Columnistas

De “Mermeladas”, chantajes y conspiraciones
Autor: Tomás Castrillón Oberndorfer
5 de Marzo de 2014


Desgraciadamente, ocurre con alguna frecuencia, que algunos personajes que acceden al poder, buscan perpetuarse en él.

Desgraciadamente, ocurre con alguna frecuencia, que algunos personajes que acceden al poder, buscan perpetuarse en él. El ideal es que las adhesiones incondicionales, que permitan la prolongación de algún mandato, se basen en la calidad de los proyectos, los programas, las ideas, las intenciones y en fin las buenas ejecutorias del mandatario, lo que no siempre ocurre.


Entre las muchas maniobras que utilizan para garantizar su permanencia en el poder, se destacan las que se presentan en el título de este escrito. Veamos. 


Una de las formas de conseguir adeptos, es la de comprar sus respaldos. Para ello se usan muchos procedimientos como darles privilegios, poder limitado y hasta recursos materiales. Es lo que se ha dado por llamar en Colombia: la Mermelada. La sabiduría popular puede identificar, muy fácilmente, cuando se está utilizando este procedimiento, y es clara la sensación actual de que al decir de Marañas, la mermelada crece “como verdolaga en playa”. Es entonces muy aplicable la pregunta: “¿Quién peca más?” con las consabidas respuestas.


Otra estrategia, para garantizar la adhesión de los áulicos, es la de recurrir al chantaje. Es bueno recordar el caso de E. Hoover, quien se perpetuó en la dirección del FBI en los Estados Unidos. Se dice que el poder de dicho personaje, se basaba en el conocimiento que tenía de las indiscreciones de quienes podrían removerlo del cargo, y ejercía sobre ellos una especie de chantaje. Con frecuencia surge la inquietud cuando se hacen algunos nombramientos. En otras palabras, cabe la pregunta: ¿Cómo fue que tal o cual personaje aceptó una designación? ¿Qué poder se ejerció sobre él? Es evidente, a nivel nacional, que buena parte de la “Gavilla Mediática” está sometida a una especie de chantaje con la pauta publicitaria. ¡Queda la inquietud!


Si conspiración es: “Acción o conjunto de acciones realizadas por varias personas con ánimo de causar perjuicio o daño a alguien que está en una posición consolidada”, es evidente que cuando surgieron posibles candidatos contrarios al Primer Mandatario (casos Arias y Ramos) se montó una verdadera conspiración contra estos. Y más recientemente es evidente que hay una conspiración en contra del Ejército Nacional con el fin de desprestigiarlo, y cabe preguntar: ¿Qué pasaría si se allanara el Pentágono en los Estados Unidos? No son claras las explicaciones del Comandante del Ejército o sea el Primer Mandatario. Y, tristemente, hay que reconocer que, aparentemente, no se trata de fuerzas castrenses, sino “castradas” por la persecución a que han sido sometidas, por los izquierdistas comunistoides infiltrados en todos los estamentos jurídicos. Es fundamental tratar de identificar, en cada caso ¿quiénes son los conspiradores y que fuerza e intenciones los animan?


Y los gobiernos que buscan perpetuarse, recurren, además, a toda clase de añagazas (Artificio para atraer con engaño) que no es posible analizar por razones de espacio. Pero es bueno  recordar que se recurre a propagandas mentirosas, (a la manera de Goebbels), encuestas dirigidas y, además, a alianzas mefistofélicas como las protagonizadas con los “nuevos mejores amigos” y los demócratas de La Habana. Finalmente, la traición, a compromisos,  a instituciones y, en fin, al ideario electoral original, campea orondamente por toda la Nación.