Columnistas

Urge reformar el régimen minero
Autor: José E. Mosquera
20 de Marzo de 2014


Se requiere de una reforma que frene el desangre de las finanzas públicas con las millonarias exenciones tributarias que el Estado le otorga a las multinacionales mineras.

En Twitter: @j15mosquera


Más allá de las compensaciones que alista el Gobierno para resarcir a las regiones mineras que perdieron parte de los recursos que recibían por concepto de regalías con la reforma vigente, tema del que habló ampliamente el ministro de Minas, Amylkar Acosta Medina, en la entrevista que le concedió a Yamid Amat, en El Tiempo (2-3-2014), la verdad es que en Colombia lo que hace falta es una reforma estructural del régimen minero.


Se requiere de una reforma que frene el desangre de las finanzas públicas con las millonarias exenciones tributarias que el Estado le otorga a las multinacionales mineras. Parte de los millonarios recursos que recupere el Estado por este concepto se pondrían destinar a la redistribución de la riqueza y en el fomento del desarrollo de las zonas mineras de las Comunidades Negras y los Resguardos Indígenas.


Una reforma que contemple, además de las inversiones que tienen que hacer las empresas mineras por las licencias sociales, se adopte un cambio en el sistema de regalías para que las Comunidades Negras organizadas y los Resguardos Indígenas reciban regalías directas por las explotaciones mineras que se realicen en sus territorios. Un mecanismo estatal para compensar y resarcir los daños ambientales en sus ecosistemas y sus riquezas biológicas.


La adopción de un cambio en el sistema de regalías, en beneficio de las Comunidades Negras e Indígenas se puede constituir en un paso determinante para solucionar el polémico tema de las consultas previas.


Las exenciones tributarias concedidas a las multinacionales mineras en los últimos años le han costado a la nación más de $8,8 billones. Por ejemplo, entre el 2005 y el 2010, las empresas mineras solo le pagaron al Estado la pírica suma de $ 880 mil millones de impuesto de renta. En cambio obtuvieron descuentos y exenciones tributarias por $ 1,78 billones. En el caso del oro, el 50% del mineral que se extrae no paga impuesto de renta, en cuento al carbón las deducciones que reciben las empresas carboneras superan los s $2,1 billones anuales y en el caso del níquel, Cerro Matoso paga escasamente el 12% de lo que explota, entre tanto sus ganancias superan los 900 millones de dólares anuales y únicamente paga de regalías $ 100 millones anuales.


Mientras países como Brasil, Chile, Argentina, Perú, Chile y Bolivia han aumentado los impuestos para incrementar la renta minera, en Colombia se han ampliado las exoneraciones tributarias a favor de las multinacionales mineras. En el estudio “Cálculo del indicador económico Government Take para el sector minero en Colombia”, elaborado para la Unidad de Planeación Minero Energética por la Universidad de los Andes, se revela que el nivel de Government Take (GT) en el sector minero colombiano es del 22 %. Es decir que por cada $ 100 pesos producidos por la minería en el país, el Estado solo recibe $ 22.


Somos uno de los países latinoamericanos que más gabelas tributarias conceden a las multinacionales mineras. Por eso han surgido desde hace décadas, y ahora con mayor vehemencia, voces que recomiendan reformar el régimen minero. Una de las instituciones que han planteado un cambio en el régimen minero ha sido la Contraloría al proponer la creación de un sistema de regalías, cuyas tarifas crezcan atadas al incremento de los precios internacionales de los minerales.  También lo han hecho expertos como Guillermo Rudas Lleras, quien plantea que urge reformar el régimen fiscal que regula la minería y el sistema de cobro de regalías, además de la adopción de un régimen garantice una participación más equitativa del Estado en las bonanzas mineras. En conclusión: urge reformar el régimen minero colombiano.