Columnistas

Las opciones del Túnel Verde
Autor: Carlos Cadena Gaitán
23 de Abril de 2014


Nadie; nadie se imaginaba que el Tribunal Administrativo de Antioquia fuera a fallar a favor del colectivo Túnel Verde.


Foto: Esneyder Gutiérrez Cardona 

En la vía a Occidente

Nadie; nadie se imaginaba que el Tribunal Administrativo de Antioquia fuera a fallar a favor del colectivo Túnel Verde. Nadie pensaba que un grupo compuesto solo por ciudadanos, sin recibir salario alguno para hacer este trabajo, tuviera el más mínimo chance de ganarle a un poderoso equipo jurídico dedicado a su labor profesional.


La sorpresa fue inmensa para todos. Y aunque el joven abogado que ha entregado su tiempo y alma al sueño del colectivo, creía profundamente en sus argumentos, pocos se imaginaban que algo así realmente pudiera suceder. Hoy, es claro que la justicia colombiana le ha dado un inédito apoyo a este tipo de colectivos; elevando la participación ciudadana local, en acciones de planificación urbana, a otro nivel.


Antes de entrar en detalle sobre las posibles consecuencias de este fallo, ofrezco una enorme felicitación a Catalina, Natalia, Mari, Adela, Camilo, Fabio, Juan Carlos, José y demás integrantes del colectivo. Aunque hemos tenido diferencias desde lo técnico, admiro profundamente su disciplina y pasión. ¡Los felicito! Además, espero que de ahora en adelante, no caiga ni un solo árbol en esta ciudad, no se penetre una sola montaña, sin que ustedes alerten a la ciudadanía sobre lo que eso implica.


Metroplús, en calidad de demandado puede apelar, y tiene hasta este miércoles para hacerlo. Sin embargo, lo haga o no, ya hoy hay un cambio estructural importante en todo el proceso. Por ejemplo, cabe la posibilidad de que se tenga que sacar una nueva licencia, en la cual Corantioquia tendría que incluir los conceptos de la comunidad afectada. Cabe también la posibilidad de que se tenga que hacer nuevos estudios (podrían implicar mucho tiempo y dinero), para definir posibles cambios en la obra.


Desde el punto de vista de la movilidad sostenible hay como mínimo, tres cosas claras. Primero, mientras la sostenibilidad del mundo depende de las ciudades, y la sostenibilidad de éstas, depende en gran medida de sus sistemas de transporte, no hay nada más ambiental que el transporte colectivo limpio (aquí están incluidos los sistemas BRT, como el que construye Metroplús). Segundo, un bus que lleva a 100 personas tiene el derecho a ocupar un espacio en la vía 100 veces mayor, al derecho que tiene un carro que lleva a una sola persona. Por lo tanto, cualquier línea de bus del Metro, debe planearse para tener contar con carril exclusivo. Tercero, en Medellín estamos a tiempo de revolucionar el sistema de transporte, así esto implique tacos monumentales (para los carros) en ciertas zonas. Como los viajes diarios en carro apenas representan un 15% de los viajes totales (un número que seguirá creciendo muy rápidamente), todavía estamos a tiempo de tomar medidas extremas, que incentiven a la ciudadanía a bajarse del carro. En 5 años será muy tarde.


En el marco de esta urgencia, definitivamente es preocupante cualquier demora en este, y los otros tramos del Metroplús. Podemos estar en desacuerdo con cualquier detalle del proceso, pero jamás podemos estar en desacuerdo con la expansión de nuestro Sistema Integrado de Transporte, ni con cualquier política que pueda reducir la adicción al carro particular. Como es muy posible que el proyecto se pare por un tiempo significativo, mientras se hacen nuevos estudios, propongo que los hagamos con una real visión de futuro innovador. Túnel Verde tiene la responsabilidad de pedir que los estudios que se hagan ahora, consideren la posibilidad de no generar el tercer carril (para carros). Túnel Verde no puede simplemente aceptar el tercer carril como el único camino. Esa modelación de todo el sistema debería considerar las alternativas, tanto de transporte colectivo como individual, para una serie de orígenes y destinos en el área metropolitana, así como los costos sociales (y las alternativas para cobrar éstos), que generan los usuarios con sus decisiones diarias de movilidad. Exactamente lo mismo aplica desde ya para el tramo entre La Frontera y la Aguacatala.


Encontrar la manera de que no caigan los árboles que Túnel Verde defiende, asegurando que crezca rápidamente la red del Sitva, y que se ofrezcan también alternativas de movilidad no-motorizada, es el mejor camino. No obstante, esto implicaría que no se haga el tercer carril para carros, lo cual obviamente, generaría una gran congestión en el sur. Permítanme volver a poner las cosas en contexto: si, seguir prefiriendo el carro implicaría tacos terribles (con ó sin BRT); tan terribles que muchas personas preferirán dejar el carro en casa y montarse al Sitva o a la bicicleta. Más aún, no hay un lugar más propicio para hacer esta apuesta; es precisamente esa área entre Envigado y El Poblado la zona más adicta al carro en toda el área metropolitana.


Desde el punto de vista técnico, todo es posible; algo que el Metro de Medellín nos  ha demostrado una y otra vez. Además de rutas alimentadoras hacia las líneas de BRT, se debe considerar cobros por congestión y una urgente red de ciclorrutas que permita que la bicicleta sea alternativa real. Al final, sólo faltaría lo más importante: que haya voluntad política. Pocos políticos tendrán suficiente coraje para desincentivar el uso del carro de semejante manera, pero afortunadamente ya se ha hecho en otras ciudades innovadoras del mundo. ¿Seremos capaces?