Política

Hurtado’s peace
La paz de Hurtado
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
8 de Febrero de 2014


El aspirante L-115 al Congreso por Antioquia explica sus cartas de navegación programáticas e ideológicas para recuperar su curul en esa corporación.



El político de Tarso, Óscar Hurtado, busca llegar por segunda vez al Congreso.

La propuesta legislativa del candidato liberal  a la Cámara, Óscar Hurtado Pérez, es muy concreta. Plantea trabajar por la justicia social para construir la paz, coherente con su lema de campaña: “Antioquia declara la paz”.


Y este ofrecimiento que formula al elector antioqueño lo explica diciendo que “la paz duradera solo es alcanzable con justicia social, que no es otra cosa que lograr el acceso por parte de toda la población a los derechos económicos, sociales y culturales”.


Por eso su ejercicio legislativo, de retornar a la Cámara donde ya ocupó un escaño entre el 2006 y el 2010, estará encaminado a lograr los mayores avances en justicia social, pues sin ella no habrá una verdadera paz en Colombia.


Su diagnóstico de la situación del país es terrible. Cerca de 16.9 millones de personas viven en condiciones de pobreza, lo que demuestra la enorme inequidad colombiana.


Por eso plantea que el reto fundamental y urgente de un congresista y de los gobernantes es trabajar para superar esas brechas de inequidad y de ese modo avanzar para alcanzar la justicia social, para hacer de Colombia un país democrático en lo político, incluyente en lo social y distributivo en lo económico.


Hurtado, con base en una nueva óptica social y política para cambiar el mundo, dice que la paz no es solo ser violentos, no matar, no agredir y no hacer daño. La paz, reitera, también hay que entenderla hoy en día como la eliminación de las inequidades y promover la inclusión social hacia la convivencia.


Pero enfatizó que la justicia social es la única vía que queda para garantizar la paz, la que no se puede quedar en un discurso vacío sino dotarla de un contenido propio para lograrla.


Cómo lograrla


Óscar Hurtado, quien fuera alcalde y congresista, insiste en que su declaración de paz tiene que ver con asumir la actividad política como trabajadores incansables por la justicia social y en ese sentido considera que hay tres asuntos transversales y cinco líneas de acción para lograrla:


Los tres tópicos transversales son:


1. La moral y la ética pública, porque no puede existir un proyecto político que preconice la paz y a la vez se identifique con la corrupción, la politiquería y el clientelismo.


2. El desarrollo territorial y social, cuando de cara al bienestar de los habitantes se identifican y se aprovechan los recursos y potencialidades propias de la comunidad.


Y 3. La descentralización, toda vez que con énfasis afirma que la centralización genera violencia.



De lo local a lo nacional

En concepto de Óscar Hurtado la paz se construye desde lo local a lo nacional y no a la inversa.


Para ello propone cinco líneas de acción:


1. Acceso a la moneda, porque sin el ingreso de los estratos medios y bajos al mercado de capitales es imposible derrotar la pobreza.


Recomienda para ello el microcrédito como la mejor oportunidad y la única esperanza para obtener financiación en los bancos por parte de esos estamentos.


2. Colombia sin hambre, por medio de la inversión en vías terciarias para sacar los alimentos y de la tecnificación agraria.


También con la asistencia técnica y el subsidio al campesino, además de incentivar los restaurantes escolares.


3. Deporte y cultura como herramientas de paz, a  través de convertir estas prácticas en un propósito nacional.


Igualmente destinar recursos y alentar formas novedosas en mecanismos que los fomenten.


4. Todo por los niños y los adolescentes, con políticas públicas para su protección, con la ampliación de los modelos educativos, con la creación de escuelas de formación y promover que el Derecho y otras ramas afines intervengan en esta población.


5. El trabajo decente, por una pensión mínima vital, con la formalización del trabajo de grupos sociales, con  empleo estatal para profesionales y no profesionales y un trabajo rural en condiciones económicas y sociales decentes.