Columnistas

¿El Gallo tapado?
Autor: Henry Horacio Chaves P.
6 de Febrero de 2014


Fue tan gris la gestión que su renuncia no sorprendió. Pocos se preguntaron las razones del cambio en Infraestructura, cuya gestión se mide diariamente en las calles. Nadie lo echó de menos.

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Fue tan gris la gestión que su renuncia no sorprendió. Pocos se preguntaron las razones del cambio en Infraestructura, cuya gestión se mide diariamente en las calles. Nadie lo echó de menos. La sorpresa surgió cuando el exalcalde Alonso Salazar reveló en RCN La Radio, que a José Diego Gallo le pidieron la renuncia por dudas del alcalde frente a la transparencia con la que negociaba siete lotes y saludó la iniciativa de Aníbal Gaviria para garantizar que los procesos contractuales estén bien encaminados. 


Ambos, Salazar y Gaviria, advirtieron que hay dudas por la pertinencia en la compra de los lotes, por el afán en adquirirlos, por sus propietarios y, por lo menos en uno de los casos, por su exorbitante valor. Ese elemento encendió la alarma para el alcalde, que haciendo uso de su discrecionalidad le dijo adiós porque perdió la confianza en él y añadió que uno trabaja con la gente en la que confía. 


Sin duda se equivocó el alcalde en nombrar a Gallo, como muchos le han restregado en estas dos semanas. (Después de la guerra todos somos generales). Él, en medio de su arrepentimiento, lo justificó con el argumento de una buena gestión en la alcaldía en Envigado y recordó que fue finalista del premio Colombia Líder, que no ganó. Obvia el alcalde que cuando lo nombró, el Concejo de Envigado había hecho un debate en el que se puso en duda, además de su gestión, la transparencia con la que actuó con el lote El Pomar, otrora propiedad de Gonzalo Rodríguez Gacha “El Mexicano”. Tampoco menciona que el propio Gallo les dijo a los periodistas una tarde cualquiera, como si nada, que estaba en el gabinete como cuota del alcalde Héctor Londoño.


Pero también se equivocó el alcalde manteniendo el silencio sobre las razones que lo motivaron a pedirle la renuncia. Argumentó “el debido proceso”, que ya estaba garantizado con la solicitud de investigación a los órganos competentes; en cambio el silencio siembra dudas sobre la contundencia de la acción frente al propio Gallo y frente a quienes siguen en la administración sin explicar suficientemente sus actuaciones en ese proceso de compra. Tal parece que salió una hebra, pero no se ha llegado a la madeja.


Gallo se demoró aún más para poner la cara. Anunció documentos para “comprobar” que el alcalde mentía. De esa bravuconada pasó a anunciar, tímidamente, denuncia penal por injuria y calumnia; y cerró con la socorrida fórmula de la cortina humo. Tan pobres sus argumentos, como su gestión. Hasta ahora que yo haya oído, nadie ha dicho que él se robó nada, ni que compró nada, las dudas parten de la presión en las “solicitudes” de compra. Y lo que se ha hecho, en justicia, es reclamar claridad sobre sus actuaciones. Lo mismo que  demanda la gente de Envigado frente a su alcaldía. Aunque allí algunos respiran profundo con la esperanza de que el escándalo le quite las ganas de volverse a presentar a ese cargo, como ya se especulaba. El alcalde reconoció que Gallo no era una estrella, sin embargo lo mantuvo la mitad de su período. Por ahora se soltó un hilo, pero hay que seguir la hebra.




Comentarios
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mariana
2014/02/06 10:54:43 pm
INCREÍBLE QUE ALGUNOS PERIODISTAS SIGAN SIN RECTIFICAR Y MAL INFORMANDO AL PUEBLO. GALLO DEMOSTRO CON PRUEBAS QUE LOS PREDIOS VENIAN SIENDO USADOS Y OCUPADOS DESDE LA ADMINISTRACIÓN DE ALONSO SALAZAR Y COLUMBAS COMO ESTA SE HACEN LAS DE LA VISTA GORDA CON ESO. A LA FINAL NO ES UN GALLO TAPADO SINO IN SALATAPADO! POR FAVOR, DEJEN DE MENTIRNOS!!!