Economía

FAO (Food and Agriculture Organization) alerts due to food inflation
FAO alerta por inflación en los alimentos
Autor: César Augusto Betancourt Restrepo
25 de Mayo de 2014


La seguridad alimentaria de la población podría verse afectada en Latinoamérica y el Caribe, debido a la inflación en los alimentos, así como la baja productividad del sector.


Foto: EFE 

América Latina y el Caribe deben enfrentar el doble reto de alimentar adecuadamente a 47 millones de personas que aún sufren hambre y a un 23 % de adultos que padecen de obesidad en la región. 

El tema agropecuario parece tener otro revés, no solo en el país sino en toda Latinoamérica y el Caribe, pues hay riesgo de inflación al alza en los alimentos, a lo que se suma un bajo crecimiento en el sector, lo cual repercutiría en el acceso a estos bienes de consumo por parte de la población. 


Este panorama fue presentado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en un informe que recogió datos de la región entre enero y marzo de este año, y que sacó como conclusión, que Latinoamérica y el Caribe tendrían un crecimiento más bajo de lo que se había previsto. 


Este estudio reveló que la seguridad alimentaria de la población podría verse afectada, es por eso que Raúl Benítez, representante regional de la FAO, destacó que “es importante que los gobiernos mantengan una mirada atenta”, porque la reducción en los precios internacionales de sus productos de exportación han puesto freno al crecimiento.


Sin embargo, este panorama pareció no sorprender a Rafael Mejía, presidente de la Sociedad Colombiana de Agricultores, SAC, pues esto “ya se veía venir”, y advirtió que Colombia no está blindada contra esta situación. 


“Es por eso que como miembro permanente de la comisión laboral y salarial, solicité un incremento del salario mínimo del 4,5 %, a pesar de que la inflación total del 2013 fue tan bajita”, señaló Mejía. 


Repercusiones 


El menor ritmo de expansión de la economía puede repercutir en un esperado incremento de los niveles de desempleo, lo que a ojos de la FAO puede tener un efecto negativo sobre el acceso a los alimentos por parte de los habitantes de la región, una de las cuatro dimensiones de la seguridad alimentaria.


Esto podría significar un inconveniente para el país, pues como lo expresó el presidente de la SAC, la oferta de alimentos en Colombia, en términos globales, está en 30 millones de toneladas agrícolas y pecuarias al año, de las cuales 4 millones se exportan y 10 millones se importan, o sea que el consumo aparente son 36 millones de toneladas. 


Frente a la afectación en los empleos, Mejía explicó que al reducirse la producción y la inversión en el sector agrícola y pecuario, no solo se da una pérdida de plazas laborales sino que además, las que se conservan ya no tienen “tanta calidad”. 


Este efecto podría tener un impacto aún mayor en Colombia, ya que “aquí estamos en un fenómeno muy complejo que es el empleo familiar no remunerado”, concluyó Rafael Mejía.  



Seguridad alimentaria

Ante este panorama, en el que la población podría verse afectada por no poder acceder a los alimentos, debido a una posible inflación elevada, la FAO señaló que también existe la preocupación de que haya un cambio en los hábitos alimenticios de la población, y que estos provoquen que las familias reemplacen productos sanos y nutritivos por otros de menor calidad, pero más baratos.


Gobiernos como el de Guatemala han empezado a impulsar medidas para prevenir esta situación.


En el país centroamericano ya se está implementado el plan “Mi Comidita”, con el apoyo del Gobierno de Canadá y el Programa Mundial de Alimentos, en el marco de la iniciativa “Hambre Cero”, que entrega complementos nutricionales para erradicar la desnutrición en niños menores de dos años.


Según la FAO, el clima no ha puesto en riesgo la seguridad alimentaria en este trimestre y el informe culpa principalmente a la inflación del incierto futuro.