Palabra y obra

Shakespeare: poetry on stage
Shakespeare: la poesía en escena
Autor: Daniel Grajales
26 de Abril de 2014


La influencia teatral de William Shakespeare, un legado que se hizo inmoral gracias a la propuesta poética con la que logró universalizar sus relatos.


Foto: Cortesía 

“Ser o no ser”, reflexión constante en la obra de William Shakespeare (23 de abril de 1564 - 3 de mayo de 1616).

El amor prohibido entre dos jóvenes cuyas familias, los Montesco y los Capuleto, tienen una gran rivalidad que insiste en separarlos: “Romeo y Julieta”. La historia de un “Rey” que muere asesinado a manos de su hermano, cuyo fantasma regresa para pedirle a su hijo, el “Príncipe”,  que se vengue de su asesino: “Hamlet”. El relato del préstamo hecho por un judío a un cristiano, por una libra de carne, en el cual se da una elección entre objetos de aparentemente distinto valor, sin saberse que será una transacción que tendrá como costo la muerte: “El mercader de Venecia” y otras historias fantásticas pueden acercarlo a la obra de William Shakespeare, el dramaturgo, poeta y actor inglés de cuyo natalicio se conmemoraron 450 años, esta semana.


Teatro y letras


Aunque la mayoría de su obra ha sido conocida a través del teatro,  Shakespeare es considerado el escritor más importante de lengua inglesa y uno de los más célebres de la literatura universal, puede ser por sus personajes en los que plasmó la necesidad de contar realidades de vida, o por las tragedias, comedias y poesías que creó para que ellos pudieran brillar.


“En la construcción de mundos y universos, de relaciones, de todo lo que tiene que ver con el tema de lo humano, siempre está William Shakespeare. A través del teatro él expresó su incansable necesidad de hacer poesía, muchas de sus obras dramatúrgicamente son traídas de los cabellos, muy locas, pero el teatro le permitió ser poeta. Mientras la vida me lo conceda nunca montaré algo de Shakespeare, al año pueden hacer 500 o más montajes suyos”, explicó el presidente de la Asociación Medellín en Escena y director del Teatro Oficina Central de los Sueños.


Algunas de sus obras más aclamadas han sido: las compuestas entre 1601 y 1608, entre ellas la citada “Hamlet”, “Otelo”, “El Rey Lear”, “Macbeth” y “Antonio y Cleopatra”, además de su clásica tragedia “Romeo y Julieta”, cuya fuerza ha sido tal que han sido innumerables los montajes, traducciones y publicaciones las que se han hecho de esta última.


“Shakespeare, a pesar de que escribe teatro, que es muy difícil escribir teatro, uno lo lee y no se da cuenta de que está leyendo teatro. Él crea una dinámica propia, uno termina creyendo que las brujas hablan como en su obra, o que los espíritus también. Creó un universo mágico, si hubiera escrito como hablan las personas no lo hubiera logrado”, explicó el director de la Fiesta y los Eventos del Libro de Medellín, Juan Diego Mejía.


Shakespeare en escena 


“La vida es una historia contada por un idiota, una historia llena de estruendo y furia, que nada significa”, escribió Shakespeare; en el quinto acto, escena V de su obra “Macbeth”. Una poética llena de dualidad, que para algunos dramaturgos se convierte en un universo con múltiples posibilidades de reinventarse en cada montaje teatral.


“Shakespeare nos lo han puesto inalcanzable y lo que trato de hacer es ponerlo alcanzable. Para ello es necesario estudiarlo, repasarlo, yo llevo montando ‘Hamlet’ más de 1.300 horas en ello. Hay una infinidad de oportunidades interpretativas. Lo decible y lo indecible en la dialéctica isabelina.  En ‘Hamlet’ se habla de la relación del individuo frente a lo colectivo, en la obra de Shakespeare siempre sus personajes están entre lo que se odia y lo que se ama”, explicó el director del Teatro Hora 25, Farley Velásquez.


Según él, las dificultades que se presentan para llevar a las tablas una obra de Shakespeare están relacionadas con el tiempo, con la necesidad de investigación y con la rigurosidad que se necesita para dar una nueva propuesta, diferenciar la obra de las que ya han sido presentadas.


