Columnistas

La responsabilidad empresarial
Autor: Guillermo Maya Muñoz
10 de Marzo de 2014


“Porque ellos me dijeron/que todo el mundo debía pagar sus deudas. /Y les expliqué que yo las había pagado con creces (…)” (Sixto Rodríguez, canción ‘Cause)

“Porque ellos me dijeron/que todo el mundo debía pagar sus deudas. /Y les expliqué que yo las había pagado con creces (…)” (Sixto Rodríguez, canción ‘Cause)


Wikipedia define la responsabilidad social corporativa o “también llamada responsabilidad social empresarial, (…) como la contribución activa y voluntaria al mejoramiento social, económico y ambiental por parte de las empresas, generalmente con el objetivo de mejorar su situación competitiva, valorativa y su valor añadido” (www.es.wikipedia.org). Doctor Jekyll (la generosidad) y Mr. Hyde (la codicia) en uno solo. ¡Vaya dilema! 


¿Quiénes son más predecibles de tener una conducta antiética, deshonesta, los pobres o las clases altas? cuando nombran a un presidente rico, la gente dice: Por lo menos no va a robar. Demasiada confianza que no está respaldada por la evidencia, las pruebas. 


Precisamente, las clases altas, que tienen una valoración positiva de la codicia, tienden a tener un comportamiento más deshonesto que el resto de sus congéneres pobres, quienes, a su vez, tienen una valoración más crítica de la codicia. Así lo demuestran los estudios de psicología experimental, llevados a cabo, por Paul K. Piff y asociados, en el artículo “Higher Social Class Predicts Increased Unethical Behavior”, publicada en las actas de la academia nacional de ciencia de EEUU (vol. 109, marzo 13 de 2012) después de llevar a cabo varios experimentos.


¿Cómo se comporta Wall Street, los banqueros de inversión que provocaron la crisis de los hipotecas subprime o alto riesgo y que luego se convirtió en una recesión general, que todavía no ha sido superada? Goldman Sachs, el gigante financiero, es la trampa convertida en dinero mal habido. Vendió títulos respaldados por hipotecas, e hizo apuestas contra ellas. Sus cliente perdieron y GS gano billones. Igual hicieron con sus pares financieros. Unos piratas; Vea la película Lobo de Wall Street. Además, GS es dueño de una carbonera contaminadora, como el resto, en Colombia.


¿Y las agencias calificadoras del riesgo, Standard & Poor’s, Moody’s y Fitch, como se comportaron en la pasada crisis? En la columna, Cuando la sal se corrompe  (El Mundo, Nov. 12-2009) afirmo: “Las agencias calificadoras de riesgo son una especie de guardianes financieros, muy importantes, que emiten calificaciones sobre la solvencia de las empresas públicas y privadas y de los valores que emiten”. Sin embargo, “las agencias calificadoras se acomodaron a la manera como el sistema financiero aumentaba las ganancias, así fuera a costa de la estabilidad, sacrificando de paso la honestidad. (…) lo que encontró (una senadora californiana) era ‘escandaloso’, refiriéndose al comportamiento de las agencias”. 


Bill Gates se las da de filántropo, que lo es en parte, pero a la hora de pagar impuestos se hace el loco y a través de los paraísos fiscales evade la carga impositiva. Titular: Los siete gigantes de Internet pagan en España solo un millón en impuestos: Las filiales de Apple, Google, Amazon, Facebook, eBay, Microsoft y Yahoo trasladan el grueso de su facturación a otros países en los que la tributación es más baja (Elpais.com, enero 18-2014). 


Además, Apple y otras usan los paraísos fiscales (PF) para evadir impuestos: “A este respecto, Charles Duhigg y David Kocieniewski escribieron una crónica, Cómo Apple evade billones de impuestos globales (NYT, abril 28-2012): “Apple ha creado filiales en países de bajos impuestos como Irlanda, los Países Bajos, Luxemburgo y las islas Vírgenes Británicas, donde solo tienen un buzón de cartas o una oficina anónima que ayudan a reducir los impuestos que paga en todo el mundo”. Titular reciente: Gobierno busca poner freno a fraude tributario de algunas multinacionales (Elespectador.com, marzo 3-2014).


Bono, el cantante de U2, hace campaña para recoger fondos que ayuden a los africanos pobres, pero se va de Irlanda, su país, para no pagar impuestos. Nuestros billonarios tampoco se escapan: “Julio Mario Santo Domingo vendió Bavaria a SABMiller (…), y se perfeccionó el negocio en Delaware (EEUU), un paraíso fiscal, por un total de 7.400 millones de dólares (mdd). Sin embargo, esta transacción se presentó como una fusión, por la que no se tuvo que pagar impuestos al estado colombiano. Claro, si usted vende una casa o un carro de segunda usted paga impuestos, pero estos señores no pagaron. Se calcula que se evadieron 1.500 mdd al fisco colombiano”, según Cecilia López Montaño (El Heraldo, Las donaciones de Julio Mario, enero 26-2007). El entonces Ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, defiende la hipótesis de la fusión: “(Me parece absurdo plantear que el mecanismo es de venta y me parece todavía más absurdo afirmar que esos patrimonios se construyeron y se aportaron a una fusión, evadiendo impuestos” (Elcolombiano.com, Uriel Cardona Martínez, circa 2006)”. ¿Qué puedo hacer por México? Pregunta el billonario Carlos Slim a Stiglitz. Pague impuestos, es la respuesta.


¿Qué pasó en el caso Interbolsa con los señores Jaramillo, el italiano Corridori y otros? De eso tan bueno no dan tanto. En EEUU, el señor Bernard Madoff hizo un tumbado de 50.000 millones de dólares, e incluso conejió a su amante con los regalos en dinero que le daba y que los volvía a recibir como inversiones, posteriormente. No los volvió a ver.


¿Qué pasó en el edifico Space en Medellín, Continental Tower, Asenci, Mantua, y otros (…)? Una falla sistémica, la codicia hecha consejo técnico. La ingeniería al servicio de la ultra optimización de costos mínimos. La ley gravedad no se puede desafiar con estructuras insostenibles. ¡Qué lo digan los niños que se tiran del balcón con una capa de Superman! 


¿Cómo un banco que cobra varias veces, cinco o siete, lo que paga por los depósitos a sus clientes puede decir que es responsable o una cementera que cobra tres veces lo que se cobra en el país vecino por un bulto de cemento? ¿El mercado competitivo? ¿Eficiencia? ¡Ya voy toño!


La responsabilidad empresarial es una campaña de relaciones públicas. La responsabilidad social es pagar impuestos progresivos, pagar salarios decentes, y no subvertir la democracia, ni con dictaduras o poliarquías, democracia de las elites para las elites, y obtener ganancias, por supuesto.