Columnistas

La gran diferencia: versión y edición
24 de Enero de 2014


Una página en Facebook para aficionados al Atlético Nacional recordaba a sus lectores lo siguiente: “Hoy se inaugura la quinta ‘versión’ del Ponyfútbol Femenino y XXX Festival de Ponyfútbol Masculino”.

Juan David Villa


Una página en Facebook para aficionados al Atlético Nacional recordaba a sus lectores lo siguiente: “Hoy se inaugura la quinta ‘versión’ del Ponyfútbol Femenino y XXX Festival de Ponyfútbol Masculino”. 


No es la quinta versión del uno ni la trigésima del otro. Es la edición. La palabra versión puede designar tres realidades (mejor dicho, sirve para nombrar cuatro cosas): 


Expresar en español un escrito  que está en francés  o interpretar la idea de un texto. Esto se llama traducir. Versión es traducción.


Hay un accidente de tránsito, tres personas lo ven, cada una cuenta el mismo hecho a su manera, es decir, cada quien relata su versión del accidente. 


El parto se acerca y el feto tiene una mala postura. El especialista hará una operación para moverlo, esa operación se llama versión.  


“Celebración de determinado certamen, exposición, festival, etc., repetida, con periodicidad o sin ella”. Esta es una de las definiciones de edición. El Pony Fútbol es un certamen (una competencia) que se realiza cada año (es repetida periódicamente). Por lo tanto, cada una de las 30 veces que se ha realizado es una edición, reitero, no una versión. La palabra edición tiene otras acepciones, por supuesto. Por ejemplo, esta es la edición del viernes 24 de enero de EL MUNDO. Si una editorial imprime un libro, toda la producción (todas las copias del libro) serán una edición. Lo mismo que el noticiero del medio día de algún canal de televisión o emisora radial es una edición, cada vez que se emite el noticiero es una edición del mismo. 


Entonces, las exposiciones, torneos, ferias, fiestas y todo evento que se repita, cada una de esas repeticiones es una edición. La repetición puede ser periódica: que siempre se realice cada año en el mes de enero. O sin periodicidad: cada que se pueda. 


Preguntas


Daniel Jaramillo: Tengo una duda, y es en qué orden debería usar los signos si quiero hacer una pregunta que a la vez sea exclamativa (¿sí se podría hacer esto?), por ejemplo: ¿¡Qué te pasa!? ¡¿Estás bien?!


La respuesta a la pregunta entre paréntesis es sí: porque una oración puede ser exclamativa e interrogativa al mismo tiempo. Entonces, tienes cuatro posibilidades:


¿¡Qué te pasa!?: La escribiste bien. También podrías escribirla así: ¡¿Qué te pasa?! (Como tu segunda frase). No es correcto, cuidado, hacer lo siguiente: ¿¡Qué te pasa?!. No se puede empezar con un signo y terminar con otro, hay que respetar el orden, por lo tanto si se comienza con la interrogación se termina con la interrogación, y lo mismo, si se comienza con exclamación, se termina con exclamación. 


Las otras dos posibilidades, extrañas y alejadas de la estética del español, son las siguientes: ¿Qué te pasa! Y ¡Qué te pasa? Las primeras dos son preferibles, no según mi gusto, sino según el gusto de la Real Academia, que recomienda las dos primeras formas. 


Sebastián López: Una profesora de Castellano nos enseñaba que “no se dice yo me suicido, se dice yo cometo suicidio”. ¿Qué tan cierto es? ¡Gracias!


Me atrevo a decir que no es correcta la idea de tu profesora. “Suicidar” es un verbo cuya única rareza es que siempre la acción afecta directamente a quien habla, es decir, nadie suicida a otra persona. Ahora, es correcto decir “yo cometeré un suicidio”, lo que digo que está mal es afirmar que la frase “yo me suicidaré” es incorrecta.