Columnistas

Sangre regalada
Autor: Anibal Vallejo Rendón
25 de Febrero de 2014


“Clarín dice lo que otros callan”, era una de las secciones del viejo radio periódico que convocaba la audiencia en tres emisiones diarias y alternaba con la canción del día dedicada a algún personaje o situación de la picaresca política.

“Clarín dice lo que otros callan”, era una de las secciones del viejo radio periódico que convocaba la audiencia en tres emisiones diarias y alternaba con la canción del día dedicada a algún personaje o situación de la picaresca política.


Retomo del mes de abril de 1964 el siguiente informe sobre las corridas de toros. Una diferencia líquida de $121.000 dejó la corrida a favor del hospital infantil de Medellín. Las directivas del hospital han informado sobre el resultado de la corrida de toros que tuvo lugar el 9 de marzo en la plaza La Macarena, espectáculo que se hizo en favor de la citada institución asistencial. El valor total de las entradas fue de $240.340 y el de las salidas de $118.944,79; en consecuencia quedó una diferencia favorable al hospital por valor de $121.395,21. Las salidas incluyen lo siguiente: por avisos en la prensa escrita $6821,60. Valor del ganado (6 toros de Domínguez) $32.000. Boletería $3425,64. Cuñas de radio $4330. Impuestos nacionales $21.576,25.Multa municipal por falta de teléfono en el callejón $100. Seguro de espectáculos $96,70. Picador y mozo de espadas de Dominguín $7.342.Cuadrilla de El Viti $8.282. Cuadrilla de Vásquez II $8.131. Personal de plaza $2.767. Porcentaje a Juan Caro por organizar taquillas $3.541,45. Pasajes de Luis Miguel Dominguín y acompañantes $17.571,25. Cables a Dominguín $438,90. Obsequios a los tres matadores que no cobraron $2.500. Se batió el record de entradas y de rendimiento económico en la plaza La Macarena y se ha expresado agradecimiento a Dominguín, El Viti y Vásquez II por su colaboración para el hospital infantil. Colaboración manchada de sangre, de la sangre derramada por los animales utilizados para la diversión. El que peca y reza, empata. Decían por ahí.


Para el mal recuerdo. Parágrafo del artículo 30 del Decreto N89 de 1944 (marzo 20) de la alcaldía de Medellín a cargo de Aquileo Calle H. como encargado y Gustavo Ruíz S. como secretario de gobierno encargado: “También presentará la empresa 10 pares de banderillas de fuego, de las mismas condiciones de las corrientes, pero cuidando que la mecha esté colocada en forma que no entorpezca o impida la introducción del arpón en la piel del toro, y los petardos o detonadores en número de tres, colocando el más próximo a siete centímetros del arpón, y en forma que exploten hacia arriba al clavarse, con el objeto de que no quemen la piel del animal”.


Ahora, cuando afortunadamente se acabó la temporada taurina de este año, y de las víctimas de la diversión no queda ni el recuerdo de sus nombres (que por tan poco tiempo tuvieron), cuando la dignidad de la vida no vale nada, ¿por qué no se hace pública la información de los verdaderos beneficios para el hospital? ¿Cuánto costó la sangre derramada?