Economía

New pension policies, more challenges for Colpensiones
Nuevas políticas pensionales, más retos para Colpensiones
19 de Febrero de 2014


La entidad estatal tiene como propósitos este año resolver las miles de solicitudes e historias laborales que recibió del antiguo Instituto del Seguro Social (ISS), que está en liquidación, y darle desarrollo a las nuevas políticas en la normatividad


Foto: Giuseppe Restrepo 

Luego de la renuncia de Pedro Nel Ospina, el presidente Juan Manuel Santos designó, en agosto de 2013, a Mauricio Olivera (foto), quien era el viceministro de Empleo y Pensiones, como presidente de Colpensiones.

Johanna Ramírez – Duván Vásquez


economia@elmundo.com


El presidente de la Administradora Colombiana de Pensiones (Colpensiones), Mauricio Olivera González, dialogó con EL MUNDO sobre los retos que enfrenta la institución este año y de las dificultades en los procesos de resolución de solicitudes pensionales que dejó el ISS.


-¿Por qué hay tantas dificultades para resolver los trámites que dejó el ISS?


“En la transición, una entidad muy grande fue la que se quedó con Cajanal que tenía solo 300.000 pensionados y nosotros tenemos 1’100.000. Lo primero que estamos recibiendo es lo que estaba represado. El Instituto del Seguro Social le dice a Colpensiones: ‘prepárese porque va a recibir 80.000 solicitudes que no están resueltas’. Hoy 16 meses después son 330.000 y de ellas faltan por resolver 60.000 de las que estaban represadas en el Seguro Social y llevaban diez, once y hasta doce años esperando”.


-¿Cuál es el plazo máximo que designó la Corte Constitucional para resolver todas las solicitudes entregadas por el ISS?


“Las solicitudes se tienen que resolver antes del 31 de julio. Pero ¿cuál es la relación con la Corte? Ella da un apoyo enorme porque primero entiende que esto es un problema estructural en el Régimen de Prima Media. Entonces la Corte, consciente de eso, se acerca y pide contención sobre todo frente a tutelas, porque toca poner un orden. Entonces los magistrados dan unos plazos, pero lo más importante es cómo conforman los grupos y dicen que se tiene que responder de manera ordenada empezando por las personas más vulnerables y siguiendo con las menos vulnerables. Las más vulnerables son aquellas que piden por primera vez su solicitud de pensión y las menos vulnerables las que tienen la pensión y deben esperar que se la reliquiden”.


-¿Cuáles son esos grupos?


“Grupo 1: son aquellas que están pidiendo su pensión por primera vez y cotizan entre uno y medio salario mínimo. Grupo 2: entre uno y medio; y tres salarios. Grupo 3: por encima de tres salarios mínimos y el Grupo 4 son todas aquellas que están pidiendo su reliquidación. Entonces, el Grupo 1 ya debería estar resuelto. De hecho, al 31 de diciembre de 48.000 casos nos quedaban  675, que eran los más difíciles. Pero digamos que como el Instituto del Seguro Social nos ha seguido entregando, entre el 3 de enero y el 14 de febrero, ya ese Grupo 1 no son 675 sino como 4.000. Y el plazo hasta el 28 de marzo son grupos 2, 3 y el 4 que son con recursos de reliquidación”.


-¿Qué posibilidades hay de que se resuelvan las solicitudes en el plazo que da la Corte?


“Esto es una cuestión de gerencia que depende de contar con el personal adecuado, con la maquinaria adecuada y con la información adecuada para resolver. De hecho, nosotros pedimos el plazo porque lo tenemos planificado. Obviamente que hay riesgos y tenemos que conseguir más personal”.


-Entonces, ¿para qué los citó la Corte el 4 de marzo?


“Hay varios temas. La Corte, desde un punto de vista, es un soporte para Colpensiones y esto se da porque ella es consciente de que gran parte de las decisiones dependen de que el ISS entregue los expedientes y si no los entrega uno no tiene cómo decidir, porque no hay historia laboral del ciudadano. La audiencia en la Sala Plena del 4 de marzo es para eso, para ver cómo el ISS y Colpensiones están coordinando para hacer esa entrega de la mejor manera posible”.


