Palabra y obra

“One reaches awards already tired”, Quino
“A los premios uno llega cansado”, Quino
21 de Mayo de 2014


Joaquín Salvador Lavado, Quino, el caricaturista que dio vida a “Mafalda”, recibió ayer el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación, el cual lo tomó por sorpresa.


Foto: EFE 

Joaquín Salvador Lavado, Quino, ayer en conversación con los medios de comunicación, luego de conocer que había sido elegido como ganador del Premio Príncipe de Asturias de Comunicación.

Daniel Grajales - EFE


cultura@elmundo.com


Twitter: @danielgrajalest


Que el padre de ‘Mafalda’ tenga que pagar la renta o el auto, tiene que ver un poco con mi infancia. Mi padre era un empleado de tienda, para comprarse un traje debía pedir un crédito y pagarlo durante un año”, recordó Quino, en conversación con el equipo del Ministerio de Educación de Argentina, hace algunos años.


Una visión humilde y serena que no solo ha plasmado en su hija mayor, “Mafalda”, esa que ya pasó de ser cuarentona para convertirse en cincuentona, puesto que el próximo 29 de septiembre cumplirá 50 años; sino que también ha marcado su vida. Tanto así, que ayer, al conocer la noticia de que había sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación afirmó que “no me lo esperaba”.


A pocos días de cumplir 82 años, Quino ha logrado entregar, por medio de los cerca de 20.000.000 de ejemplares o más, que han sido impresos de su obra cumbre, diferentes visiones políticas y reflexiones de la realidad social de su país y hasta del orden mundial.


Para ello, ha sido fundamental su casa, Ediciones de la Flor, con la cual ya completa 44 años de relación laboral y publicaciones de “Mafalda”. Así se lo contó Daniel Divinsky, abogado y editor argentino, fundador de este grupo editorial, a EL MUNDO: “En 1970 Quino se incorporó a Ediciones de la Flor. Yo lo había atendido como abogado, ya que tenía problemas para cobrar sus derechos de autor a la compañía que manejaba antes sus publicaciones. Nosotros publicábamos poesía y autores traducidos no muy conocidos, incorporar a ‘Mafalda’ requirió que nos profesionalizáramos.


Él nos lo propuso a nosotros y desde ahí dejamos de ser bohemios a ser profesionales. El primer volumen que tiramos de esta obra fue de 200.000 ejemplares”, detalló.


Con la simplicidad, pero picardía que tiene “Mafalda”, Quino bromeó al decir que: «Espero que me invite a comer una tortilla», refiriéndose a la llamada del Príncipe de Asturias.


Entre relatos, Quino confesó que «sacar a Mafalda de la historieta me cuesta mucho», aunque admitió también que «muchas veces» llegó a pensar en dejar al personaje.


De su relato sorprendió además que dijo: “A los premios uno llega cansado”. Aunque su vitalidad se ve en la agenda que tendrá este resto de año para festejar el medio siglo del natalicio de “Mafalda”, que ha sido protagonista de importantes ferias de literatura en lo que va del año, como del pasado Salón del Libro de París.



El nacimiento de “Mafalda”

En 1962, Quino decidió celebrar que llevaba casi una década realizando humor gráfico. Y aprovechó que su amigo Miguel Brascó, humorista y escritor que había trabajado en algunas de las mismas revistas que él, fue contactado por Agens Publicidad con el fin de crear una tira de historietas para promocionar una marca de electrodomésticos.


El nombre “Mafalda” fue seleccionado por Quino pensando en la película “Dar la cara”, basada a su vez en la novela homónima de David Viñas, donde hay una bebé que lleva ese nombre.


La historieta realizada por Quino fue ofrecida por Agens al diario Clarín, pero la campaña no se llevó a cabo. Miguel Brascó publicó en 1962 en el suplemento humorístico Gregorio, de la revista Leoplán, del cual era director, tres de las tiras dibujadas para la campaña fallida. Dos años después Julián Delgado, director de la revista Primera Plana, acuerda con Quino comenzar a publicar en ese medio a Mafalda, ya desvinculada de propósitos publicitarios.


“‘Mafalda’ no es solo un personaje de historietas; es tal vez el personaje de los años setenta en la sociedad argentina. Si al tratar de definirla se ha usado el adjetivo ‘contestataria’, no ha sido por uniformarse a la moda del anticonformismo a toda costa: ‘Mafalda’ es de verdad una heroína iracunda que rechaza al mundo tal cual es”, relató Umberto Eco, quien se encargó de escribir la introducción a la primera edición italiana de “Mafalda”.




El nacimiento de “Mafalda”

En 1962, Quino decidió celebrar que llevaba casi una década realizando humor gráfico. Y aprovechó que su amigo Miguel Brascó, humorista y escritor que había trabajado en algunas de las mismas revistas que él, fue contactado por Agens Publicidad con el fin de crear una tira de historietas para promocionar una marca de electrodomésticos.


El nombre “Mafalda” fue seleccionado por Quino pensando en la película “Dar la cara”, basada a su vez en la novela homónima de David Viñas, donde hay una bebé que lleva ese nombre.


La historieta realizada por Quino fue ofrecida por Agens al diario Clarín, pero la campaña no se llevó a cabo. Miguel Brascó publicó en 1962 en el suplemento humorístico Gregorio, de la revista Leoplán, del cual era director, tres de las tiras dibujadas para la campaña fallida. Dos años después Julián Delgado, director de la revista Primera Plana, acuerda con Quino comenzar a publicar en ese medio a Mafalda, ya desvinculada de propósitos publicitarios.


“‘Mafalda’ no es solo un personaje de historietas; es tal vez el personaje de los años setenta en la sociedad argentina. Si al tratar de definirla se ha usado el adjetivo ‘contestataria’, no ha sido por uniformarse a la moda del anticonformismo a toda costa: ‘Mafalda’ es de verdad una heroína iracunda que rechaza al mundo tal cual es”, relató Umberto Eco, quien se encargó de escribir la introducción a la primera edición italiana de “Mafalda”.