Columnistas

Empezaron matando tortugas
Autor: Anibal Vallejo Rendón
25 de Marzo de 2014


Lo que se hacía como una nefasta tradición se convirtió en una tragedia de incalculable magnitud: la quema del bosque natural en la ciénaga La Marimonda de Necoclí en el Urabá antioqueño.

Lo que se hacía como una nefasta tradición se convirtió en una tragedia de incalculable magnitud: la quema del bosque natural en la ciénaga La Marimonda de Necoclí en el Urabá antioqueño. Según lo expresó el director del Dapard, fueron detenidas 14 personas como sospechosas de haber iniciado el fuego para hacer salir de sus madrigueras a las tortugas hicoteas y facilitar su captura para ser comercializadas durante la época de la Semana Santa. Después de ocho días de haber sido iniciado el incendio se logró su control con la intervención de personal de la Fuerza Aérea Colombiana y bomberos de los municipios de Chigorodó, Carepa, Turbo, Apartado y Necoclí.  


El santuario de fauna y flora situado entre Necoclí y Turbo cuenta con 31.000 hectáreas que fueron puestas en emergencia. En el desastre se afectaron 300 hectáreas de manglar nativo y un número de especies animales nativas que nunca se podrá conocer.  Tradición, ignorancia, principios religiosos, afán de ganancias fáciles, y sobre todo, el desconocimiento y la indiferencia por los recursos naturales, han llevado a la pérdida irreparable de un patrimonio nacional.


El historiador Claudio Eliano, quien estudió la vida de los animales que se desarrolla en los tres medios: tierra, aire y agua, narró leyendas inverosímiles, fantásticas e irreales, que sin embargo la ciencia moderna ha verificado como auténticas. Entre éstas la muerte de Esquilo por culpa de una tortuga. “Las águilas que apresan a las tortugas de tierra las arrojan desde lo alto y las estrellan contra las rocas y, quebrantando así el caparazón, extraen la carne y la comen. Justo de esa manera tengo entendido que acabó la vida el mismo Esquilo de Eleusis, aquel poeta autor de tragedias. Esquilo estaba sentado sobre una roca, discurriendo, creo yo, y escribiendo sus temas habituales. No tenía un solo pelo en la cabeza, pues era calvo. De ahí que el águila, figurándose que la cabeza era una roca, soltó y arrojó contra ella la tortuga que tenía entre sus garras. Y el disparo acertó a dar al citado varón y lo mató”.


Narración que Plinio cuenta de manera más racional: según él, Esquilo, sabedor por un oráculo de que le esperaba este tipo de muerte, trataba de rehuirla andando, no entre rocas, sino al cielo raso. Por eso, que estuviera Esquilo sentado en una roca no esperaba que el águila se confundiera. La tortuga hicotea es apacible y tímida. Se puede encontrar tomando baños de sol para regular su temperatura corporal. Prefieren los lugares húmedos y arenosos como las orillas de los cuerpos de agua para su reproducción. Habitan en los ecosistemas cálidos del país e inclusive, algunas especies se encuentran en zonas medias y frías. Se alimentan tanto de material vegetal como de peces e invertebrados y ayudan a mantener el equilibrio en los ecosistemas que habitan.


¿Habrá sanciones ejemplarizantes para los depredadores en este país que se precia de ser mega diverso y uno de los principales en cantidad de recursos animales y vegetales en el planeta?