Fútbol en el Mundo

La Vecchia Signora espera a Guarín
21 de Enero de 2014


El futbolista colombiano, que se inició en el Atlético Huila y luego vistió la camiseta de Envigado FC antes de ir al Boca Juniors, llegó a Europa para el Saint-Étienne francés, después destacó en el Oporto antes de aterrizar en el fútbol italiano.


Foto: EFE 

Después de su fructífero paso por el Inter de Milán, Fredy Guarín buscará hacer historia en la “Juve”.

Redacción-EFE


Fredy Guarín sería el primer colombiano que vista la emblemática camiseta blanquinegra del Juventus, un club por el que ha desfilado todo un ramillete de los más laureados jugadores de todos los tiempos, como Omar Sívori (en la década de los cincuentas), Michel Platini, Zinedine Zidane y Alessandro del Piero, y en el que hoy destaca la presencia del legendario arquero Gianluigi Buffon, capitán de la selección italiana y referente de la nómina que orienta Antonio Conte y que actualmente lidera las posiciones del Calcio.


Un negocio oficializado pero que anoche estaba en duda por la protesta de los hinchas del conjunto milanés, que se oponen al traspaso del colombiano.


La Vecchia Signora (La Vieja Señora), como se le llama popularmente al equipo de Turín, anunció ayer el fichaje de Guarín, dentro de una operación por la que el montenegrino Mirko Vucinic recalaría en el Inter, en un trueque clásico de jugador por jugador que no incluirá desembolso de dinero. Traspaso que supuso una sorpresa en el “Calcio”, que hasta hace pocos días situaba a Guarín cerca del Chelsea inglés e incluso del París Saint Germain (Francia).


La incorporación de Guarín al Juventus se produciría cuanto antes, hasta el punto en que el entrenador Antonio Conte expresó su intención de contar con él para el partido que enfrentará hoy a Juventus y Roma por la Copa de Italia. Deseo que no pudo cumplirse por motivos burocráticos, pero se esperaba que el colombiano se uniría definitivamente a sus nuevos compañeros mañana miércoles en Turín.


Sin embargo, el acuerdo entre clubes podría estar en peligro debido a la oposición que mostraron los aficionados de la Grada Norte del Inter de Milán.


En un comunicado, el colectivo de aficionados asegura que el traspaso “de uno de los jugadores más importantes del Inter a otro club italiano es la gota que colma el vaso”.


El enfado de los aficionados “nerazzurri” podría haber hecho replantearse la operación a la directiva del Inter, que podía dar marcha atrás al traspaso, según los rotativos deportivos del país.