“Él habla de la condición humana, es imposible poder definirlo, es miles de posibilidades para interpretarlo, pero siempre está hablando del hombre, en el futuro, en el pasado o en el presente”, agregó.


Entre el odio y el amor


Aunque algunos críticos, literatos y dramaturgos han decidido amarlo, Shakespeare, al igual que muchos de sus personajes, han estado entre el odio y el amor de muchos.


“Shakespeare es el menos inglés de los poetas de Inglaterra. Comparado con Robert Frost, con Wordsworth, con Samuel Johnson, con Chaucer y con los desconocidos que escribieron, o cantaron, las elegías, es casi un extranjero. Inglaterra es la patria del ‘understatement’, de la reticencia bien educada; la hipérbole, el exceso y el esplendor son típicos de Shakespeare”, escribió sobre él Jorge Luis Borges. 


Por su parte, el crítico estadounidense Harold Bloom, lo situó junto a Dante en la cúspide de su “canon occidental”. En sus textos relató que “ningún otro escritor ha tenido nunca tantos recursos lingüísticos como Shakespeare tan profusos en trabajos de amor perdidos que tenemos la impresión de que, de una vez por todas, se han alcanzado muchos de los límites del lenguaje”. 


Querido o no, bueno o malo, del odio o del amor, Shakespeare siempre ha sabido librar las batallas y sin importar que murió en mayo de 1616, hace 398 años, la contemporaneidad muestra su importancia y vitalidad.


Así se evidenció este año en el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, en el que varios dramaturgos del mundo revivieron piezas suyas. También vale la pena revisar la encuesta  publicada el pasado martes, a propósito de su aniversario 450, por el British Council, una institución dependiente del Ministerio británico de Asuntos Exteriores, que lo calificó como el “icono cultural más importante» del Reino Unido. 


Según sus datos, un total de 5.000 adultos de la India, Brasil, Alemania, China y Estados Unidos participaron en un sondeo en el cual los encuestados debieron nombrar a una persona a la que asociaran con el arte y la cultura contemporáneos del Reino Unido, y fue Shakespeare la opción más popular, con el 14 % de los participantes optando por el escritor.



En Medellín

Hoy, a las 7:45 p.m., terminará la temporada de “Hamlet”, el montaje teatral que la compañía del Teatro Hora 25 comenzó temporada este 2014, buscando sumarse al homenaje de los 450 años del natalicio de su autor William Shakespeare, que ha tenido lugar en diferentes ciudades del mundo.


El 23 de enero de este año los dramaturgos de este grupo dieron la primera función de esta propuesta. Desde entonces, no han parado de presentarle al público, “una mirada contemporánea de lo que Shakespeare dejará para la historia, porque siempre estará ahí, él podrá ser reinterpretado siempre y tener este tipo de propuestas que desde la actualidad reviven su obra”, aseguró el director de este Teatro, Farley Velásquez.




Gira mundial

El “Hamlet” de William Shakespeare inició esta semana en Londres una gira de dos años, que paseará sus célebres estrofas por todos los rincones del planeta, para celebrar el 450 aniversario del nacimiento del dramaturgo británico.


Bajo la dirección de Dominic Dromgoole y Bill Buckhurst, y con atuendos diseñados por Jonathan Fensom, el actor Naeem Hayat se metió en el papel de Hamlet para declamar el celebérrimo “Ser o no ser” en presencia de Ofelia, encarnada por la actriz Jen Leong.


Una gira que durará 24 meses intensos, en los que la compañía teatral se meterá en la piel de los personajes de la tragedia, para recitar sus estrofas en 205 países de todos los continentes.


Han sido varios los retos logísticos que entrañaba esta hazaña teatral, “desde cómo armar un esquema que lleve a la compañía a todos los lados y cómo hacer el recorrido del viaje”, según dijo Malú Ansaldo, una de las organizadoras de la gira.


Hubo que definir el calendario para delimitar los días que los actores pasarán en cada destino y diseñar la escenografía de manera que sea fácilmente desplazada en las maletas de los intérpretes.


En cuanto a la elección de “Hamlet” para celebrar la onomástica, Ansaldo explicó que se debió a que “la frase ‘To be or not to be’ es casi la más famosa de Shakespeare y la historia es bastante universal”.