Columnistas

Problemática de los mayores..
Autor: Abelardo Ospina López
7 de Enero de 2014


Desestimulados cuando se les trata o considera “vejetes, pasados de moda, incapaces”. Maltratados “física y emocionalmente”, han sido y son estimados por algunas gentes, los adultos mayores, como si fuesen “sobrantes” en el medio social

Desestimulados cuando se les trata o considera “vejetes, pasados de moda, incapaces”. Maltratados “física y emocionalmente”, han sido y son  estimados por algunas gentes, los adultos mayores, como si fuesen “sobrantes” en el medio social donde se encuentran.


Sin embargo los buenos oficios de la Secretaria de Protección Social de Antioquia, muchos de “nuestros viejos” (los que aún quieren aprender algo sobre cualquiera actividad), no tienen la coyuntura adecuada para acceder a ello, por lo que no resulta raro en ellos “notorio nivel de analfabetismo”. Y bien deprimente, “no están afiliados a seguridad social”. Y hay miles que no gozan de una pensión que les dé siquiera una congrua independencia económica y acceso a la salud. Y no “descubrimos el agua tibia”, afirmando que no tienen un complemento alimentario a lo que diariamente ingieren o comen, para medio sostenerse verticales mientras les llega la hora de terminar “el viaje por los caminos de la vida”.


A hembras y varones, claro que se les debe “atender, respetar y valorar” como hacedores de patria durante sus años fértiles de trabajo y amor. Tenemos, en nuestro medio, criterios repitientes de que “infinidad de mayores” no detentan autonomía para “participar activamente en la sociedad” y menos, para mejorar su calidad de vida. 


¡Cuántos conocimientos se habrán perdido por no ocupar sus fuerzas de trabajo, en tiempos viriles y en asuntos conocidos!


Del Programa referido al Adulto Mayor, de la Secretaría de Salud y Protección Social maicera, hemos sabido que “se propone mejorar las condiciones de vida de la población adulta, ampliar la cobertura de aseguramiento en salud, propiciar la creación de espacios de participación y desarrollar proyectos productivos que permitan el aprovechamiento del tiempo libre”.


El conjunto de circunstancias que no permitan  obtener un resultado cuando ciertos datos son conocidos (la edad en los casos que nos ocupan), debe tener sus aspectos morigerantes que den como resultado la confianza para darles espacio laboral, “querendones” de producir más en beneficio de sus compatriotas.


Saludable que el Programa tenga como objetivo “protegerlos cuando se encuentren en estado de indigencia o de extrema pobreza o contra riesgos económicos y el derivado de la exclusión social”. Y magnífico que se  contribuya al suministro de alimentación a desplazados, indígenas, habitantes de la calle, promoviendo su mejoramiento individual y de autoestima. ¡Ahh de las experiencias que se esfuman cuando “la nieve de los años va plateando las cabezas” o la fragua de la vida, agotando, sin postrer adiós ni lenguaje de pañuelos!