC?


“El sector debe preocuparse por la competencia internacional, porque ya hay competencia en el sector automotor colombiano. Los vehículos extranjeros están ganando participación en el mercado nacional y tenemos que trabajar muy de la mano como socios entre el Gobierno, los empresarios del sector automotriz y los de autopartes para fortalecer el sector, porque esa sí es una realidad que sí hay que afrontar”.


-Por otro lado, ¿la industria ya muestra mejores síntomas y se recuperará?


“Hoy el muy buen momento de la economía colombiana se está traduciendo en un buen momento para el sector industrial. Ya dejamos atrás la pérdida de dinamismo del año pasado, ocasionado por el entorno internacional difícil. En el primer trimestre, la industria en el país ha crecido 4,4 %. Actualmente, el sector está produciendo trabajo porque en los últimos tres meses en el ámbito nacional se han generado 49.000 empleos adicionales en el sector, relación con el mismo periodo del año pasado. Y acá en Medellín es quizás la ciudad donde más se han creado de estos puestos de trabajo”. 


-Ministro Rojas Arroyo, ¿y cómo vamos a recuperar el comercio con Venezuela o ya no es tan importante?


“Para el comercio de Colombia, Venezuela es fundamental. Buena parte de las dificultades de la industria nacieron en 2008 gracias a lo que fue la caída del comercio con ese país donde exportábamos una gran cantidad de productos manufactureros. Vinieron problemas muy serios en materia del pago de la deuda, se ha logrado recuperar en buena medida las deudas del Gobierno venezolano con los exportadores colombianos. Sin embargo, seguimos teniendo dificultades para exportar a ese país, porque son US$2.500 millones cuando llegamos a exportar más de US$6.000 millones. Por eso, tenemos que trabajar con mucho esfuerzo sobre todo para diversificar mercados, porque si bien hay que reconocer que ese mercado ha sido muy importante para Colombia, hoy en día hay unas barreras que ameritan que el productor colombiano busque otros mercados también de destino. Entonces, podemos colaborarle desde el Gobierno, a través de Proexport o del propio Ministerio, con la diversificación de sus exportaciones. Muchos lo han logrado. Sin embargo, hay todavía colombianos que exportan a Venezuela, pero exigen pagos por adelantado y esa es una fórmula, pero estamos buscando alternativas de cancelaciones a través de trueques”.


-¿Cuáles otros mercados no ha explorado el empresario colombiano y que pueden ser una gran oportunidad?


“El gran reto es que podamos llegar en buena medida a mercados desarrollados como Estados Unidos, Canadá o la Unión Europea, donde tenemos una concentración de exportaciones minero-energéticas, con bienes diferentes, productos industriales, agroindustriales y con valor agregado. Ese es el objetivo”.


-¿Y África es buen mercado o no le ve potencial?


“Muchísimo. Realmente lo que he conversado con varios empresarios es que el mercado de África es fundamental sobre todo para temas agroindustriales y de alimentos. Estamos llegando ya en temas de confitería de manera importante. Se están empezando ya a abrir oficinas en países donde antes no teníamos, precisamente para explorar la oportunidad de los mercados africanos y eso claramente va a ser uno de los destinos principales para explorar por parte de los empresarios colombianos”.



Drásticas revisiones aduaneras

Una de las molestias que han manifestado los exportadores colombianos es el maltrato a sus mercancías en la revisión de las autoridades locales y extranjeras, sobre todo en el mercado norteamericano.


De acuerdo con el ministro Santiago Rojas, esas drásticas revisiones se hacen a las exportaciones para mantener un control al narcotráfico, en el que no se puede “flaquear”.


Sin embargo, para evitar daños a la mercancía “tenemos que utilizar la tecnología a través de los escáneres, hay que hacer mucha revisión simultánea con la Policía Antinarcóticos y también con la misma Dian, porque realmente lo que no puede suceder es que un contenedor lo abra una y otra entidad cada vez en una inspección diferente y si se va a hacer debe hacerse con el cuidado respectivo para no afectar la carga”, manifestó Rojas Arroyo.


Además, el alto funcionario indicó que se debe implementar un sistema de riesgos, porque es distinto un exportador que es ocasional y que de golpe no tiene ninguna reputación. A ese hay que revisarlo con detenimiento a diferencia del tradicional que cumple con todas las reglas, con el que sí hay que tener una rigurosidad distinta. En ese sentido, se ha hecho una mayor coordinación entre las entidades del Estado con lo que es la revisión simultánea y el uso de las tecnologías para evitar esa intrusión en la mercancía.


De todos modos, si un empresario tiene alguna inconformidad con su mercancía  a la hora de exportar o importar, puede acudir al Ministerio a través de la Dirección de Comercio y poner la respectiva queja.