Columnistas

¿Para dónde voy?, ¿Dónde parqueo?
Autor: Mariluz Uribe
7 de Abril de 2014


Increíble pero cierto, insisto en decir que en las invitaciones y programas que recibo de Medellín, o de Bogotá, no aparece la dirección, inclusive en algunas no se sabe ni en qué ciudad es.

Increíble pero cierto, insisto en decir que en las invitaciones y programas que recibo de Medellín, o de Bogotá, no aparece la dirección, inclusive en algunas no se sabe ni en qué  ciudad es. Y cuando aparecen números telefónicos para informarse no dice el indicativo de la ciudad,


Por ejemplo no aparecen las direcciones de los muchos teatros que hay en ambas ciudades. ¿Cómo hace uno para ir si no sabe dónde son? 


Le he dicho al taxista en Bogotá: -Señor ¿me lleva al Teatro Mayor? -¿En qué dirección es señora? -No sé, es nuevo -¡Ah!


 Una vez pedí un taxi a la salida del teatro La Castellana, me pidieron la dirección, la calle o carrera y por supuesto el número. Di el número de la Carrera que estaba al frente, pero el teatro NO tenía número! Tuve que irme a un “comedero” vecino, del cual les di el número y allá me recogieron. 


Estando en el Centro Comercial Granahorrar Avenida de Chile, la cosa más conocida de Bogotá desde hace más de 30 años, la señorita  de la empresa de taxis insistió en preguntarme el “número” de la Avenida y el número de la puerta del Centro Comercial, por suerte uno de los celadores me socorrió y me dio esos datos. Aún no sé dónde está puesto el número de ese Centro Comercial y creo que de ninguno, pues todos tienen varios frentes.


En Medellín les he dicho a taxis, saliendo del mismo Poblado: ¿Me llevas a la Casa Teatro El Poblado? - Ud. Me guía. Es la respuesta. -¿Cómo lo voy a guiar señor si no vivo aquí?


Entonces se pone a hacer llamadas telefónicas y cuando llegamos la pieza va por la mitad. 


Lo mismo me ha pasado con la Biblioteca Piloto, la U de A, Eafit, etc. 


Una vez, subiéndome en Oviedo a un taxi, le pregunté al conductor: -¿Ud. sabe dónde es el Edificio Guadalajara? -Y me respondió, lo juro por Dios: -¿En México? - Se me ocurrió contestarle: -¡Entonces dele para el aeropuerto porque voy a perder el avión! -El señor reaccionó, paró y le preguntó a un celador del Centro San  Fernando: -¿Ud. Sabe dónde es el Guadalajara? Y el celador contestó, les juro: -¿En España? -Finalmente le dije al chauffeur: Vea señor, estamos justo al frente, voltee donde pueda y bajamos por la calle 3, no por la 3A, ¡por favor! Llegamos! Puff!


Lo único que todos saben es dónde es el Cementerio de San Pedro, ¡qué suerte! 


Así cuando me muera les diré: -Al cementerio por favor! -Y me llevarán donde es: 


 Allá está el Monumento de la familia, donde todavía cabré, así sea en cenizas... 


¿Por qué no tienen los taxistas un directorio como sé que lo tiene por ej. en París, donde las calles no son por números sino por nombres? ¡Pilas!


¿La ciudad más innovativa y nadie sabe dónde es nada? ¡Así cualquiera “innova”!


A veces en la invitación en lugar de la dirección aparece un mapa, pero como no aparece escrita la dirección, no sé qué le debo decir al taxista. Probablemente creen que uno fotocopia el mapa, se lo muestro al taxista y si éste, si es brujo, ¡¡¡llega!!! ¡Estoy loca por hacer el ensayo! Quise ir una velada de algo muy importante que sucedía en la Plaza Mayor. Cuando me fui de Medellín las plazas eran las de Mercado, aparte de Berrio y la Placita de Flores. ¡Pero ahora había una Plaza Mayor! ¿Qué tan mayor? ¿Me perdería? Medellín ya no es la que era, ¡innovaron mucho! 


Por supuesto que en Bogotá tampoco sé dónde es la Biblioteca Luis Ángel, lo de Diana Uribe, etc., si voy manejando yo, menos, pues ¿dónde parqueo? Esa es otra. ¡Nunca ponen si hay un parqueadero disponible en las cercanías! S O S! ¡Dirección de los parqueaderos cercanos por favor! Ojalá alguien se interesara y le diera una manito al público. 


*Psicóloga PUJ y Filóloga U de A.