-¿Por qué fue necesario otra entidad para el Sistema Pensional del Estado?


“Colpensiones fue diseñado porque querían romper algunos esquemas del Seguro Social, el primero y más claro era el tema de la corrupción. En el ISS todo se decidía manualmente y lo decidía una sola persona. Claro, estaban acá los estudiantes y ¿cómo priorizaban?, podían proceder éticamente o podían priorizar haciendo una llamada. Lo pongo de primero si tal cosa.


Segundo, el ISS tenía ocho centros de decisión en el país, pero no estaban homogenizados. Entonces si la misma persona pedía la relación en Bogotá era diferente a si la pedía en Bucaramanga o Medellín”.


-¿Cómo empezó a operar Colpensiones para cambiar los procesos anteriores?


“Se decide crear la entidad de la siguiente manera: primero, menos manualidad y más tecnología. O sea, muchos procesos automáticos. Además, se opta por centralizar más en Bogotá, porque es una sola tecnología y es una sola entidad de procesos, ya no es manual y no solo una persona toma la decisión. Alguien revisa la historia laboral, una persona más la recibe y hace el reconocimiento; y otro revisa ese reconocimiento. Es decir, es un proceso en el que hay varias manos. De hecho, en el año 2013 Colpensiones resolvió 473.000 solicitudes, 270.000 de la represa del Seguro Social y 203.000 de lo que llega diariamente por pensiones. Todo esto con 1.900 personas. El ISS en su mejor momento resolvía 250.000 con 3.800 personas. Entonces, hay eficiencia”.


-¿Cuánto demora resolver una solicitud?


“Depende. Cada caso es una historia. El promedio de los analistas es que se pueden resolver cinco solicitudes al día. Pero ahí sí depende del caso, si tú trabajas todo el tiempo en una empresa y estás todo el tiempo en el régimen de prima media, se puede resolver hasta en cuatro horas. Pero si eres una persona que ha trabajado en el sector privado, luego en el público, además estaba en un fondo privado y después pasó a Colpensiones, luego se fue  a otro fondo privado, etc.; pues ahí es donde empiezan las dificultades”. 


-¿Cómo está el sistema actual?


“De los 20 millones de trabajadores del país, solo seis millones están ahorrando para su vejez. Hay catorce millones que no están ahorrando un peso para cuando sean viejos, lo que hay es una bomba social enorme”.


-¿Cuáles son esos cambios que enfrentará la entidad en este año?


“La normatividad pensional está basada en unas realidades de hace 40 años, cuando las personas entraban a una empresa, trabajaban toda su vida ahí y se jubilaban en ese lugar. Pero ahora el mercado laboral es mucho más volátil. Los jóvenes entran, salen, vuelven a entrar. De los 20 millones de colombianos que trabajan, diez millones ganan por debajo del salario mínimo. Y no tienen la capacidad de ahorrar la cotización mensual y además cumplir las 1.300 semanas con un ahorro constante. Para eso se crearon los Beneficios Económicos Periódicos (BEPs) que es un programa de política pública que es ahorre lo que pueda cuando pueda. Es una cuenta de ahorros, no necesita acumular semanas, pero ese ‘ahorre lo que pueda cuando pueda’ va complementado con un subsidio del 20 %  sobre lo ahorrado que va a pagar el Estado. Sin embargo, hay que tener Sisbén 1, 2 o 3”. 


-¿Por qué establecen la cotización semanal?


“Hay casi un millón de mujeres que son empleadas en el servicio doméstico, que trabajan por días. Porque laboran todo el mes pero en distintas casas. La normatividad exige que se cotice sobre el salario mínimo mensual. ¿Un empleador va a querer cotizar todo el mes si solo va a tenerla cuatro días en la casa? Una opción es que todos los empleados se unan y pongan $100.000 de la cotización. Por eso, en la búsqueda de acercar la normatividad se firmó un decreto de cotización por semanas, no por días. Si no se tiene para cotizar un mes, pues cotícele la semana. Este mecanismo también es algo que el Ministerio de Trabajo puso a Colpensiones a administrar”.


