Columnistas

Servicios públicos en el contexto del WUF7
Autor: Carlos Alberto Atehortua Ríos
11 de Abril de 2014


En el contexto del Séptimo Foro Urbano Mundial donde el tema de “equidad y desarrollo urbano” debe ocupar un lugar de privilegio, vale la pena volver a las bases y fundamentos de la teoría del servicio público.

En el contexto del Séptimo Foro Urbano Mundial donde el tema de “equidad y desarrollo urbano” debe ocupar un lugar de privilegio, vale la pena volver a  las bases y fundamentos de la teoría del servicio público, pues precisamente es en la equidad donde se encontrará el núcleo y fundamento de esta teoría, que a su vez enriquece en forma notoria la construcción integral del derecho administrativo contemporáneo.


Los significativos pronunciamientos de la Corte Constitucional en materia de servicios públicos, para garantizar a todas las personas  el acceso al mínimo vital en estos servicios, [ T-793-12],  así como para proteger el derecho a la igualdad y a la vida digna de  los recicladores, [T-724-03,T-291-09], son claros ejemplos  de la manera como los altos organismos judiciales, hacen prevalecer las instituciones propias del Estado Social de Derecho, sobre la aplicación pura simple de la economía de mercado.


Aunque todavía tenemos mucho que  hacer y mucho que aprender,  Medellín, puede ser un buen ejemplo en materia de políticas públicas en  servicios públicos y un buen punto de partida es mostrar que es posible que una entidad estatal separe la prestación de los servicios que recae en las Empresas, como es el caso de EPM, Empresas Varias  y UNE,  de la definición de las políticas sociales que es tarea que le corresponde al Municipio; esta división no corresponde a la simple mecánica, sino a tener claro los diferentes roles que debe tener el Estado y la manera como ellos deben afrontarse. 


Una de los mayores aportes que Medellín debe mostrar al mundo, es que el Estado está en capacidad de ser administrado con los instrumentos propios de la gestión privada y que puede acudir a alianzas con otras entidades estatales o con particulares, todo para prestar más y mejores servicios, pero lo más importante para que parte muy significativa de los excedentes o utilidades que se generan en actividades altamente productivas, sea redistribuido en la Sociedad.


Medellín ha avanzado pasos muy significativos en la aplicación de reglas de gerencia en la administración de sus servicios, lo que implica tener una visión empresarial para que el Estado obtenga los óptimos económicos, pero esto no es meritorio si al mismo tiempo no se reinvierte gran parte de sus rentas en el bienestar de la sociedad en particular  de los sectores más vulnerables de su población.


Nada más preocupante para un país en vía de desarrollo, que su crecimiento inequitativo, carece de sentido crecer con  cordones de miseria al lado de la concentración del bienestar en una pocas manos,  y que solo un sector privilegiado de su población pueda mejorar en forma continua su calidad de vida, mientras una gran masa se mantiene excluida y en condiciones deplorables de existencia. 


El logro del equilibrio social y que todas las personas obtengan un mínimo vital que les garantice subsistir en condiciones dignas, es un propósito de la teoría del servicio público, de allí que se justifique plenamente que el Estado pueda intervenir en la economía, para lograr que el desarrollo sea pleno de  la sociedad y que muchas veces a través de medidas que involucran discriminaciones positivas, sectores vulnerables de la población, puedan vincularse al desarrollo.


Frente a las teorías económicas, que con creen que es el desarrollo libre del  mercado y solo el mercado el que permitirá el crecimiento social,  la teoría del servicio público colombiano, ha respondido con la economía social de mercado en la que se ven involucrados elementos propios de las eficiencias económicas con la doctrina del Estado Social de Derecho.


Con la implementación de la Constitución de 1991, el país ha se visto abocado a tener que asumir una posición equilibrada en la que sin desconocer la importancia de la libre empresa y la iniciativa privada, en materia de servicios públicos, se privilegia la “equidad”, la intervención del estado en la economía y la orientación de políticas públicas asociadas al servicio universal.


El hecho de que los servicios públicos no constituyan función pública,  ejercida exclusivamente por el Estado, pero tampoco sean el desarrollo de una actividad económica libre, es lo que ha justificado la existencia de la teoría del servicio público, en la que se reconoce que ellos corresponden al suministro de prestaciones esenciales  a las que deben acceder la totalidad de las personas, sin que puedan excluirse ninguna.


En la regulación socioeconómica de los servicios públicos, al lado de la eficiencia y la eliminación de las imperfecciones del mercado, los organismos de regulación deben tener como norte permanente la protección de los usuarios y las políticas de servicio universal sin las cuales la teoría del servicio público pierde su motivación esencial que no es otra que realizar el valor de la equidad.


*Docente y asesor