Columnistas

Educaci髇 y delincuentes
Autor: Hern醤 C醨denas Lince
7 de Junio de 2014


Por pura casualidad me he enterado que en algunos pa韘es asi醫icos se hacen, con gran discreci髇, estudios estad韘ticos que terminan ayudando al sistema educativo.

Por pura casualidad me he enterado que en algunos países asiáticos se hacen, con gran discreción, estudios estadísticos que terminan ayudando al sistema educativo. Se trata de que cada persona que es condenada a la cárcel por un delito debe contestar con claridad y precisión en qué universidad, escuela o colegio fue educado; también debe informar si nunca pasó por uno de esos establecimientos. Tales encuestas estadísticas se mantienen en total reserva pública pero sus datos concretos son de enorme utilidad para la dirección educativa de cada país y es lógico que también son enterados los directivos de los centros educativos para determinar si de allí salen numerosos delincuentes.


Qué bueno que en Colombia se adelantaran estudios estadísticos semejantes que serían muy útiles para reorientar los grandes esfuerzos que en la actualidad se están haciendo en el campo educativo. Las mismas universidades y centros educativos con bajos índices de delincuentes deberían ayudar y colaborar para disminuir los altos grados de delincuencia, y lo más curioso y extraño es que se han encontrado altos índices de delincuencia en centros educativos que operan con directivos religiosos.


Lo más interesante sobre estas investigaciones estadísticas es que se adelantan con total discreción y de ello nunca se habla en la televisión, la radio o en los periódicos, al mismo tiempo que los gobiernos y las directivas de los centros educativos reciben informaciones estadísticas que hacen posible que se reoriente en forma correcta cada país.


El uso torpe de tales informes podría causar un caos educativo pero para el caso concreto de Colombia es muy incorrecto que las altas autoridades de los centros educativos ignoren cuántos de sus estudiantes son peligrosos delincuentes. También es sorprendente que se dan informes estadísticos que demuestran que muchas de las personas que nunca son calificados como delincuentes nunca recibieron enseñanzas en planteles educativos.


Esos rarísimos estudios estadísticos tienen que permanecer en la más estricta confidencialidad y solo tienen acceso a tales datos el alto gobierno, directivos de colegios, universidades y demás planteles.


Finalmente me pregunto si una investigación estadística de esta clase le convendría a Colombia, a la educación y a los directivos del sector escolar.