Columnistas

La Convención en coyuntura histórica
Autor: Gabriel Zapata Correa
24 de Enero de 2014


El Partido Conservador decidirá en su Convención del próximo domingo 26 si escoge candidato propio para la contienda presidencial que se avecina, o si respalda la reelección del presidente Juan Manuel Santos.

El Partido Conservador decidirá en su Convención del próximo domingo 26 si escoge candidato propio para la contienda presidencial que se avecina, o si respalda la reelección del presidente Juan Manuel Santos.


Esta decisión que va a tomar la colectividad, aliada incondicional durante los ocho años de Gobierno del presidente Álvaro Uribe y parte activa de la Unidad Nacional que rodea la administración del presidente Juan Manuel Santos, se debate en uno de los momentos más álgidos y trascendentales para la Patria: la profunda e irreconciliable polarización que vive el país alrededor del presidente Santos y del expresidente Uribe; el proceso de paz que avanza bien en La Habana, según el Gobierno; los puntos que se deben dar a conocer sobre los cuales se han logrado acuerdos; los atentados terroristas que no han cesado en el país; la total debacle de la justicia que ha perdido la total confiabilidad de los colombianos y por qué no decirlo, la crisis político – administrativa que tiene a la capital del país sumida en el peor de los momentos de su historia, pues el choque institucional sobre si su alcalde Petro se debe ir o no, tienen al país al borde superar los peores niveles de confiabilidad en sus instituciones democrática.


Esta coyuntura no puede pasar desapercibida por el Partido Conservador, pues nunca antes se había presentado un precedente de las actuales características: los organismos de control como la Fiscalía, enfrentada al Ministerio Público por una decisión, la de destituir y suspender al alcalde Petro, que está contemplada en la Constitución. El presidente Santos ha hecho bien en no asumir una decisión  política, sino en hacerse al lado de la ley y de las normas. Mensaje, pienso yo, que no ha entendido el alcalde Petro, en el sentido de respetar los organismos, cuyas funciones están contempladas en la Carta Magna que él juró respetar, no sólo  cuando el M-19 se acogió a las sagradas reglas de la democracia, sino cuando tomó posesión de su cargo.


Este ambiente tan caldeado más las expectativas electorales, han generado entre los colombianos un alto grado de incertidumbre, que afecta también la credibilidad en los partidos.


Todo este marco conceptual del momento, para decir que el Partido Conservador está frente a una decisión muy importante para su presente, su futuro y también el del país. El Partido ha rodeado al Gobierno de Santos, cuyos resultados saltan a la vista en materia económica en lo que tiene que ver con el empleo, la inversión extranjera y crecimiento de la economía y en el campo social en la reducción de la pobreza.


Pese a que el análisis de los factores económicos nunca puede estar exento de los debates políticos y mucho menos en una campaña prelectoral como la que estamos viviendo, lo índices logrados hasta el momento son más que satisfactorios.


El Partido Conservador cuenta con figuras muy importantes de innegable trayectoria, que le han servido al país ahoya y en otras épocas anteriores. Sobre estas personalidades se ha apoyado la colectividad para respaldar gobiernos exitosos como los dos períodos de Uribe y el del actual del presidente Santos. Y en la misma línea se ha comportado la bancada parlamentaria, leal en las coaliciones que se han presentado, para apoyar las respectivas agendas legislativas de cada administración. Sobre esto no me cabe la menor duda.


Esa por esto que la convención del Partido Conservador del próximo domingo es trascendental. Será la oportunidad para escuchar las propuestas de quienes desean aspirar a la Presidencia. Sin embargo, la mayoría de los congresistas conservadores piensa que el presidente Santos, por la buena administración que ha adelantado, merece la oportunidad de ser reelegido, pues necesita más tiempo para cumplir con las metas que propuso en su primera campaña presidencial y que ha venido desarrollando satisfactoriamente.


Como una convención es una célula democrática representativa de una colectividad, es ella la que definirá si el Partido Conservador se presenta a la contienda con candidato propio o si decide respaldar la relección del presidente Santos. En la democracia estamos, donde se impone siempre la regla de oro que llaman, la ley de las mayorías.