Columnistas

De “fallas en el servicio” y “debidos procesos”
Autor: Tomás Castrillón Oberndorfer
30 de Abril de 2014


Antes de proceder a analizar las expresiones que titulan este escrito, que tienen que ver mucho con la práctica de la noble profesión del Derecho es necesario definir algunos términos por aquello de: “Definid y no discutiréis”

tomascastrillon@hotmail.com


Antes de proceder a analizar las expresiones que titulan este escrito, que tienen que ver mucho con la práctica de la noble profesión del Derecho es necesario definir algunos términos por aquello de: “Definid y no discutiréis”.


“Tartufo”: Persona hipócrita y falsa. “Tinterillo”: Persona que ha estudiado Derecho pero nunca se graduó. Y también: Lagarto que vive de adular. “Rábula”: Abogado indocto, charlatán y vocinglero.


Es que en el desarrollo de la práctica del Derecho abundan los infiltrados que responden a estas características. Esta situación aberrante se debe en parte a la proliferación de “universidades de garaje”  y a la infiltración de ciertos movimientos extremistas. Afortunadamente todavía quedan jurisconsultos que dan lustre a la profesión.


Los casos recientes como el  de los Nule, y Petro en la Capital, confirman esta realidad, ya que  es preciso reconocer que existen organizaciones como algunos Colectivos y Organizaciones no gratas (ONG) que recurren a toda clase de artimañas para atacar a los contrarios políticos, y es cuando  aparecen las “fallas en el servicio” para condenar militares y  la ausencia de los “debidos procesos” para exonerar amigos políticos.


Pero este tipo de análisis pueden extenderse a muchas áreas del acontecer nacional. Se dice, por ejemplo, que el verdadero origen del mal llamado “Conflicto Armado” se debió a la permanente ausencia del Estado en áreas muy extensas de la geografía nacional, o, en otras palabras, permanentes “fallas en el servicio”. Lo mismo pasó con el Proyecto Porce IV.


A nivel local, el permanente descuido del canal del río constituye una eterna “falla en el servicio” lo que podría extenderse a la falta de planeación que ha llevado a la inmovilidad y a los procesos desordenados de urbanización de las laderas que limitan al Valle de Aburrá. En conclusión por todas partes aparecen esas “fallas en el servicio” por parte de entes gubernamentales, pero a los únicos que se las aplican, es a los militares, con la consabida ausencia de “los debidos procesos”, compra de testigos falsos y así por el estilo.


La omisión de “los debidos procesos” se presenta también en muchas actividades. El caso de las fallas recientes en torres de apartamentos, parece ser el resultado de que no se han seguido “los debidos procesos” en el diseño y construcción de estas estructuras. En efecto, según lo que se  ha conocido, estando  en espera de las conclusiones de la UNIANDES, es que  el control externo, por parte del Estado y el control interno por parte de los constructores, han sido muy laxos en la aplicación de la Normatividad existente.


Para terminar dos Reflexiones Pascuales, fruto de análisis ocasionado por  acontecimientos ocurridos durante la Semana Mayor.


Se pregunta: ¿Si la frase “Perdónalos porque no saben lo que hacen” implica que a los que “si saben lo que hacen” no merecen  perdón?


Otra pregunta es la siguiente: ¿Corresponde a la realidad aquello de que “El amigo de mi enemigo es mi enemigo”? ¡Despierta Colombia!