Columnistas

Reto histórico del Partido Conservador
Autor: Gabriel Zapata Correa
7 de Marzo de 2014


Las elecciones de este domingo 9 de marzo se constituyen en uno de los mayores retos de la historia para el Partido Conservador, que está obligado a mantener su participación en la máxima expresión de la democracia, el Congreso de la República.

Las elecciones de este próximo domingo 9 de marzo se constituyen en uno de los mayores retos de la historia para el Partido Conservador, que está obligado a mantener su participación en la máxima expresión de la democracia, el Congreso de la República.


Hay algunos factores que convierten estas elecciones parlamentarias en un verdadero desafío político para nuestra colectividad: la polarización del país entre las fuerzas del Gobierno, aglutinadas en la Unidad Nacional, como el Partido Conservador, Partido Liberal y el Partido de la U, básicamente; la férrea oposición que encabeza el expresidente Uribe, encarnada en el movimiento Centro Democrático, cuya participación en esta jornada electoral puede marcar un hito en la historia, hay que reconocerlo; y la realización de la Convención Conservadora que le marcó el camino al Partido en el sentido de llegar a la elección presidencial con candidato propio, la exministra de Defensa, Marta Lucía Ramírez; la escogencia anticipada del exministro Germán Vargas como fórmula vicepresidencial del presidente Santos para la reelección y también, valga decirlo, la lucha encarnizada entre algunos congresistas de la U y del Partido Liberal contra el líder de Cambio Radical, porque, según ellos, este puede sacar ventaja proselitista para salvar a su partido en vía de extinción.


Este marco conceptual es importante, porque estas elecciones parlamentarias no se pueden descontextualizar de las de la primera vuelta para la Presidencia de la República, segundo estreno de la figura de la reelección que ganó con sobrados méritos el ahora expresidente Álvaro Uribe Vélez. Por la sencilla razón de que los parlamentarios, que conforman una coalición ya definida en el Congreso, querrán mantener esa misma representación frente al Gobierno. 


Recordemos que en las elecciones de 2006 el Partido Conservador sacó 1.470.029 que le reportaron 18 curules en el Senado y 26 en la Cámara. Y en el 2010 la colectividad logró sacar 2.257.335 votos que le significaron 22 curules en Senado y 36 en la Cámara. Esta significativa representación en el Congreso le permite al partido ser una fuerza importante, apetecida para cualquier coalición a la hora de sacar adelante los proyectos de trascendencia para la comunidad, y también para marcar la pauta en los debates de control político.


Decía que estas elecciones marcan un reto para nuestra colectividad, porque con la amenaza latente del Centro Democrático que lidera el expresidente Álvaro Uribe, el nuevo aire del Partido Liberal y el apoyo que el presidente Santos le da a la U, el Partido Conservador está obligado a volcarse a las urnas para defender una representación ganada a pulso y por tradición en la historia del país.


Hay temas en los cuales el Partido Conservador respaldó al Gobierno del presidente Santos, apoyó en la Unidad Nacional en el Congreso, y continúa a su lado, no obstante que la Convención de la colectividad hubiera decidido ir con candidato propio a la elección presidencial. Porque son objetivos comunes que también confluyen con los intereses de la comunidad, como el proceso de paz, la lucha contra la pobreza absoluta, los programas de vivienda de interés social, entre otros, con los cuales nuestro partido mantiene latente su compromiso de sacar adelante. Porque estas propuestas no tienen color partidista. Esto ratifica también que nuestra alianza con el Gobierno era y ha sido alrededor de programas serios que han avanzado a pasos agigantados y no por compromisos burocráticos.


Aprovecho para invitar a votar por las listas que encabeza al Senado Juan Diego Gómez C 14, con cámaras de César Eugenio Martínez C 104, William Ospina C 115, Natalia Callejas C 108 y Natalia Arcila C 112.


Finalmente quiero convocar a los colombianos a que salgan a participar de esta fiesta democrática y que aprovechen la oportunidad que nos brinda el libre ejercicio de votar. Porque es la mejor ocasión para decirles a los violentos y anarquistas que en nuestro país la gente decide por su presente y su futuro y el de sus hijos.