Columnistas

Apuesta a la no discriminación
21 de Marzo de 2014


La Asamblea General de las Naciones Unidas exhortó a la comunidad internacional a eliminar todas las formas de discriminación.

Jorge Iván Correa Alzate


La discriminación se manifiesta de muchas maneras y es común observarla en hechos físicos o de palabra, ¿cómo vivir en una sociedad sin discriminación?


El 21 de marzo de 1960, en una manifestación pacífica contra las leyes del apartheid que se realizaba en Sharpeville Sudáfrica, la policía disparó y mató a 69 personas. A partir de este nefasto suceso, la Asamblea General de las Naciones Unidas exhortó a la comunidad internacional a eliminar todas las formas de discriminación.


La discriminación se define como una conducta que entorpece o coarta el pleno ejercicio de los derechos de las personas por sus características personales y trae como consecuencia la aparición de la exclusión social. Discriminamos movidos por nuestros imaginarios, creencias y estereotipos en relación con las características de otra persona, por su color de piel, nacionalidad, forma de pensar o de comportarse, ideología política, credo u orientación sexual.


Y ¿qué nos hace reaccionar de manera intolerante? ¿Por qué estigmatizo y resalto las diferencias como un problema? A propósito de este tipo de señalamientos, ¿nos habremos detenido a pensar cómo nos ven y nos valoran los otros? ¿Cómo reaccionamos ante la actitud del otro en relación con nuestras características?      


Frente a estas actitudes, es inaplazable la no discriminación; asumir la promoción de los derechos humanos en un marco de respeto y de justicia social; ocuparse de las libertades fundamentales, del buen trato, del pleno disfrute en condiciones de igualdad, de la defensa de los derechos civiles, sociales, económicos, políticos y culturales y, finalmente, de la generación de condiciones que favorezcan la convivencia armónica, el respeto y la tolerancia. Es un llamado realizado en diferentes épocas de la historia de la humanidad: Abraham Lincoln, Henry Wallace, Ghandi, Kurt Von Schleider, Martin Luther, Nelson Mandela, Rigoberta Menchú, por nombrar algunos; con su filosofía de vida han antepuesto el bien común sobre el personal.


Pensar en transformaciones implica reflexionar en nuestro rol ciudadano, en nuestro papel en el lugar del otro. Pensemos en los gestos, las palabras, las posturas y las prácticas que asumimos ante los demás, en cómo facilitamos y aportamos en su crecimiento personal y social; tengamos la sensibilidad para percibir cómo se está sintiendo la persona discriminada y qué tipo de conflictos enfrenta en su interacción social.


Definir un día mundial para celebrar el día de la no discriminación y promover normas y mecanismos para proteger a las personas de actos discriminatorios, son hechos de reconocimiento que convocan a pensar en cómo podemos cambiar la historia y avanzar hacia una sociedad más tolerante frente a la diversidad humana, enfatizando en una educación que prevenga actos de subvaloración y fomente actitudes solidarias; comprender es ponerme en los zapatos del otro sin actitudes de lástima o sobreprotección.