Economía

Farmers cautious on dollar’s rise
Agricultores, cautelosos ante alza del dólar
Autor: Duván Vásquez
17 de Marzo de 2014


La recuperación económica en algunos países desarrollados y el retiro de estímulos a las tasas de interés en Estados Unidos ha provocado la salida de inversiones en mercados emergentes.


Foto: Cortesía 

El sector agropecuario explota 40,33 millones de hectáreas de tierra en Colombia.

La Tasa Representativa del Mercado (TRM) abrió hoy en $2.044,58, lo que demuestra un incremento de diez centavos de peso en relación con el viernes 14 de marzo cuando el precio del dólar abrió el día en $2.044,48.


Esta alza no parece muy representativa, pero sí si se compara el valor actual de esa divisa con el que tenía hace un año cuando el TRM marcaba alrededor de $1.900, lo que denota un aumento aproximado de $150.


Por esa razón, algunos sectores han celebrado esta creciente tendencia del dólar, debido a que habían sufrido los efectos cambiarios de una sostenida revaluación del peso desde hace más de cinco años.


Los agricultores son los que han tenido un importante beneficio con el alza del dólar, porque quienes venden en el exterior obtienen mayor rentabilidad y por eso les dan un mejor pago a los productores.


De acuerdo con Rafael Mejía López, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), los exportadores se benefician porque tienen más pesos por cada dólar.


“La formación del precio de productos agropecuarios se beneficia y beneficia al productor. También se impide que entren productos altamente subsidiados a competir de forma desleal con los colombianos”, dijo Mejía López, quien aclaró que esto trae consigo una repercusión negativa en la productividad.


“Hay que ser consciente que los costos de producción se van a incrementar porque usted coge, por ejemplo, la urea que es un derivado del petróleo. Colombia no produce urea y ese hidrocarburo líquido ha tenido unos  precios altos por el alza del dólar. Entonces al ser importado ese agroquímico, que pesa un 32 % en el costo promedio del sector agropecuario, perjudica precisamente los costos de producción”, constató el presidente del gremio agrícola.


Capitales golondrina


El director del Departamento de Economía de la Universidad Nacional en Medellín, Camilo Ignacio Coronado, indicó que sí es cierto que habrá afectaciones a los costos de producción de los agricultores, debido al aumento de precio de los agroinsumos. Por tal motivo, “el tipo de cambio no es algo que debiera manipularse para efectos de desarrollo”.


En ese sentido, Coronado manifestó que el Banco de la República no ha podido controlar ese aumento en el precio del dólar, porque en este momento por una circunstancia específica de recuperación de la economía mundial y por un recorte en las políticas de incentivos monetarios hay una espera de incremento de las tasas de interés.


“Por eso, a diferencia de la Inversión Extranjera Directa (IED), que son más estables, los capitales de cartera o golondrina han empezado a salir del país en búsqueda de esos mejores climas de inversión momentáneos”, explicó el economista.


Según Coronado, si el Banco de la República decide subir las tasas de interés antes de finales de año, muy probablemente se detenga la devaluación del peso que se ha observado tendencialmente.



Extender recursos

La Unidad Nacional Agropecuaria ha pedido ante el Gobierno Nacional la prolongación por quince años más de los beneficios del 4X1.000 para el sector agropecuario del país.


Por otro lado, el vocero de Dignidad Agropecuaria, Víctor Correa Vélez, manifestó que se tiene muy claro que es muy importante y necesario insertarle recursos al sector. “Pero fuera del discurso, el 4X1.000 no es la fuente más apta porque este impuesto lo termina pagando el colombiano de clase media”.


En ese sentido, el líder campesino indicó que debe haber una política más redistributiva de los recursos. Así coincide César Pachón, representante papero, quien agregó que el Gobierno debe tener mejores métodos para la ejecución del presupuesto, porque hoy se tienen los recursos destinados pero no se han tomado decisiones estructurales para el campo colombiano.