Columnistas

Milagro posible
Autor: Hern醤 C醨denas Lince
24 de Abril de 2014


La ministra de Educaci髇, el gobernador de Antioquia y el alcalde de Medell韓 est醤 haciendo grandes y maravillosos esfuerzos para mejorar la educaci髇, ya que esa es la base fundamental para orientar hacia un buen futuro a toda Colombia.


Foto: Angela Patricia Zapata 

En las afuerzas de Plaza Mayor

La educación es el único camino para acabar con los guerrilleros y con los narcotraficantes.


Naturalmente se presentan problemas bien difíciles de resolver como es la circunstancia de que el actual gobierno tenga que dedicar gran parte de su presupuesto total para defendernos en el conflicto bélico contra los guerrilleros, narcotraficantes y paramilitares. Lo conveniente sería una gran inversión concentrada en los esfuerzos educativos, los que podrían estar facilitados por la actual televisión, los computadores interconectados y hasta por la telefonía celular, modernos sistemas de comunicación que realmente sí pueden erradicar la violencia pues sus capacidades educativas son inmensas pero en la actualidad todo ello se ignora.


Es de recordar lo que sucedió a  fines del siglo XIX cuando la agricultura que mantenía vivos a los seres de todo el planeta se desarrollaba con labores artesanales de simples campesinos pero súbitamente aparecieron tractores motorizados, molinos eléctricos, camiones de carga y otras máquinas como las neveras, maravillas que de no haber aparecido habrían llevado a la agricultura a propiciar un caos de tamaño mundial pues no se habrían producido alimentos para la enorme población actual.


En la historia de la agricultura se presentan curiosos casos como el ocurrido en Rusia hace unos 300 años, cuando se daba una crisis de alimentos que para aliviarlos la zarina de Rusia, Catalina la Grande, hizo traer un raro producto de América para acabar con la hambruna. Se trataba concretamente de la “papa”, producto que el pueblo desechó hasta que la zarina dictó una ley diciendo que ese nuevo producto era únicamente para los nobles y los muy ricos. Entonces el pueblo principió a producir y comer papas en grandes cantidades y la gran población dejó de padecer hambre.


En Colombia el sistema educativo debe asociarse fuertemente con la producción agrícola, lo que se lograría si el tal sistema educativo se asocia y se beneficia de los grandes inventos tecnológicos de la actual comunicación.