Columnistas

Del Foro Urbano Mundial ONU Hábitat
Autor: Jaime Tobon Villegas
9 de Mayo de 2014


Sigo considerando el Foro Urbano Mundial sobre el Hábitat, patrocinado por Naciones Unidas y llevado a cabo en la ciudad de Medellín del 5 al 12 de abril, un evento con éxitos ya suficientemente ponderados por propios y extraños.

Sigo considerando el Foro Urbano Mundial sobre el Hábitat, patrocinado por Naciones Unidas y llevado a cabo en la ciudad de Medellín del 5 al 12 de abril, un evento con éxitos ya suficientemente ponderados por propios y extraños. El hervidero que sintió Medellín de gentes de distintos países, distintos credos y religiones, para analizar las condiciones de nuestra urbe y determinar que está en óptimos condiciones de hacer un centro urbano cuya felicidad estribe en la satisfacción de todas las necesidades básicas que requiere la gente del común. 


Fue tal la impresión de algunos visitantes que el profesor Joseph Stiglitz recomendó al señor Presidente de la República: “que tuviera cuidado con la maldición de los recursos naturales, porque los países que se limitan a exportar lo que tienen debajo, se vuelven más pobres”. Esto es, ni más ni menos, lo que nos está ocurriendo con la explotación de los recursos naturales: petróleo, el gas, el oro, el platino, la plata, las esmeraldas, el cobre, las maderas, y multitud de artículos que se van al exterior sin lo esencial de un valor agregado como sería su manufactura en la mayoría de los casos. 


Y aparece otro comentario del mismo nobel,  cuando afirma: “Medellín le aportó a la brillantez y me sorprendió. Todo es diferente a lo que esperaba”. “La oportunidad más grande de la ciudad es que tiene mucha gente viviendo junta y puede pensar en mejorar el transporte público”. “Tomar medios de transporte público para que la gente pueda llegar a su trabajo sin problema”. Y aconseja grabar con mayores impuestos las petroleras y compañías mineras para frenar la desigualdad. 


Y Joan Clos, presidente del Foro, se expresó así: “quisiéramos venir a Medellín para vivir una experiencia real en una ciudad llena de problemas y contradicciones que se ha convertido en un ejemplo mundial”. 


Es tan grave la situación que contempla el país con la minería que basta pensar, de seguir explotando los recursos naturales sin el debido control ni técnicas industriales, que no hay lugar a dudas que a tres décadas y media, es decir, al 2050, vamos a seguir encontrando desiertos sin cultivos, cuando podemos ser alacena del mundo con Argentina, Méjico y Brasil para atender la alimentación humana y animal, cuando según la FAO se requiere un 70% más de la producción actual agrícola, ganadera y de recursos, es decir, cereales, granos, tubérculos, leche y carne, hortalizas, frutas, legumbres y todo lo que corresponde a la canasta básica alimentaria.   


¿Qué tal que si al seguir sacando los miles de toneladas de carbón en las minas de Magdalena y el Cesar, de pronto nos encontremos con un desierto cuya profundidad no la llenan con tierra agrícola y nos aparezca una interrupción geográfica y la Guajira se convierta en una pequeña isla separada del territorio nacional?


Jaime Tobón Villegas 


Mayo 5 del 2014