Economía

State reacts to social demands: BTI (Bertelsmann Stiftung’s Transformation Index)
Estado reacciona ante reclamaciones sociales: BTI
Autor: Johana Ramírez Gil
27 de Enero de 2014


El Índice de Transformación (BTI) es elaborado cada dos años y analiza la calidad de la economía de mercado, la democracia y la dirección política en 129 países en desarrollo de todo el mundo.


Foto: EL MUNDO 

El 19 de agosto de 2013  inició el paro campesino más grande del país, el cual duró cerca de tres semanas. 

Colombia experimentó un “cambio positivo significativo” entre las reclamaciones de la sociedad civil y la capacidad de reacción de las élites políticas y económicas, según el Índice de Transformación (BTI) de la Fundación Bertelsmann.


Sin embargo, el informe aseguró que Latinoamérica permaneció de 2011 hasta finales de 2013 prácticamente sin cambios, salvo el colombiano, mientras que México, Venezuela, Paraguay, Panamá y Guatemala sufrieron una regresión en sus procesos de transformación.


Al respecto, Jorge Velásquez, consultor internacional y columnista de EL MUNDO, opinó que la percepción internacional que tiene la reacción del Estado colombiano a las reclamaciones civiles como el paro agropecuario del año anterior es debido a que se han tomado con fines políticos y mediáticos.


“Los colombianos no protestamos. Somos un pueblo anestesiado y con una capacidad de aguante muy grande. Y las que se han generado en los últimos meses han sido atendidas por el Gobierno con unas medidas más de corte mediático, con un fin político como es el de preparar la campaña de reelección del presidente Santos. Pero no medidas de fondo que solucionen los problemas”.


Igualmente,  Gustavo López, docente del Departamento de Economía de la Universidad Eafit, aseguró que a través de los subsidios y las ayudas que ha brindado el Gobierno a los diversos sectores económicos cuando se presentan protestas, da la sensación de que “el problema está solucionado” y “probablemente para el Estado es un resultado más cómodo”.


De acuerdo con el estudio, las protestas acontecidas en los últimos tiempos en países como Chile y Brasil son el reflejo del desequilibrio entre dirigentes y sociedad civil, uno de los obstáculos para el desarrollo de la democracia, explicó el informe.


“Los acontecimientos turbulentos de los últimos dos años nos han enseñado que los mecanismos democráticos tradicionales de decisión no son, por sí solos, suficientes para asegurar un consenso sobre los objetivos de la transformación y la estrategia para lograrlos”, aseveró Aart De Geus, presidente de la Fundación Bertelsmann.


Según datos de BTI, los problemas fundamentales que azotan al subcontinente americano son la alta desigualdad social, la dependencia de la exportación de materias primas y la erosión de las estructuras estatales. Por eso, los crecientes desafíos políticos, económicos y sociales llevaron también a los gobiernos centroamericanos y andinos “al límite de su capacidad”. 



Pronósticos

Los autores del informe pronostican que continuarán las protestas sociales en el mundo ante la debilidad de la democratización y del crecimiento, inclusivo en muchos países, donde las élites políticas y económicas continúan rechazando implementar reformas.


En 59 democracias se observaron comportamientos que afectaron la libertad de prensa, la existencia de elecciones justas, la seguridad legal o la separación de poderes. Este es el caso de países como Albania, Bulgaria, Hungría y Rumanía.


Si bien las protestas civiles aumentaron la participación política, según el informe, también impulsaron la inestabilidad, especialmente en los países involucrados en la “primavera árabe”, donde se ha asistido a un repunte de la inseguridad y a una restricción del derecho de las minorías.