Columnistas

Mujeres no futuro 
Autor: Rubén Darío Barrientos
30 de Enero de 2014


La reciente elección de la exministra de Defensa, Marta Lucía Ramírez, como candidata presidencial por el Partido Conservador, me obliga traer a colación el tema de las mujeres que han sido candidatas al primer cargo del país.

La reciente elección de la exministra de Defensa, Marta Lucía Ramírez, como candidata presidencial por el Partido Conservador, me obliga traer a colación el tema de las mujeres que han sido candidatas al primer cargo del país. Su balance es más que discreto, sin lugar a dudas. Ni antes, ni ahora ni después se aprecia caudillaje, liderazgo e imán, para pensar que una mujer gobernará a Colombia. Observo con tristeza esto, porque yo soy de los que piensan que debería llegar la hora de una dama al frente de los destinos de esta nación. 


Vámonos al referente más antiguo: María Eugenia Rojas, de la Anapo. En 1974 aspira al solio de Bolívar y obtiene 492.000 votos (un 9,5%). Es la primera vez que una mujer se lanza en carrera presidencial en Colombia. En 1990, las que se enfilan son Regina Betancur (Regina 11), por el Movimiento Metapolítico, con 37.000 votos y Claudia Rodríguez del Partido Nacional Cristiano, con una votación microscópica. En 1998, se lanzan a la arena política Beatriz Cuellar (Unión Cristiana) con 30.000 votos y Noemí Sanín con la votación más alta para una mujer en Colombia: 2.825.000 votos, equivalentes al 27% de la torta de sufragantes. Noemí hizo fórmula con Antanas Mockus.


Para el año 2002, repite Noemí Sanin (Movimiento Sí Colombia) y en fórmula con Fabio Villegas, apenas llega a 650.000 votos (6%). Ingrid Betancur, que había sido secuestrada, recibe solidariamente 53.000 votos (0,5%). Para el 2010, la repitente Noemí Sanín –en fórmula con Luis Ernesto Mejía– obtiene 895.000 votos en primera vuelta. Aquí se recuerda que Noemí ganó ser la candidata, pero los congresistas adscritos a su partido decidieron apoyar a Juan Manuel Santos. Como anécdota, el nombre completo es: Marta Noemí del Espíritu Santo Sanín Posada. 


En ese mismo 2010, hubo cuatro mujeres como fórmulas vicepresidenciales: a) Elsa Noguera, de Vargas Lleras; b) Clara López, de Gustavo Petro; c) Ana María Cabal, de Jaime Araújo Rentería y d) Olga Lucía Taborda, de Robinson Alexander Devia. Ninguna llegó, obviamente. La de más alta figuración fue Elsa Noguera quien acompañó a Vargas Lleras. Para las elecciones del 25 de mayo de 2014, están en el partidor: Clara López (PDA), Aída Abella (U.P.), Marta Lucía Ramirez (P. Conservador) y suena la posible candidatura de Íngrid Betancur (Alianza Verde).


En otros países, las mujeres sí han aquistado el poder: Laura Chinchilla, en Costa Rica; Cristina Fernández de Kirchner, en Argentina; Michelle Bachelet, en Chile; Dilma Rousseff, en Brasil, por citar solo algunas. Si fuéramos a especular un poco, diríamos que en Colombia no hay mujeres de calibre presidencial. Archivada Noemí Sanín, quien intentó en tres ocasiones ganar la presidencia, Marta Lucía Ramírez es una mujer interesante pero con derrota segura y con baja sumatoria de votantes. Una Íngrid Betancur, está chamuscada; una Viviane Morales, no es de las agallas para un cargo de esta índole; Cecilia López Montaño, ni fu ni fa; Piedad Córdoba, inhabilitada.


La revista Dinero, se refirió en términos elogiosos a: María Emma Mejía, Elsa Noguera, María Ángela Holguín, Íngrid Betancur y Gina Parody. En mi sentir, ninguna de éstas tiene calibre para el cargo. La pregunta que cabe es: ¿No tiene Colombia una líder mujer que opaque a los hombres candidatos? ¿Está escriturado el cargo presidencial para personajes de sexo masculino? Es una triste historia, porque mucha gente quiere ver a una mujer gobernando este país. Pero para la presidencia, podríamos hablar de mujeres no futuro. Se diría que hay un acendrado machismo político presidencial.