Editorial

El impulso a las vías
9 de Febrero de 2014


Aplaudimos la gestión de la Secretaría de Infraestructura y la Gobernación de Antioquia para desentrabar una buena parte de las regalías y destinarlas a fortalecer una red, que si bien puede no tener pomposos nombres, es fuente de diario bienestar

Reunidos en cumbre convocada por la Gobernación del Departamento y en presencia del ministro de Hacienda, doctor Mauricio Cárdenas, los alcaldes de Antioquia recibieron el jueves la noticia de la destinación del 35 % de las regalías, calculadas en $350.000 millones, a programas de desarrollo de la infraestructura, en particular de la red vial terciaria. Estos dineros complementan las inversiones ordinarias de la Secretaría de Infraestructura, algunas de ellas con apoyo del Gobierno Nacional, en modernización, adecuación y mantenimiento de la red vial secundaria.


Para los 109 mandatarios presentes en la Cumbre de Alcaldes convocada el pasado jueves por la Gobernación de Antioquia, este anuncio da respuesta a sus reclamos por atención a las apremiantes necesidades de veredas, corregimientos y municipios en los que la falta de infraestructura básica significa atraso económico, aislamiento de las oportunidades del desarrollo, riesgo para la vida y hasta mayores posibilidades de deserción de los alumnos que están sometidos a salvar grandes obstáculos para acercarse a su escuela. Las vías terciarias son, pues, bienes preciados para el desarrollo integral de las comunidades campesinas de Antioquia, y ¿cómo negarlo? para generar un desarrollo que sí sea equitativo.


La gestión de vías terciarias es también oportunidad para la consolidación y el desarrollo de las capacidades ciudadanas de las comunidades, como en el gobierno de “Antioquia Nueva un Hogar para la Vida” lo demostraron las “Rutas para la Vida”, programa de la Secretaría de Infraestructura, que facilitó la construcción por la comunidad, de vías que por lo general tienen extensiones menores a un kilómetro. Hasta el año 2006 se habían construido 190 “Rutas para la Vida” en ochenta municipios y se había suscrito el crédito “Vías para la integración y la equidad” con el BID, el cual tenía, entre otros, el compromiso de construir 320 nuevos kilómetros de estas carreteras entre los años 2007 y 2010. Dado que este modelo de generación de infraestructura básica se estructuró como estrategia de desarrollo social, su base fue la concertación de autoridades, ingenieros y voceros de las comunidades, para definir los trazados, diseñar procesos de alta calidad técnica que garantizaran su duración, ejecutar las obras por la misma comunidad, en especial por mujeres cabeza de hogar, y garantizar su mantenimiento por la misma comunidad. 


El modelo de cogestión que involucró a la Gobernación de Antioquia, los municipios y los beneficiarios garantizó gran efectividad y total transparencia en inversiones que complementaron las que se realizaron en vías secundarias tradicionales y de los novedosos cables aéreos, proyecto desarrollado con la Escuela de Ingeniería de Antioquia que permitió una forma eficiente de comunicación entre comunidades alejadas entre sí por la agreste topografía de nuestro departamento. Hoy, la Gobernación sigue acompañando la modernización de la red vial secundaria mediante inversiones que en 2013 fueron cercanas a $130.000 millones, a fin de mantener y modernizar los 1.650 kilómetros de red vial secundaria a cargo de la Secretaría departamental de Infraestructura Física.


La inserción plena de la economía colombiana en el mundo demanda el desarrollo del programa de Autopistas 4G y en especial las aplazadas Autopistas para la Prosperidad, que se espera sean estructuradas de manera que se eviten sobresaltos en su ejecución. Sin embargo, estas vías no son las únicas necesarias para impulsar el desarrollo e irradiar las oportunidades; la infraestructura de carreteras secundarias y vías terciarias es una urgencia del desarrollo en la que Antioquia ha logrado importantes avances, pero no las soluciones amplias que demandan comunidades y municipios. Por eso, aplaudimos la gestión de la Secretaría de Infraestructura y la Gobernación de Antioquia para desentrabar una buena parte de las regalías y destinarlas a fortalecer una red, que si bien puede no tener pomposos nombres, es fuente de diario bienestar para las comunidades más necesitadas.