Mundo deportivo

The bullet-men rub their hands
Los hombres bala se frotan las manos
23 de Marzo de 2014


Un solo colombiano competirá en la Milán-San Remo. Se trata de Dayer Quintana, del equipo Movistar, en el cual le están dando grandes oportunidades de destacarse como lo hicieron con su hermano Nairo, subcampeón del Tour de Francia 2013.


Foto: EFE 

El británico Mark Cavendish (adelante) es uno de los hombres que puede dar el golpe en la carrera italiana, que tendrá la presencia de 25 equipos.

EFE


La Milán-San Remo, la “Classicissima”, abre hoy la primavera de los grandes monumentos del ciclismo con un guiño a los velocistas, que partirán como favoritos en los 294 kilómetros de recorrido, donde se echará en falta el alto de Pompeiana, suprimido por falta de viabilidad.


“Empieza el baile de las grandes clásicas” con la lista de favoritos más grande de la historia, como aseguró el suizo Fabián Cancellara, ganador en 2008 y uno de los favoritos. Sin la Pompeiana, algunos corredores, como Chris Froome, decidieron no acudir, por lo que la San Remo vuelve al recorrido de 2007, cuando el español Óscar Freire conquistó uno de sus tres entorchados de la súper clásica italiana.


Los hombres bala del pelotón se frotan las manos. Las dificultades del Turchino, la Cipressa y el Poggio no deberían evitar el mismo desenlace de años anteriores. La decisión en manos de los esprinters. En ausencia del belga Tom Boonen, tomarán la palabra Cavendish, Sagan, Greipel, Kittel, Degenkolb o el último vencedor, el alemán Ciolek.


Para el retirado Freire, “los candidatos  son Peter Sagan y John Degenkolb. Hay muchos favoritos, pero siempre es un gran piloto el que gana. En esta carrera no hay sorpresas, gana un jinete experimentado”.


Entre los españoles las bazas se centran en el Movistar, con José Joaquín Rojas y Fran Ventoso, acompañados por el colombiano Dayer Quintana, Andrey Amador, Juanjo Lobato, Adriano Malori, Jasha Sütterlin y Enrique Sanz.


Sin la Pompeiana, que se debía subir entre La Cipressa y el Poggio, la organización no logró concretar el intento de romper la carrera y abrirla a corredores más completos. Se trata de una subida, de cinco kilómetros, con una pendiente media del 5 % y una máxima del 14 %.


La novedad tuvo un efecto entre corredores como Chris Froome y Alejandro Valverde, quienes al final optaron por apartarse ante la presumible fiesta de los velocistas.



Gran baja

El ciclista australiano Simon Gerrans (Orica GreenEdge), debido a una alergia, no tomará la salida en la Milán-San Remo, que ganó hace dos años.


En un comunicado del equipo, su director Matt White explicó que el ciclista de Melbourne “pasó una mala noche” y que por ello “decidieron no arriesgar”.


“Es una baja importante, pero tenemos que asumirla y apostar con el resto de corredores y cambiar de planes”, indicó White, para quien la estrategia inicial cambió. “La táctica era jugar la baza de Gerrans (ganador este año del Tour Down Under y del campeonato de su país), en el Poggio y arropar a Michael Matthews para el posible esprint”.


“Matthews es nuestra baza para el esprint y Simon Clarke tendrá libertad de movimientos, especialmente en la parte final de la carrera”, matizó White.