Mundo deportivo

Cancellara completed the “tri”
Cancellara completó el “tri”
7 de Abril de 2014


El suizo Fabian Cancellara también fue el primero en la prueba de los adoquines el pasado año y en 2010, igualando así el récord de tres triunfos que tienen el italiano Florenzo Magni y los belgas Achiel Buysse, Eric Museeuw y Tom Boonen.


Foto: EFE 

Plena celebración la de Fabian Cancellara en la línea de meta.

EFE


En un final electrizante, el ciclista Fabian Cancellara (Trek) se apuntó su tercer triunfo en el Tour de Flandes, clásica belga, disputada ayer sobre 259 kilómetros, con salida en Brujas y llegada a Oudenaarde (Bélgica).


El suizo dio toda una lección de cómo se controla una clásica, especialmente, una tan dura como es la de Flandes con sus diecisiete muros y uno en especial, el de Koppenberg, con un desnivel que llega al 22 por ciento.


Pero los protagonistas del día fueron Stig Broeckx (Lotto), Davide Appolonio (AG2R), Daryl Impey (Orica-GreenEdge), Raymond Kreder (Garmin), Wesley Kreder (Wanty), Alexander Kuchynski (Katusha), Andrea Palini (Lampre), Taylor Phinney (BMC), James Vanlandschoot (Wanty), Jelle Wallays (Topsport Vlaanderen) y Romain Zingle (Cofidis).


Ellos protagonizaron la escapada de la jornada y, hacia el kilómetro 40, se fueron en busca de la meta. Llegaron a tener hasta media docena de minutos, pero el recital de muros fue haciendo la selección para la parte final. Hasta que la aventura llegó a su fin a falta de unos 40 kilómetros, cuando comenzó una nueva carrera con Cancellara como figura y con Van Avermaet, Vanmarcke y Vandenbergh, que lograron dejar descolgados a Sagan y Boonen, entre otros.


Hubo un buen entendimiento en el cuarteto de cabeza, mientras que en el pelotón no se ponían de acuerdo a pesar del esfuerzo, especialmente, de los componentes del Omega.


Al final, marcaje entre el cuarteto, especialmente, la rueda de Cancellara, que se dejó llevar y supo responder a los acelerones de sus rivales, para en los metros finales, sin ser un esprinter nato, hacer valer su experiencia en esta clase de carreras.


“La carrera fue muy intensa y bastante dura. Perdimos muchos ciclistas debido a diversos accidentes en los primeros momentos, pero todo el mundo puso su granito de arena para que yo pudiera estar en la cima de la pirámide”, explicó Cancellara. 


“Desde que me quedé solo supe que tenía que hacer la selección en el Kwaremont. Por el Paterberg ya no podía más, estaba muerto, y luego tuve que jugármela y me quedé con Vandenbergh, Vanmarcke y Van Avermaet. Quería llegar solo, pero era mejor esperar al sprint. Ganar en solitario era el objetivo -quería levantar la bici en la línea de meta-, pero tampoco tenía miedo al sprint final. Cada uno fue por su lado y yo todavía no sé cómo lo hice. Simplemente lo hice”, añadió “Espartaco”.