-¿Qué tan importante es la Pensión Familiar que permite juntar las semanas de cotización de los cónyuges?


“La ley de la Pensión Familiar había sido votada en el Congreso y el decreto salió hace una semana. Esta es otra política para flexibilizar la normatividad. Es todo un nuevo modelo de protección: cotización por semanas, pensión familiar, BEPs. Todo es un esquema grande que busca ampliar la cobertura”.


-Usted mencionó que alrededor del 70 % de los empleados no están en el sistema de pensiones, ¿se viene una bomba pensional por la poca cobertura actual?


“Mucha gente cuando oye la palabra bomba pensional piensa que es más financiera, para mí es más social. Habrá un grupo grande de personas que no va a tener un ingreso seguro”.


-En vista de ello, ¿se debería apuntar a un cambio en el Sistema Pensional?


“Hay una necesidad de una Reforma Pensional en Colombia. Una que busque aumentar la cobertura y hacer más equitativo el régimen del sistema de pensiones. Porque la mayoría de reformas que se han hecho en el país han buscado la sostenibilidad financiera en muchos casos y eso no lo digo como funcionario público sino por literatura especializada de economistas”.


-¿Qué se debería tocar en una Reforma Pensional?


“Hay temas complicados y uno es la edad. Una mujer se puede pensionar a los 57 años, es decir, que va a tener mucho menos tiempo para ahorrar. Entonces, ahora hagamos la política para subir tres años esa edad. Es antipopular, pero la esperanza de vida ha crecido. Colombia es uno  de los países con la edad más baja para pensionarse, porque en la mayoría son a los 65 años y hoy estamos en 62 años para los hombres y 57 para las mujeres”.



Piso antipobreza

En contraste de los Beneficios Económicos Periódicos, la Escuela Nacional Sindical (ENS) está impulsando una propuesta, acogida en más de 25 naciones en el mundo, que consiste en asegurarle a todo adulto mayor un ingreso antipobreza. Es decir, que el Gobierno a toda persona anciana, que independiente si ha cotizado o no, le asegure por lo menos medio salario mínimo. Si esta persona tiene pensión o vive de alguna renta no lo recibe, pero ese ingreso antipobreza se le descuenta de los impuestos que debe pagar.


“Lo importante es asegurar que todo adulto mayor tenga un ingreso que lo proteja de caer en la indigencia”, puntualizó Héctor Vásquez, especialista Laboral de la ENS.


La propuesta del Piso de Protección Social se discutiría en la Comisión Permanente de Concertación de Políticas  Salariales y Laborales y en Congreso de la República.




Acercándose a una pensión

El programa de Beneficios Económicos Periódicos (BEPs) fue creado por el Acto 01 de 2005, como una alternativa para la vejez cuando hubo toda esa discusión sobre la Reforma Pensional en la administración de Álvaro Uribe Vélez. Así lo manifestó el presidente de Colpensiones, Mauricio Olivera González, quien aseveró que el mecanismo fue introducido en la Constitución, pero solo hasta que empezó la actual administración con el nuevo Ministerio de Trabajo, se realizó el Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes) con un decreto que estuvo listo en octubre del año pasado. Por eso Colpensiones ahora está implementando la política.


A pesar de ello, el especialista Laboral de la Escuela Nacional Sindical (ENS), Héctor Vásquez, indicó que Beps es una política que más allá de las buenas intenciones “no tiene aplicación práctica”.


“Eso va dirigido a los trabajadores por cuenta propia que tienen un ingreso en la mayoría de ellos por debajo de un salario mínimo y que por lo tanto no tienen ninguna capacidad de ahorro porque privilegian la comida y vivienda”, aseguró.


Los Beps se basan en que los trabajadores ahorren parte de sus ingresos y abran una cuenta en Colpensiones. Al final de su vida laboral le difieren ese ahorro, sumado el subsidio del Estado, por el tiempo de expectativa de vida que tengan. Según Vásquez, si un empleado deja de trabajar a los 62 años de edad, pues le entregan su ahorro en proporciones mensuales durante doce años porque la expectativa de vida es hasta los 74 años en Colombia.