Columnistas

Maduro y las desventuras de la demagogia
Autor: Dario Ruiz Gómez
24 de Febrero de 2014


Nada se degrada más que las definiciones políticas. Porque definir es parcializar, negarle el derecho a contradecirse que, es algo que se produce a través de la experiencia necesaria de lo que Marx llama la praxis.

Nada se degrada más que las definiciones políticas. Porque definir es parcializar, negarle el derecho a contradecirse que,  es algo que se produce a través de la experiencia necesaria de lo que Marx llama la praxis. ¿Cómo seguirse llamando revolucionario si ya la revolución no existe? Y no existe porque la experiencia del totalitarismo comunista con sus millones de asesinados nos demostró la inhumanidad de esas teorías. Ni el más despistado se atrevería a justificar una nueva revolución soviética o cubana con su despliegue de terror, de hambrunas programadas. Arcadi Espada hace esta reflexión: “La víctima de un asesinato común e imprevisible puede consolarse pensando que se topó con alguien en un mal lugar. La víctima de una guerra asume que puede morir en el campo de batalla por sus propias ideas, y no por las ideas de otros. Pero la víctima del terrorismo añade algo brutal a la impresibilidad del crimen. Y es que alguien te asegure, a través de grandes micrófonos colectivos, que su padre, su hijo o su hermano fueron asesinados por una buena causa. Es exactamente lo que hace imposible cerrar la caja”


Los estudiantes que incendiaban una universidad, se autodefinían como revolucionarios que recurrían al terrorismo por “una buena causa”. A este mismo argumento  recurría el grupo de teóricos que justificaba a los violentos que asesinaban a cientos de policías y desplazaban familias de campesinos  a nombre de “una buena causa”. A nombre de esta “buena causa” se ha pretendido destruir las Instituciones y el Estado de Derecho y se han justificado por parte de estos manipuladores de los estereotipos revolucionarios, los crímenes selectivos, y, la creación de colectivos armados violentos, con lo cual se llega a la justificación del crimen, la exaltación del criminal y la transformación del  “buen revolucionario”  en un fascista que solo cree en el terror como arma disuasoria. El terrorismo aniquila la confianza, la solidaridad, lo que conduce a una crisis del lenguaje dominado por la sospecha y la suspicacia. 


“Es necesario defender las Instituciones y el Estado de Derecho” acaba de decir, sorpresivamente, Maduro, contradiciendo lo que Chávez  justificó  al intentar destruir el Estado de Derecho, al negar  el derecho a la libre opinión a nombre del socialismo Siglo XXI. Y Maduro ha acusado al movimiento estudiantil de, “nazi-fascista”, mientras  hacían presencia Colectivos  armados como “Los Tupamaros”-  un anacronismo que Mujica, repudió,  pues fue una grave equivocación política de la cual se arrepintió- . Por consiguiente y siguiendo el hilo de estas inesperadas redefiniciones políticas del chavismo, los estudiantes de la “buena causa” vienen a ser aquellos que están de acuerdo con que la paz es la renuncia a la protesta a pesar de la escasez dramática de alimentos, de la mayor inflación del mundo, la ausencia de trabajo. Lo importante es que, estas  redefiniciones  golpean de rebote, a la llamada izquierda colombiana, exigiéndole, implícitamente, un cambio radical de sus estrategias  revolucionarias y de su lenguaje agresivo. Las redefiniciones semánticas que se hacen a tiempo, pueden evitar que continúe la matanza, el terrorismo contra la población desprotegida  de Colombia, ya que esto es lo que hoy está exigiendo el chavismo a quienes protestan contra su régimen dictatorial, poniendo de presente de qué manera un lenguaje autoritario basado en la utilización de estereotipos  como nazi-fascista, paramilitar,  para condenar  al opositor, carece de fundamento y es esta falta de fundamento lo que lo introduce en el lenguaje, el terrorismo. ¿Cómo seguir señalando como  paramilitar  a todo aquel que no esté de acuerdo con las Farc, si,  paramilitares fascistas son los matones de los Colectivos de Maduro que disparan contra sus oponentes? Es lo que hace imposible cerrar la caja.