Columnistas

Recuerdos de Olga Elena Mattei
Autor: José Maria Bravo
14 de Febrero de 2014


Conferencia-Recital de Olga Elena Mattei de Arosemena Biblioteca General de Integral Ltda.-Jueves 29 de febrero de 1968 Para el Comité de Actividades de Integral Ltda.

Conferencia-Recital de Olga Elena Mattei de Arosemena Biblioteca General de Integral Ltda.-Jueves 29 de febrero de 1968 Para el Comité de Actividades de Integral Ltda., es supremamente grato contar el día de hoy con la presencia de Olga Elena Mattei de Arosemena, quien en forma gentil ha querido darnos su colaboración, y engalanar con su intervención estos programas de divulgación cultural que hemos venido adelantando, y queremos impulsar en forma más notoria durante el presente año, para un mejor conocimiento de nuestros valores en los distintos campos del saber.


Hablar de Olga Elena no es fácil, cuando encontramos en ella una mujer que ha estado empapada de las distintas inquietudes del arte, que desde su infancia sentía y vibraba con todo aquello que más adelante llegó a ser la esencia misma de su pensamiento.


Esa serie de vivencias profundas que sentía desde pequeña, la llevaron a desempeñarse en distintos campos, tales como el teatro infantil, donde tuvo la oportunidad de participar en pequeños grupos que se formaron alrededor de sus amigos, para posteriormente evolucionar hacia otras inquietudes que cultivó ampliamente durante la adolescencia, como fueron el Ballet y el diseño artístico, basado en sus estudios de Arte y Decoración. Posteriormente se introduce en el campo de la Filosofía y las Letras, en la estética del Modelaje profesional, complementando todo esto con su unión en matrimonio al conocido pintor y publicista panameño, Justo Arosemena, unión de la cual tienen en la actualidad cinco niños.


Todo esto fue formando en ella esa serie de inquietudes que encontraron asiento en el grupo La Tertulia, al cual se incorporó más adelante, en donde tiene la oportunidad de dialogar con personas que le sirven para llegar a encontrar algo que en ella se hallaba escondido, su gran afición a la poesía y la prosa. Allí están, entre otras, Dña. Sofía Ospina de Navarro, Dña. María Elena Uribe de Estrada, los Srs. Manuel Mejía Vallejo, Leonel Estrada, René Uribe Ferrer.


Y se inicia su producción literaria; aparece su primer libro, “Sílabas de Arena”; seguido poco después de “Pentafonía”, en donde empieza a encontrar una forma de expresión de todo aquello que se ha formado interiormente en ella. Su poesía tiene manifestaciones musicales, parece orquestada, en donde se mezclan ágilmente la música, la poesía, la pintura; son poemas que parecen cósmicos, producto posiblemente de su gran afición a la música electrónica y a las nuevas tendencias de la música moderna, a la cual sabe encontrarle sus valores positivos.


Pero además vemos en ella algo diferente que es conveniente destacar; en la vida real, se manifiesta como una mente supremamente práctica, organizada, que si bien en el momento de su inspiración detiene toda actividad para tomar las anotaciones correspondientes, posteriormente se dedica a una labor de pulimiento de sus poemas, que llega a extremos de perfeccionismo tales, que concluyen ante la imposibilidad de poder expresar con palabras todo lo quiere decir, lo que verdaderamente siente.


Y su actividad literaria continúa, combinándola con estudios sobre sociología, la apasionan los temas raciales, la antropología científica, para encontrarse con sus últimas tendencias, en donde se mantiene la influencia de todo lo que en ella representó su niñez y adolescencia, para proyectarse en su nueva obra, de la cual tendremos el placer de escuchar en boca de ella misma, algo de lo que será UN POCO MAS.


El pasado nos interroga sobre lo importante y maravilloso que es dejar una huella indeleble…