Columnistas

Aclimatación de la paz por venir
Autor: Pedro Juan González Carvajal
6 de Mayo de 2014


Debo confesar que con respecto a la firma de algún tipo de documento para iniciar la pacificación del país con uno de los grupos en conflicto, eso sí, el más representativo y significativo de todos, guardo un prudente optimismo.

Debo confesar que con respecto a la firma de algún tipo de documento para iniciar la pacificación del país con uno de los grupos en conflicto, eso sí, el más representativo y significativo de todos, guardo un prudente optimismo.


No sé qué se irá a acordar finalmente, pero en caso de algún acuerdo, debemos comenzar a planear cuál es la estrategia y cuáles son los actores que servirán para aclimatar el postconflicto, que históricamente ha demostrado ser la etapa más dura y compleja del proceso.


El aclimatador, por darle algún nombre, debe ser un actor que genere confianza y no genere temor entre quienes han dejado las armas y los ciudadanos del común y las organizaciones tradicionales.


Es por eso que el papel de las Iglesias y de los viejos, puede llegar a ser tan importante en el proceso que hemos de iniciar, y el tortuoso camino por el que habremos de transitar.  


Las Iglesias deben ejercer su pastoral a través de una visión y un comportamiento ecuménico ante dicha situación.


Los viejos, como los antiguos “Consejos de ancianos” deben proyectar su paciencia y sabiduría cuando se trate de manejar el micro territorio y la lucha de los pequeños poderes y de los actores rasos.


En un momento histórico en el cual la fuerza, la juventud y la belleza son los atributos más idealizados, es el momento de nivelar su preeminencia a través de la paciencia, la experiencia y la  sabiduría.


La exclusión que las nuevas realidades hacen de los ancianos y los niños, debe ser modificada por la inclusión de todos, especialmente de aquellos que a pesar de las realidades históricas, están dispuestos (eso espero) a arriesgarse en un proceso de paz.


Recordemos los casos de la muerte  de los líderes de la Guerrilla Liberal como Guadalupe Salcedo y el exterminio de más de cinco mil miembros de la Unión Patriótica. ¡Esto no se nos puede olvidar!


Dice Kofi Annan que con los malos no se hace la paz sino la tregua. Nos debe servir como reflexión. Pero además debe servirnos para exigir que los que nos llamamos o autoproclamamos como buenos,  actuemos como tal. 


De plácemes está la Iglesia con la santificación de dos ex Papas, ambos con enormes méritos dentro de la Iglesia Católica. 


Recordemos en estas horas de definición, los siguientes pensamientos: “Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de burla”.  Demócrates. “Cuánto más corrupto es el Estado, más leyes tiene”. Tácito. “Cuando te das cuenta que, para producir necesitas obtener autorización de quien no produce nada. Cuando compruebas que el dinero es para quien negocia, no con bienes sino con favores. Cuando te das cuenta que muchos son ricos por sobornos e influencia, más que por el trabajo, y que las leyes no nos protegen de ellos, más por el contrario, son ellos los que están protegidos. Cuando te das cuenta que la corrupción es recompensada y la honestidad se convierte en auto sacrificio. Entonces podría afirmar, sin temor a equivocarme, que tu sociedad está condenada” Ayn Rand.   “Nos regalan miedo para vendernos seguridad”. Adagio popular.