Cultural

“Madame Bovary”, told by three women
“Madame Bovary”, contada por tres mujeres
22 de Mayo de 2014


Cine, instalación y fotografía serán los lenguajes a través de los cuales una artista, una teórica del arte y una curadora le den vida a la obra del escritor francés Gustave Flaubert, en una misma exposición.


Foto: Rubén Dario Marín Cortés 

Mieke Bal (iz), Michele Williams Gamaker y Lucrecia Piedrahíta se miraron al espejo junto a “Emma Bovary”.

Daniel Grajales – Alejandro Vallejo 


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 @alejandrovt95


Tres mujeres: Una neerlandesa, una inglesa y una colombiana. Tres visiones y especialidades: la investigación, a través de la teoría de los estudios visuales; el video arte, como realidad de los planteamientos de la creación audiovisual; y la  curaduría, desde la rigurosidad de una adecuada museografía. Tres momentos: el creativo, el de ejecución de la obra y el de reinterpretación. Tres aportes: el conceptual, el visual y el expositivo. 


Ellas son Mieke Bal, Michele Williams Gamaker y Lucrecia Piedrahíta, las encargadas de hacer realidad la exposición “Madame B. Exploraciones en el capitalismo emocional”, que desde hoy estará abierta al público en la Sala de Arte de la Universidad Eafit y la Sala U de la Biblioteca Nacional de Colombia Sede Medellín.


“Este es un trabajo de videoinstalación que unió a Mieke Bal, una de las teóricas más importantes de los estudios visuales, con Michele Williams Gamaker, una joven artista inglesa que trabaja con imágenes, quienes se dieron a la tarea de hacer cine, de hacer una lectura contemporánea a la novela ‘Madame Bovary’, de  Flaubert”, explicó Piedrahíta, quien tuvo la tarea de curadora para Colombia de esta muestra, que ha estado presente en países como Estonia, Polonia, Holanda y Lituania. 


Piedrahíta detalló que el punto común que encontró entre las dos artistas, para lograr su guion curatorial, está en que “mientras una persona tiene más conocimiento y ha ahondado más en las preguntas del saber y la idea es más abierta, más humilde y tiene esa visión del mundo completa. Eso, es lo que siento en Mieke, quien hospeda en su saber a Michele, una artista joven. Hacen un complemento perfecto, la primera tiene todo el conocimiento conceptual y la segunda tiene todo lo visual”. 


Las realidades proyectadas en una caja negra 


Como lo detalló la escritora y magister en Filosofía, con énfasis en Arte de la Universidad de Antioquia, Ema Lucía Ardila: “Los pequeños burgueses de mediados del siglo XIX, a pesar de ser reconocidos desde la Revolución francesa como libres e  iguales con respecto a la nobleza y a los terratenientes, chocan en la realidad con barreras infranqueables para lograr sus  aspiraciones. Solo los más adinerados tienen acceso a los privilegios que la ley establece como universales”.


Espacio, tiempo y forma de vida, en el que precisamente Flaubert decidió contar su novela “Madame Bovary”, ese es el contexto de la obra. Por primera vez, un escritor se atrevió a poner en el rol de infiel a una mujer, la liberó de la idea de la pulcritud y la llevó al suicidio.


“Su protagonista (‘Emma Bovary’) encarna el síntoma de frustración que padece la burguesía, con sus sueños imposibles  de grandeza, de felicidad y de vida lujosa”, agregó Ardila.


Son entonces todos esos sentimientos y reflexiones acerca del papel de la mujer en una sociedad, en la que no se le permitía dejarse llevar por sentimientos catalogados como masculinos, las que la curadora decidió contar en un “cubo negro, en un espacio en el que está el cine, en el cual ubiqué muchas pantallas a la vez, para así poder lograr que, desde las diferencias, cada visitante se sienta atraído por algún episodio de la película de Bal y Williams Gamaker”.


De la museografía, apuntó que pretendía que el ojo del espectador todo el tiempo estuviera moviéndose, “quería lograr que la gente se sintiera cercana a las imágenes, esta es una exposición de inmersión en la que uno puede sentirse parte de las escenas. Por eso, hice que las pantallas bajaran y estuvieran a nivel del espectador”. 


