Columnistas


Planta de silos de la Federación Nacional de Cafeteros en Bello
Autor: José Maria Bravo
25 de Abril de 2014


En la carretera Medellín-Cartagena, en las proximidades del centro de la población de Bello, se encuentra la planta de silos que construyó, en la década de los sesenta...

En la carretera Medellín-Cartagena, en las proximidades del centro de la población de Bello, se encuentra la planta de silos que construyó, en la década de los sesenta, la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, para almacenamiento de “café pergamino” de exportación.


Inicialmente, la construcción fue para una planta de silos, una torre de mando, edificios para oficinas y bodegas.


La planta es de 60 silos de tipo hermético, para poder adelantar labores de fumigación, 14 de ellos metálicos y 46 de concreto reforzado, con una capacidad de 42.000 toneladas aproximadamente, la mitad de la producción anual del departamento de Antioquia, en ese entonces.


Cada silo tiene un diámetro interior de 6.70 metros, altura fuera de soporte de 29.20 metros y soportes de 4.57 metros. El espesor de los silos de concreto es de 18 centímetros, de los muros de soporte centrales 60 centímetros, y de los muros de soporte perimetrales 40 centímetros.


La fundación continua, es de placas y vigas de 0.70 metros de espesor, con un área total de fundación de 3.243.48 metros cuadrados,


Para su construcción, se necesitaron 1.100 toneladas de acero de refuerzo, 2.300 y 1.400 metros cúbicos de concreto para las fundaciones y los soportes. 


En la construcción de los silos se utilizó formaletas de madera deslizante, movidas por medio de gatos hidráulicos automáticos, que operaron a una rata de 25 a 30 centímetros por hora, en vaciado continuo para grupos de seis silos. 


La torre de mando es de ocho pisos, una altura de 54 metros. Su función, la operación y control de los equipos de la planta, de una trilladora y tostadora, para procesar el café de consumo nacional. 


Un cárcamo principal con seis tolvas, recibe el café que llega a la planta en sacos o a granel, por ferrocarril (interrumpido) o por carretera. Las tolvas, básculas electrónicas, descargan el producto en una banda transportadora, que lo lleva a los elevadores de banda y canjilones, para colocarlo en los silos por la parte superior, a una rata de 40 toneladas por hora.


La capacidad de almacenamiento de cada silo es de 1.000 metros cúbicos, y la capacidad total equivale a 700.000 sacos de café.


El ciclo del café es: llega en la planta a las tolvas (básculas electrónicas), de las tolvas a los transportadores de banda, de allí a los elevadores de canjilones, por transportadores de cadena y paletas a los silos, en un proceso hasta de 50 toneladas por hora. De los silos, por los transportadores localizados en el cárcamo secundario, a los elevadores de canjilones y a la trilladora, de donde saldrá clasificado en tres clases: excelso (exportación), consumo nacional y pasilla.


En la trilladora, la clasificación final del café la hacen 25 máquinas electrónicas, las cuales clasifican el café por color, grano a grano, a razón de 42.000 granos por minuto, cada máquina.


Desde la Torre de Mando, se controla y gradúa automáticamente, la temperatura y la humedad en el interior del café almacenado. Permite determinar la presencia de insectos o de hongos que estén atacando el grano, con el fin de proceder a la fumigación sin movilizarlo.


La planta tiene acceso al sistema de las principales carreteras del país, y a la línea férrea del sistema nacional (interrumpido), que comunican con los principales centros del país.


El diseño estructural, los cálculos y la interventoría, estuvieron a cargo de la firma “Integral Ltda.” de ingenieros colombianos, con sede en Medellín.


La construcción la adelantó un consorcio de firmas colombianas integrado por: “Ingeniería y Construcciones”, “Cuellar Serano Gómez” y “Arquitectos e Ingenieros Asociados” (Wills y Córdoba Ltda.).


El pasado nos interroga, sobre la importancia de recordar las obras que impulsaron el desarrollo.