Columnistas

Es bueno saber qué estamos diciendo
Autor: Mariluz Uribe
27 de Enero de 2014


Tengo que hablar de unos hechos que definitivamente me paran el pelo (afortunadamente poquito y corto, para que el eventual amante no me “mechonée” ni arrastre escaleras abajo).

Tengo que hablar de unos hechos que definitivamente me paran el pelo (afortunadamente poquito y corto, para que el eventual amante no me “mechonée” ni arrastre escaleras abajo).


Me he enterado de dos cosas que me dejan patas arriba y no para el mejor de los programas:


El primero: Una frase del Zar de la paz, gozando la temporada en Cuba: “No vinimos a negociar sino a exigir”. Espero haya sido un error de imprenta, pues continúa la mesa, o sofá, de “negociaciones”. Bueno, y ahora llegó un guerrillero cantante al gran paseo que nos estamos perdiendo algunos, no sé por qué. Pues “Viva Cuba, carajo” como dice el humorista Álvarez Güedes cuando se pone romántico. 


Se dice que la revolución de Castro se inició para intentar acabar con el “modus vivend”, que, según él, parecía ser el de Cuba:  Obtener dinero de los festines de las manadas de gringos que viajaban a la isla como su sitio preferencial de vacación y parranda, con la música más regia de América, espectáculos despampanantes, el ron cubano (que afortunadamente se consigue hasta en Rusia) y bellísimas mujeres más atractivas, más pasionales y divertidas que las de ellos (los norteamericanos) que hasta donde he oído, fueron criadas bajo religiones puritanas, como la de los cuákeros usando ropa pasada de moda y comiendo avena para bajar el deseo sexual y otras cosas que uds. ya se imaginarán. Y otras religiones que cuando las mujeres se descuidaban las quemaban por “brujas” por lo menos en Salem (Oregon), que se sepa con seguridad. 


Y esta es otra historia, lateralizada como todas: 


Un amigo que vive solo, en USA, me cuenta que quiso poner un aviso en el peródico El Tiempo solicitando un asistente que fuera gay, (porque él lo es, lo mismo que el 10% de la población), y no quiere a su lado un personaje que le esté criticando sus gustos y actividades. Pues el periódico no quiso publicar el aviso, dijo que eso tendría que ser en la sección llamada PARA ADULTOS. 


Él explicó que no estaba solicitando ningún servicio sexual, sino que para el trabajo en su empresa necesitaba quién le ayudara, sin vigilarlo ni criticarlo y que prefería un colombiano a un norteamericano.


Me pregunto: ¿Y desde cuándo los periódicos son los agentes “moralizantes”, que quieren legislar sobre la manera como Dios nos creó, pues somos así o asá según hayamos nacido. Los fetos son todos inicialmente femeninos y si no tienen en sus primeras etapas la secreción y recepción de hormonas masculinas, que por una razón desconocida unos reciben y otros no, serán una cosa o la otra, no son decisiones personales ¡como la gente ignorante osa creer! Si se nace homosexual, o bi, o se es trans o inter, se es, no es una decisión, sino la forma como se es.


Ignorancia, eres la madre de todos los errores y de muchos horrores. 


Cf. “La naturaleza del hombre” del Dr. Ernesto Bustamante Zuleta, Medico Neurólogo. Universidad de Antioquia. O si tienen paciencia busquen el “Kinsey Repport”, para que aprendan, se entretengan y acaso se sorprendan.


Hay un argumento curiosamente esgrimido: Dios –dicen los dizque creyentes - nos hizo a su imagen y semejanza, a hombres y mujeres. Pues qué cosa más particular, yo no la entiendo. En nuestra religión Dios es un Él, en otras religiones es una ELLA.


Durante siglos estuvo prohibido representar en forma artística, pintada o esculpida, cómo era Dios. ¿Por qué ?  


Que yo sepa Miguel Angel en el Vaticano fué de los primeros que osó pintarla. Un hombre de edad con pelo largo y túnica, que por cierto sale corriendo despues de crear a Adán, quién sabe por qué.  


Bueno, pues será que cada cual entienda lo que quiera y que viva como pueda si es que lo dejan. País santurrón y criticón y sobre todo solapado, es mi opinión. El avisito de mi amigo lo voy a poner en mi correo.


*Psicóloga PUJ y Filóloga U de A