Columnistas

El gobernante Pascual Bravo
Autor: José Maria Bravo
7 de Enero de 2014


Pascual Bravo quedó encargado de la Gobernación del Estado, en su condición de Designado, del 16 de enero al 23 del mismo mes de 1863. Más adelante la Asamblea lo eligió por votación, como Presidente Provisorio del Estado de Antioquia,

Pascual Bravo quedó encargado de la Gobernación del Estado, en su condición de Designado, del 16 de enero al 23 del mismo mes de 1863. Más adelante la Asamblea lo eligió por votación, como Presidente Provisorio del Estado de Antioquia, cargo que ejerció del 16 de abril de 1863 al 4 de enero de 1864, día de su asesinato.


Como gobernante visionario, se orientó hacia el desarrollo de la región con el programa de gobierno que dejó escrito. Dos grandes temas ocupaban su mente: las obras públicas y la educación popular.


Por tradición oral, contaba nuestra abuela Ana Joaquina Márquez de Bravo, hija de María Jesús Bravo de Márquez, hermana de Pascual, que una vez posesionado Pedro Justo Berrío, como sucesor de Pascual, tomó su programa que estaba sobre su escritorio, y lo adoptó para su mandato. Eso explica por qué historiadores han atribuido muchas de las obras de Pascual Bravo a Pedro Justo Berrío, quien continuó muchas de su programa, como la Casa de la Moneda y la Escuela de Artes y Oficios.


Pascual Bravo sancionó el 13 de mayo la Ley sobre División territorial del Estado, que conservó el Régimen Municipal del General Mosquera, en remplazo del Régimen Departamental que regía en la Confederación Granadina.


Dentro de su programa educativo, tomó cartas para el buen funcionamiento del Colegio del Estado, fundado el 20 de junio de 1803 por el franciscano fray Rafael de la Serna, posteriormente conocido como Universidad de Antioquia. Durante su administración fue reabierto, y con grandes esfuerzos mantuvo su funcionamiento.


Planteó un gran programa de cultura y progreso, preocupado por la educación popular; para enfrentarla dejó la fundación de la Escuela de Artes y Oficios, ahora Institución Universitaria Pascual Bravo.


Dejó como marca especial de su administración, la Casa de Moneda de Medellín. Durante su administración se aprobó un contrato con el gobierno de la Unión, para su funcionamiento. El General Tomás Cipriano de Mosquera, que le tenía gran aprecio a Pascual Bravo, lo felicitó en repetidas ocasiones por sus trabajos en la administración pública. En una de sus comunicaciones le manifestó: “Celebro muchísimo que ya se haya establecido la Casa de Moneda, pues será un bien positivo para ese Estado y la Nación. Su afectísimo y sincero amigo, T.C. de Mosquera  Octubre 27 del 63” 


En sus relaciones con la Iglesia Católica, el Presidente Bravo tomó medidas sobre la inspección de cultos, en armonía con las arbitrarias y tiránicas pautas que había adoptado el general Mosquera, y aplicó fuertemente esas disposiciones contra el clero. Al perseguir a los sacerdotes, éstos no tuvieron más alternativa que refugiarse en las montañas. 


La Ley del 23 de abril de 1863 de Policía Nacional en materia de cultos, estableció que ningún Ministro, de cualquiera de los cultos establecidos o que se establecieran en la Nación, podría ejercer las funciones de su Ministerio sin prestar previamente ante la primera autoridad política del lugar en que ha de ejercerlo, el juramento de obedecer la Constitución, leyes y autoridades de la República y del Estado, y someterse y respetar la soberanía de la Nación.


Preocupado por el estado y la falta de obras públicas, estableció la Dirección General de Obras Públicas. En su mensaje a la Asamblea del 6 de mayo de 1863, recalcó sobre la necesidad para Antioquia de tener un puerto sobre el océano Atlántico.


Fue otro de sus grandes propósitos, el desarrollo de las vías de comunicación en Antioquia. Muy concretamente se interesó por la comunicación de Antioquia con el mar, planteó la necesidad de la construcción de un camino de Medellín a un punto sobre el río Magdalena. Habló de un camino de hierro, o un carreteable, por lo que se le considera visionario del Ferrocarril de Antioquia.


Dictó un Decreto el 8 de octubre de 1863, sobre disposiciones para la protección de los indígenas.


Consciente sobre la necesidad de que la comunidad conociera las actividades y realizaciones que se adelantaban desde el gobierno, fundó el periódico “Gaceta Oficial de Antioquia”, editado en la capital por cuenta del Estado, para llevar a todos la información sobre los asuntos oficiales.


En el Decreto de 39 artículos (17 abril de 1863), sobre la organización de la fuerza pública permanente del Estado en servicio activo, determinó que constaría de mil hombres, conforme a lo dispuesto por la Ley que fijó el pie de fuerza. En el artículo 4° determinó la Plana Mayor del Ejercitó.


Construcción de una penitenciaría. De su. “Mensaje a los Señores Diputados de la Asamblea Legislativa, el 10 de junio de 1863” se destaca este aparte: “Cuando el espíritu filosófico liberal ha destruido en nuestra tierra el ominoso cadalso, y reclama enérgicamente contra los abusos de un sistema penal corrupto y bárbaro, necesario es pensar en el establecimiento de un nuevo sistema, y acometer cuanto antes esta empresa humanitaria”. 


Durante su administración puso al servicio de sus nobles aspiraciones, el concurso de sus extraordinarias dotes: su inteligencia vigorosa con carácter firme y enérgico, acompañado de probidad absoluta, su espíritu progresista e incansable laboriosidad.