Columnistas

Espejitos 1492: Visa Schengen
Autor: Guillermo Maya Muñoz
10 de Febrero de 2014


La Unión Europea (UE) eliminó el requisito de la visa Schengen a los colombianos, dicen los noticieros y periodistas, y todos aplauden.

La Unión Europea (UE) eliminó el requisito de la visa Schengen a los colombianos, dicen los noticieros y periodistas, y todos aplauden. Ahora sí podemos ir a Europa sin visa, los estudiantes, los turistas, etc. 


Esta eliminación del requisito de visa es para motivo de viaje y no de trabajo. Si fuera un permiso para trabajar esto sí que sería una medida genuina y no una payasada.  Pero como  Europa anda peor que los países sudacas, ni modo. Ni se les ocurra irse para Europa a trabajar. En España el 27% de la población económicamente activa está desempleada. 


El TLC de Colombia con la UE entró en vigencia desde agosto de 2013. Colombia exporta productos primarios e importa productos manufacturados, servicios de alta tecnología y capital, como en siglo XIX. ¡Qué fracaso ha sido clase directora colombiana! (Fernando González).


A Nick Clegg, el primer ministro adjunto de Gran Bretaña (GB), lo enviaron a  Colombia porque sabe hablar castellano, con los inversionistas Británicos, el banco Hsbc, la constructora de motores Rolls-Royce, el productor de papel comercial de billetes de banco De La Rue, la petrolera Shell, etc. a celebrar contratos, y a hacer lobby, mientras afirman que Colombia es una promesa (pero no una realidad) y su gobierno el mejor. GB se consolida como el segundo país en inversión extranjera, según el B. de la República, con un acumulado de 15.275,7 millones de dólares (mdd), desde el año 2000.


Además, Clegg promete llevar el intercambio comercial de 1500 mdd a en 2013 a 6.500 mdd en 2020. En inversión petrolera, “la empresa BG Group firmó un acuerdo con Shell para adquirir la participación del 30% en las exportaciones petroleras de la multinacional en la costa de La Guajira” (Reino Unido y Colombia proyectan triplicar comercio, Portafolio.co, Febrero 3- 2014). Todavía, GB está “cobrando” los préstamos que le hicieron a la Gran Colombia, a través de Francisco Antonio Zea, a tasas de usura, para financiar las luchas de independencia, y así caer en peores manos, los criollos, diría el escritor Álvaro Mutis, declarado monárquico.


Clegg afirmó que “gran parte del nuevo crecimiento económico estará ubicado en Latinoamérica, particularmente en economías reformadoras abiertas como son la de México y Colombia”. Claro, las empresas europeas ven una gran oportunidad de transferir riqueza desde Latinoamérica a la City, en el momento en que allá no hay muchas oportunidades debido a la crisis. 


España hace lo propio, y el primer ministro Rajoy asumió el liderazgo en  la eliminación  del requisito de la visa Schengen. Paréntesis: (Pero más que visas, entre otras cosas, España debería devolver los tesoros saqueados a las civilizaciones originarias americanas. El estado español tiene una continuidad histórica desde la conquista hasta hoy, y por lo tanto es responsable por estos hechos. Hace más de 500 años: ¿Y qué? El Peñón de Gibraltar está en manos inglesas desde principios de 1700, y España lo reclama como propio. En términos de países soberanos, no hay madres patrias, relaciones de subordinación, hay iguales.


Después de la firma del TLC, entre Colombia y la UE, esta última le pasó al gobierno colombiano una lista de 117 productos que las empresas colombianas no pueden producir porque están protegidos por el capítulo de propiedad intelectual del TLC, y que se refiere a la denominación de origen. Entre esos productos están algunas cervezas, el queso parmesano, etc. La contraparte reconoce 20 productos con marca de origen en Colombia, entre los cuales están el café de Colombia -que los europeos no producen, pero lo compran en grano, lo tuestan, lo procesan y lo empacan- y el queso Paipa. 


Mientras tanto las transnacionales andan por nuestras selvas, armados de ejércitos de antropólogos, biólogos, y geólogos para desentrañar los secretos de las tribus nativas, de la selva y del suelo amazónico, y luego patentar los hallazgos que puedan ser rentables como suyos. Ahí si no hay denominación de origen. Todo es un campo virgen para el que llegue primero, y como en Colombia no hay dinero para investigar, pues ni modo. Un regalo.


En cuanto a los precios de los medicamentos, que pueden ser explicados por el monopolio de las patentes y los altos márgenes comerciales en el país, el gobierno de GB, a través de su embajadora en Colombia, le envió una carta al gobierno colombiano, pidiendo que al medicamento Meronem, un poderoso antibiótico, producido y distribuido por la trasnacional Astrazeneca no le impongan el control de precios, y desliza una amenaza que de hacerse el control de precios: En Colombia cerrarían cerca de 200 puestos de trabajo. 


El “malvado” Marijn Dekkers, directivo de la farmacéutica alemana Bayer, argumentando a favor de los altos precios de las medicinas y las patentes, especie de striptease moral,  afirmó: “No creamos medicamentos para indios, sino para quienes pueden pagarlos” (elespectador.com, enero 24-2012). Cambie indios, de la India, por sudacas, y entendemos. 


¿Visa? Para quienes pueden pagar pasajes de más de 1000 dólares, y gastarse otros 20.000 en hoteles y restaurantes, los pobres hacen un préstamo, viajan  y hacen trabajos ilegales que pagan centavos. La eliminación de la visa Schengen no es gratuita. Si los europeos quieren nuestros recursos, petróleo, finanzas, etc. por lo menos deberían darles visa de trabajo a los colombianos que lo requieran, es lo mínimo que se puede exigir de una anexión económica como el TLC.


En Colombia algunos piden que se abran las compuertas de la inmigración a los europeos, que nos van a traer la civilización y el progreso, espejitos de 1492, mientras se lucran de un tratado, que impone reglas de inversión propias para un país desarrollado y no para un país atrasado que busca su desarrollo económico. Sigan comiendo cuento, nadie va a hacer por Colombia lo que nosotros no hacemos.