Su reflexión principal, le apunta a la lectura de imágenes, a que cada quien pueda ver un capítulo de la vida de “Madame Bovary” al leer los episodios de la película. 


La mirada para Bal


“Ha sido interés por lo visual y al mismo tiempo por el análisis detallado, aspectos que juntos hacen realidad los estudios visuales. Lo más importante es la atención a la imagen, eso es lo que hace falta. La gente que tiene un discurso, una teoría, incluso historiadores del arte, solo ven lo que hay alrededor y a veces no se detienen en la imagen”.


Con estas palabras, Mieke Bal explicó la importancia que tiene para ella la revisión de los estudios visuales  y su aporte en la producción de la película acerca de la vida de “Madame B.” y la curaduría para esta exposición.


“Esta es una historia vieja, pero también es muy actual. Lo que allí pasa está ligado a los inicios del capitalismo. Flaubert ya había descubierto que en lo capitalista había algo emocional, algo sensual, cuya mezcla hace difícil vivir en la sociedad. Queremos que la gente se sienta inmersa en la vida de una mujer que no puede vivir con esa confusión entre lo uno y lo otro”, narró. 


Para ella, desde los más de 158 años que han pasado desde que fue publicada “Madame Bovary”: “Han cambiado circunstancias superficiales, pero la estructura social sigue siendo igual y eso es chocante. Deberíamos tenerlo en cuenta ahora, con la crisis mundial”, aseguró.


Del pasado al presente 


Traer al presente la obra de Gustave Flaubert, “Madame Bovary”, representó uno de los retos para las creadoras de la exposición. Razón por la cual, con la idea de mostrar cómo sería la vida de “Emma Bovary” en la actualidad, la video artista inglesa, Michele Williams Gamaker, realizó el trabajo audiovisual con el cual está poniendo de nuevo en conversación la obra literaria homónima.


“Esto fue una historia verdadera, de muchas mujeres del siglo XIX. Esperamos que nuestro trabajo tenga una relevancia en la cultura. Las mujeres de hoy sufren lo de una del siglo XIX: bajos recursos económicos, muerte, presiones sociales y desórdenes alimenticios. Todas estas cosas las representamos directamente en el concepto de capitalismo emocional”, apuntó Williams Gamaker. 


Por ello, la interpretación quesu equipo cinematográfico le dio a la protagonista de la obra, fue la de una mujer del presente, agobiada por los problemas a los que se enfrenta hoy en día su género. 


“Lo que sufre‘Emma’ en ‘Madame Bovary’ son las presiones que realmente afectan a las personas en el presente y eso está claro. Alrededor del mundo, las mujeres tienen experiencias no muy buenas: presión social, violencia, sufrimiento; y ella es un símbolo, creo, de muchas mujeres de la actualidad”, explicó.


Acorde al guion curatorial de la muestra: “El capitalismo emocional, en el cual está basada la muestra, busca reinterpretar la novela”. Respecto a esto, Williams Gamaker hizo referencia a las interpretaciones que se le puede dar a la exposición según el lugar en el cual se está presentando. 


“Es la primera vez que hacemos esta exposición en Latinoamérica. Tenemos un concepto, pero cuando lo llevas a otro lugar, tiene otra interpretación. Es algo que todavía tenemos que descubrir, qué siente la gente de Medellín con el proyecto”, detalló la artista. 


La exposición pretende, además, invitar a todos los diferentes públicos que visitarán la exposición: estudiantes, docentes, literatos, artistas e interesados en el tema, a acercarse a la obra literaria original, leerla y disfrutar de su narrativa. 


Por ello, la curadora buscó recrear en las dos salas “un espesor sensorial tan especial como era generar esa caja negra que la conecto en las dos salas y que con seguridad quien vaya a Eafit podrá decir: ‘yo quiero ir a ver qué otras escenas me perdí de lo que hay en la Nacional, o cómo complemento este círculo’, pero generando, una independencia de los dos grupos de escenas”, finalizó Piedrahíta.