Columnistas

¡Ay, Santos (Francisco)!
Autor: Alfonso Monsalve Solórzano
9 de Febrero de 2014


El exvicepresidente Francisco Santos Calderón se equivoca de nuevo en estos días.

El exvicepresidente Francisco Santos  Calderón se equivoca de nuevo en estos días. No aceptó su derrota a  la candidatura a la presidencia por el Centro Democrático, se expresó de forma desobligante hacia Oscar Iván Zuluaga, ganador de esta investidura y puso en duda la capacidad de dirección de Álvaro Uribe, a quien acusó de rodearse de gente que no es verdaderamente leal a éste. Así las cosas, se retiró de la campaña uribista, finalizada la convención.


Luego, coqueteó con las direcciones de los partidos de la coalición que respalda a Juan Manuel Santos  en la capital del país  para “auscultar” la posición de éstos ante la decisión de la Procuraduría de destituir y e inhabilitar políticamente por quince años al alcalde Petro, buscando, en realidad apoyo a una posible candidatura suya a la Alcaldía de Bogotá. 


No contento con todo esto, después de tres meses, se aparece en una reunión electoral presidida por Uribe para expresarle su “adhesión” y su deseo  de ayudarle a jalonar la campaña para Senado y Cámara, pero eso sí, acompañado del mensaje de que ahora sí había una candidatura que podría hacerle frente al presidente Santos: la de Martha Lucía Ramírez, electa candidata del Partido Conservador, que era, según piensa, quien mejor interpreta las ideas de Uribe, además de que la candidatura presidencial de Zuluaga no había llegado al corazón de los uribistas


¡Increible! Con militantes así, el Centro Democrático y el propio expresidente, no necesitan enemigos: le dio a los oponentes de otras fuerzas políticas unas de las cosas que más deseaban: presentar ante la opinión pública fisuras dentro de esa organización, mostró la imagen de Uribe como un líder que no es capaz de dirigir, mandó a los militantes el mensaje de que los acuerdos se subvierten de hecho, y pudo quitarle credibilidad a la oposición que ejerce, en medio de muchas dificultades, por razones de todos conocidas, referidas a la mermelada que reparte el gobierno, al control que éste ejerce sobre la inmensa mayoría de los medios de comunicación y a la alianza que ha pactado con las Farc.


El Centro Democrático descalificó inmediatamente tan desafortunadas palabras y ratificó que su candidato es Oscar Iván Zuluaga.  Francisco Santos, al darse cuenta, por enésima vez  de que, como se dice en colombiano, “metió las patas”, para darle un calificativo supremamente benigno, quiso redireccionar las declaraciones sobre Ramírez y Zuluaga.  Pero peor fue el remedio que la enfermad: en trinos del pasado viernes dijo que “nunca quiso ofender a Oscar Iván Zuluaga”  y que “lo que quiero es con generosidad halar lista al Congreso de Uribe”. Como quien dice, al ofrecer disculpas al candidato Zuluaga, lo ignora nuevamente como tal y solo se compromete a trabajar por las listas del congreso. 


El exvicepresidente parece ignorar, o lo hace a propósito, que al adherir al Centro Democrático, lo hace “todo incluido”: la candidatura presidencial y las listas al Congreso, porque así lo decidió expresamente la convención. Zuluaga no es un advenedizo que ilegítimamente se toma una candidatura. De hecho, su campaña presidencial apenas comienza, y el candidato, y todos con dos dedos de frente saben, que en esta etapa hay que enfocarse en el Congreso, para obtener una importante victoria y pe caso promocionar al candidato Oscar Iván Zuluaga. Una gran  victoria  en las elecciones al congreso generará un caudal de respeto en torno a él y permitirá voltear la tendencia actual de las encuestas. 


Francisco Santos, es víctima de su interés y su incapacidad de asimilar los hechos cuando le son adversos, le hace el peor servicio a la causa que dice defender. La gente va conociendo a sus dirigentes, valora la claridad de las metas propuestas y la lealtad al ideario, a la organización y a la ciudadanía. Eso ya debería saberlo el señor Santos, quien podría quedarse sin el pan y sin el queso, cuando la oportunidad para competir por la alcaldía de Bogotá se presente ahora o dentro de 23 meses. Si de verdad quiere apoyar a Uribe, apoye la candidatura de Zuluaga de frente, con trasparencia, y trabaje por ella. Todavía puede hacerlo.  


Finalmente, estoy convencido que esas declaraciones fueron hechas sin el conocimiento de la doctora Ramírez y la dirigencia conservadora que rodea su legítima candidatura, con quienes podría darse una posible alianza, en su debido momento, si las circunstancias y la voluntad política  de las partes son propicias para ello.