Gente

A return to the new world
Un volver al nuevo mundo
Autor: Carmen V醩quez
6 de Abril de 2014


Aquellas primeras tres carabelas que llegaron a nuestras tierras atravesando lejanos oc閍nos sobre un mar de sue駉s de descubrimiento, siguen siendo presentes sue駉s en este nuevo siglo.


Foto: Angela Patricia Zapata 

Me llamo Josep porque nací un 19 de marzo, día de San José.

Sólo cuatro días. Pero intensos cuatro días en donde su experta nariz, sus finos dedos y sus ojos, trabajaron en la búsqueda de productos que brotan de nuestra tierra y que son los que nos dan el pan nuestro de cada día. Labor que comenzó en el restaurante de uno de los antropólogos y cocineros de más sapiencia en el tema cocina como es Julián Estrada. Toda una jornada en su restaurante “Quehareparaenamorarte” y con él en la plaza de mercado de Rionegro en donde se sorprendió con el fruto de guanábana y con las diferentes variedades de mango que existen aquí. Seguro que Julián lo adoctrinó de platos, hierbas y fogones a la perfección.


Simpatiquísimas le parecieron las famosas “chivas” que son los pintorescos camiones de escaleras. Pero más conmovido quedó con la visita a las instalaciones de la escuela de gastronomía del Sena de Rionegro, por la calidad humana, la actividad y la pasión de sus estudiantes. Verlos cómo preparan un café fue fascinante para él.  Punto importante en esta estación, ya que una de sus misiones en esta visita, es el proceso de elección de dos jóvenes que los Hermanos Roca se quieren llevar a España para que con ellos ejerzan una práctica de formación en su restaurante “El Celler de Can Roca”, escogido como el mejor restaurante del mundo.


Próxima estación, su visita al municipio de Amagá a la finca cafetera de don Eduardo Zapata. Y aquí... permítanme decirles que dos momentos le llegaron, el uno al paladar, al repetir ese rico y típico “sancocho hecho en leña” y del que contó ellos en España tienen algo “parecido” pero no igual, lógico ellos no tienen yuca. Y el otro momento lo expresó en sus ojos al ver el proceso de lavado del café, dijo: “esto es un río de oro”.


Con este tema del café quedó tocado. Expresó que se debería hacer una campaña para que no se dijera “quiero un tinto”, sino... “quiero un café”.


El verde, las flores, los follajes, las orquídeas, los sembrados, el aire fresco del espacio del Jardín Botánico, le hicieron expresar: “esto es una riqueza paradisíaca, aquí todo crece, con vida, con abundancia”.


Él no quedó atrapado, quedó fascinado por ser gratamente acogido, porque aquí todo crece, es alto, tiene vida, por el vital estado de ánimo.


“Este es un país para descubrir, hay una riqueza paradisíaca, tiene una despensa abrumadora”.


“Siento que aquí hay desconocimiento de una a otra región, hay que importar y exportar”.


“Para nosotros, ser elegidos como el mejor restaurante del mundo es una oportunidad para expresar la cultura de nuestro territorio, su manera de comer y de vivir. Es dar a conocer que otros también pueden tener esa oportunidad”. 


Josep Roca. El sommeliere del restaurante El Celler de Can Roca, en Girón, España. Hace parte de esta magia de sabores, trabajos de cocina con sus otros dos hermanos que son los cocineros, Joan, que es el mundo salado en la cocina y Jordi, que es el mundo de lo dulce. Lo importante para ellos es el diálogo entre los tres.


Ellos, los tres, estarán aquí en nuestro país, aquí en Medellín en el mes de agosto, con todo el apoyo del BBVA en lo social y gastronómico.


Josep es sencillo, habla pausado como si se saboreara el mejor vino del mundo. Es observador, detallista, muy sensible. Con su signo Piscis que es agua, intenta buscar una paz interior para protegerse del mundo exterior que es fuego, un mundo acelerado, de números, de ranking y de competencias.


El Celler de Can Roca será una experiencia de sabores de dos mundos.